Los pacientes podrán disponer qué tratamientos rechazar en caso de enfermedad.
Los pacientes podrán disponer qué tratamientos rechazar en caso de enfermedad.

Italia ha seguido los pasos de países como Holanda e Italia y ha aprobado una ley que reconoce el derecho al testamento vital, lo que supone en muchos casos, el primer paso para una eutanasia de libro.

Con 180 votos a favor, 71 en contra y seis abstenciones se ha aprobado una ley que bajo el pretexto de la compasión va a permitir muchos abusos.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

La nueva ley permite que la persona mayor de edad, previendo una enfermedad que no le permita ser autosuficiente, puede expresar a través de las disposiciones anticipadas de tratamiento, qué terapias o tratamientos quiere rechazar.

Los pacientes podrán dejar constancia de qué tratamientos sanitarios rechazan, incluidos la alimentación y la hidratación

Uno de los mayores problemas de esta ley es que por primera vez incluye la nutrición y la hidratación artificial como práctica sanitaria, por lo que el enfermo puede rechazarlas, e impide al médico hacer su función de médico y objetar.

En el texto aunque se habla de objeción de conciencia, lo cierto es que ésta no existe en realidad.

El médico deberá cumplir con el deseo del paciente de rechazar cualquier tratamiento sanitario -recordemos que incluye la alimentación e hidratación- y estará exento de cualquier responsabilidad civil o penal. Queda pues convertido en un funcionario sin conciencia ni criterio, a disposición del enfermo.

De este modo el médico deberá suspender la alimentación e hidratación si se le pide, incluso en los casos en que estos no sean ningún tipo de encarnizamiento terapéutico.

Además, ya no será sólo un enfermo en fase terminal, sino incluso un paciente consciente y estable el que pueda solicitar la suspensión de la nutrición y la hidratación.

En caso de ser un paciente que se encuentre inconsciente, podrá solicitarlo la persona a la que el enfermo haya dado el consentimiento, o si es un menor, por sus padres o tutores. También los ancianos podrían solicitar por escrito no ser atendidos.

En todos los casos tiene que producirse un consenso que debe realizarse por escrito y en caso de no ser posible, a través de algún medio que permita al enfermo comunicarse.

Cualquier pretexto podrá ser dado como válido para dejar morir a una persona, pues todas las razones son buenas para morir, según esta ley

Los únicos casos por ahora no permitidos serán la inyección letal y el suicidio asistido.

Además, el texto no indica ninguna condición particular o motivo específico, por lo que cualquier pretexto podría ser dado como válido para dejar morir a una persona.

Todas las razones son buenas para morir y no existe la obligación de exponerlo al médico, ni de verificarlo, y mucho menos indicarlo en la historia clínica.

Dada la ambigua redacción de la ley, es de temer que en el futuro se pueda pedir la muerte no sólo porque se sufra terriblemente, sino también porque se está deprimido, por estar infeliz por una decepción en el amor o porque un acuerdo salió mal, por estar cansado de la vida. Y en la práctica, sería suficiente sedar a la persona y dejarla morir de sed y hambre.

Comentarios

Comentarios