El primer ministro austríaco, Sebastian Kurz. / EFE
El primer ministro austríaco, Sebastian Kurz. / EFE

El pacto que alcanzaron el pasado 15 de diciembre en Austria el partido democristiano (ÖVP) de Sebastian Kurz y el ultranacionalista (FPÖ) de Christian Strache ha sumido en inquietud a todo el establishment.

En esta ocasión ha sido el Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Zeid Ra’ad Al Hussein, el que ha puesto en marcha la máquina del miedo, justamente para criticar la actitud miedosa del nuevo Gobierno austríaco ante el caso de la inmigración.

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«Estoy muy preocupado», ha manifestado el Comisionado, advirtiendo de que el nuevo gobierno anti-globalista austríaco y sus medidas liberales «son peligrosas para la democracia«.

Para Al Hussein, la coalición de Gobierno causará un «peligroso desarrollo en la vida política de Europa».

Además ha remarcado su preocupación por la nueva línea dura en política de inmigración aprobada por el canciller austriaco.

El Comisionado de la ONU se muestra preocupado por la nueva línea dura en política de inmigración aprobada por el canciller austríaco

También ha criticado que Kurz «se haya inclinado de manera tan marcada hacia la derecha en materias de inmigración y y de los derechos de los inmigrantes para asegurar el voto del FPÖ de Heinz-Christian Strache y así lograr la Cancillería».

«Tenemos que tener mucho cuidado con el efecto imitación que puede darse en otros países de Europa», ha dicho Al Hussein. «La ultraderecha debe pensar con cuidado a dónde quiere dirigir a sus países y al continente en general», ha concluido.

También el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk ha pedido a Sebastian Kurz que Austria «siga jugando un papel constructivo y un rol pro-europeo«.

Austria ostentará la presidencia rotatoria de la Unión Europea en el segundo semestre de 2018 y Tusk le ha pedido en una carta enviada a Sebastian Kurz felicitándole por su elección, que Bruselas espera que Viena mantenga sus compromisos con la UE.

Y es que el FPÖ prometió en su programa detener la inmigración ilegal, bajar los impuestos y resistir contra la centralización de la Unión Europea.

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