José Luis Martín, uno de los miembros de la Asamblea Nacional de Tabarnia durante la presentación.

El presidente Albert Boadella ha estado en la presentación de la Asamblea Nacional de Tabarnia en Madrid por medio de un vídeo en el que con su particular ironía, mostraba la situación que se vive en muchas partes de Cataluña: pintadas (en su propia casa), pasos de cebra convertidos en esteladas… generando cierto rechazo a todo lo amarillo, incluso los cubos de basura.

Pero ante esa situación, el presidente en el exilio quería que hubiera alegría, humor, para vencer el odio amarillo, con sonrisas, verdaderas sonrisas… y unos caballeros, los de Tabarnia, dispuestos a luchar ante las injusticias, como en la época medieval.

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Pese a no poder contar con su presencia, sí han estado presentes varias de las caras visibles de la Asamblea Nacional de Tabarnia como Jaume Vives, portavoz de Tabarnia y creador del balcón de la resistencia y Tomás Guasch, ‘ministro’ de Deportes.

Algunos productos de merchandising de Tabarnia.
Algunos productos de merchandising de Tabarnia.

Más de 100 invitados, catalanes de Madrid, o españoles amantes de Cataluña han estado en la presentación en sociedad en la capital de España de la Asamblea Nacional de Tabarnia, también conocida como Manolita (Movimiento Asamblea Nacional Libertad para Tabarnia). Con una «¡Viva Tabarnia!», gritado por uno de los invitados al que han respondido todos los presentes ha comenzado la presentación. José Luis Martín, uno de los representante de Tabarnia, ha mostrado su alegría por «estar con tanta gente que ama Cataluña sin ver un lazo amarillo» y ha manifestado que con Manolita pretenden «dar apoyo al humor corrosivo de nuestro gobierno de [de Tabarnia], frente a la mala leche, el mal rollo disfrazado de victimismo de los independentistas».

La presencia en Madrid es un intento de «movilización dialéctica y concienciación en Cataluña y el resto de España para cambiar la inercia del lenguaje y del vocabulario, de las palabras que nos han robado a todos, como democracia, o con la que nos marcan a los que pensamos diferente, como fascista», ha insistido José Luis Martín.

También ha explicado el reciente caso de Mataró, donde incluso el alcalde de la ciudad explicaba cómo se había organizado el cordón policial de seguridad porque iban a celebrarse al mismo tiempo una manifestación de españolistas y otra de antifascistas, de manera que indirectamente calificaba a los españolistas como «antifascistas». Y como han repetido, «es la normalidad que quieren presentar en Cataluña».

Unas estatuas envueltas con plástico amarillo, que en un primer momento parece que son personas envueltas.
Unas estatuas envueltas con plástico amarillo, que en un primer momento parece que son personas envueltas.

En ese sentido, Tomás Guasch ha explicado de forma irónica a lo que se tienen que enfrentar muchos catalanes día a día. «Esto es lo que vivimos cada día. Gente extraña, pero admirable. Pero la pela es muy importante», ha afirmado.

«Me han pintado la casa y parte de mi familia no me ha llamado para saber cómo estamos, ni amigos. A esto ha llegado la cosa», ha explicado con cierto sarcasmo. Y esta invasión de lo amarillo ha provocado situaciones curiosas. «El Villarreal me regaló una camiseta [viste de amarillo] y la tengo guardada en el quinto  cajón del armario, bien al fondo», ha comentado entre risas. Y dejándolas atrás ha insistido: «Sed conscientes de hay que aguantar cosas extraordinarias«.

También de manera simpática han hecho alusión a una foto que ha corrido por las redes sociales en las que un grupo de personas vestidas de amarillo están plantadas en unas macetas. «Dedican el fin de semana a plantarse. En Cataluña había pocos franquistas en la dictadura, pero catalanistas hay a patadas«, ha comentado Javier Cortada, vocal de la Asamblea Nacional de Tabarnia, que ha tomado la palabra. Pero además hay que enfrentarse a los medios de comunicación. «La Generalitat subvenciona a más de 500 medios de comunicación«, ha explicado. «La Asamblea Nacional de Tabarnia necesita dinero para poder combatir esa guerra de guerrillas», ha afirmado.

Por eso han creado un cuenta donde poder aportar alguna ayuda (ES53 2100 3054 6622 0087 0883) y para poder afrontar algunos atropellos que sufren por parte de las administraciones catalanas. Por ejemplo, la Casa de Madrid en Ciudad Barcelona ha sido sancionado con más de 10.000 euros de multa. El supuesto motivo es una sanción del año 2014 por no haber permitido el acceso a unos inspectores municipales, a los que se les pidió la acreditación pero que no la mostraron. Esa sanción estaba parada hasta unos días después de que la Casa de Madrid acogiera un acto de la Asamblea Nacional de Tabarnia, tras haber cancelado el ayuntamiento un acuerdo que había firmado con los tabarneses para tener una charla en un salón municipal.

«Lo que queremos es que las personas del resto de España sepan lo que viven muchos héroes catalanes cada día. Nuestra intención no es como decía un ministro «españolizar las escuelas catalanas», sino españolizar España. Nos sentimos catalanes y estamos orgullosos se serlo. Pero también nos sentimos orgullosos de ser españoles. Catalanes y españoles«, han insistido los representantes de Tabarnia para concluir el acto.

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