Garzón y su primo, el de Zumosol...
Garzón y su primo, el de Zumosol...

Paja mental de Pablo Casado: Un niño indefenso de Cataluña necesita ir urgentemente al baño, su profesor, un independentista acérrimo le niega su solicitud de acudir al WC si no le habla en catalán. El pequeño, al que la lengua materna nunca se le ha dado bien, se orina encima y llora desconsoladamente.

Paja mental de Jorge Buxadé: Todo el que va a un McDonald’s es un capitalista traidor a la patria, los españoles deberíamos limitarnos a ir al típico sitio que con un cartel cutre dice ´HAMBURGUESAS MANOLO´. Eso si que es ser un buen español, todo el que pisa un establecimiento yanki debería ser exiliado de la nación.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Paja mental de Alberto Garzón: En su cabeza era espectacular. No hay mejor manera de promocionar la marca España que decir en una entrevista concedida a un medio extranjero que la carne que exporta nuestro país es de mala calidad. En sus adentros se imagina a todos los españoles comiendo verde, soja, y todo sucedáneo que contamine poco.

El nivel es muy bajo, señores. Esa es la verdad, la calidad democrática e intelectual de nuestros dirigentes deja mucho que desear. En la era de la inmediatez, en la era de las emociones, tenemos lo que nos merecemos.

Pues estos políticos, no son más que el reflejo de una sociedad decadente. Si somos gobernados por la fast politics, aprovechando el enredo de Buxadé a propósito de los comentarios sobre esa franquicia estadounidense es porque la realidad en la que vivimos deja mucho que desear. Precisamente porque les votamos. Seguramente muchos que escuchen las declaraciones del eurodiputado de Vox aplaudan como focas sin ser conscientes de que esa compañía que ha criticado da miles y miles de puestos de trabajo en España. Eso seguramente lo sepa, lo que ocurre es que lo ha obviado, lo hace porque le interesa el populismo barato de soltar esa burrada por la boca.

Ahí reside el problema, en que vivimos llevados por las emociones, por la fluidez del tiempo perecedero de hoy en día. Lo retrata muy bien Manuel Arias Maldonado en La democracia sentimental. Esa política concebida desde las tripas que facilita el fabricado de mensajes absurdos. Ridículos como el Pablo Casado y los niños a los que se les prohíbe ir al baño si no hablan en catalán. Lo siento, pero no me lo creo. Vayan a contarle cuentos a otro. Está tan cargado de surrealismo…

Si que es verdad que el tema del procés ya me cansa un poco. No van a independizarse, dejen de dar la tabarra, el redito electoral ya está más que sacado. Los catalanes, al igual que los españoles, merecen un gobierno que además de no mentirles, haga algo por sus intereses reales. Tampoco queremos que se metan en nuestras tripas para ver si comemos carne de vacas que han pastado hierba buena en libertad o tomamos huevos de gallinas criadas en suelo, simplemente anhelamos vivir. Lo digo por el señor Garzón y sin continúa cruzada comidista. Está tan obsesionado en que comamos sano que ha convertido al perfil de Twitter del Ministerio de Consumo en el perfil oficial de Materchef.

Ojalá la película No mires arriba fuera una simple cinta de humor malo y no una sátira real que define a nuestra clase política.

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