Opositores venezolanos participan en una protesta
Opositores venezolanos participan en una protesta

Es un hecho sin precedentes en la historia política del continente: cien días ininterrumpidos de acciones públicas en defensa del Estado de derecho y contra el régimen comunista del dictador.

Y esto bajo una intensa represión ejercida por los órganos de seguridad estatales.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Cuando el levantamiento pacífico y ciudadano se inició, el 1 de abril, algunos analistas consideraron que era una apuesta muy arriesgada que más que ayudar a lograr la salida de Maduro desgastaría al movimiento y generaría divisiones.

Fue una apuesta muy arriesgada. Pero, hasta ahora, los hechos confirman que el resto del diagnóstico falló.

Las personas continúan “tomando las calles”. El movimiento esta vivo y unido. No es propiedad de un partido o grupo político. Es de todos.

Es posible que lo que desde hace 100 días está aconteciendo en Venezuela puede convertirse en un ejemplo de eficaz resistencia y movilización ciudadana, pacífica y organizada, ante regímenes autoritarios y represivos.

Explicamos en 5 claves la razón de su inesperado éxito.

1. Ni de derechas, ni izquierdas: es un movimiento ciudadano y transversal

No tiene una “ideología” propia, no “impone” ninguna visión parcial de mundo o una filiación política.

Es verdad que ha sido propuesto desde la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), fundada en 2008 e integrada por todos los partidos y segmentos opositores al régimen dictatorial de Maduro.

La Mesa está formada por socialdemócratas, demócrata-cristianos, centro-izquierdistas, conservadores…

Pero la MUD no es, como Maduro afirma, “la derecha”. Está conformada por una veintena de partidos liberales, social-demócratas, conservadores, demócrata-cristianos, centro izquierdistas. Es plural.

Sor Esperanza
Sor Esperanza en una marcha contra el chavismo ante un policía venezolano

La integran todas las organizaciones políticas que consideran que hay en el país un gobierno autoritario y que apuestan en la redemocratización.

La Mesa cuenta con 112 de los 167 diputados que integran la presente legislatura en la Asamblea Nacional. Y la convocatoria a la movilización fue realizada por estos 112 diputados juntos, como representantes del pueblo que les colocó allí y no como miembros de sus siglas.

Hay personas de todas las clases sociales. Viejos y jóvenes. Hombres y mujeres. Muchas mujeres. Pobres, «clase media» y ricos. Desde moradores de Petare, la mayor «favela» de America Latina hasta moradores de Chacao, donde se encuentra el centro financiero de Caracas.

Un ejemplo: en las manifestaciones de la pasada semana, especialmente el 19 de abril, participaron 6 millones de personas, según datos de la consultoría independiente Meganálisis.

2. El secreto es no ceder ante la tentación de la violencia

La consigna es: “resistir y no ceder a la violencia”.

El gobierno les respondió con represión. Al día de hoy, de acuerdo con los datos de la fiscalía, se han registrado 92 muertes en tres meses.

La Guardia Nacional Bolivariana impide sistemáticamente el avance de las marchas, lanza bombas de gas lacrimógeno, golpea y prende, y ha pasado a disparar directamente contra los manifestantes, a atacar zonas habitacionales y a allanar moradas.

Además los “colectivos bolivarianos”, grupos paramilitares al servicio del gobierno, actúan de forma impune sembrando el terror.

En la práctica se vive un clima de guerra. Pero el cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas aclara, que “es una guerra del gobierno dictatorial contra el pueblo”.

Lilian Tintori, una de las más icónicas líderes del movimiento y esposa del preso político Leopoldo López, cotidianamente insiste: “no es con violencia que venceremos la violencia, resistamos activa y pacíficamente hasta conseguir la libertad”.

Tras la estrategia del movimiento puede verse la mano del politólogo Gene Sharp, teórico de la no-violencia

Tras las posiciones y estrategias del movimiento puede «verse» buena parte del pensamiento del politólogo estadounidense Gene Sharp, quizá el mayor teórico vivo de la «no violencia» como método político.

Miles de mujeres venezolanas, opositoras al Gobierno de Nicolás Maduro, marchan en Caracas y en varias ciudades del interior "contra la represión" del Gobierno /Efe
Miles de mujeres venezolanas, opositoras al Gobierno de Nicolás Maduro, marchan en Caracas y en varias ciudades del interior «contra la represión» del Gobierno /Efe

3. Pretende minar las bases del “madurismo” y retomar el “hilo constitucional”

Uno de sus líderes, el diputado Freddy Guevara, afirma que todo lo que el movimiento de resistencia realice debe tener un sustento legal y buscar como fin último el “restablecer el hilo Constitucional”.

No quieren actuar fuera de la ley y lo que finalmente se desea es la vuelta del Estado de derecho conforme a la Carta Magna.

Por eso, toda acción significativa y de peso, ha tenido una declaratoria formal por parte de Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional.

En ellas Borges ha presentado siempre el sustento jurídico y constitucional de esas acciones. El mensaje es: no somos aventureros y queremos el restablecimiento democrático.

Éste es el objetivo final. Pero para ello hay que debilitar a Maduro.

«Debemos minar las bases que dan sustento y apoyo al dictador», afirma Guevara, que también es vicepresidente de la Asamblea Nacional.

“Tenemos que debilitar a la dictadura haciendo ver a aquellos que la ayudan a mantenerse en pie con su obediencia, influencia o dinero que sustentan a un gobierno que esta destruyendo al país”, dice.

Poco a poco la estratégia ha dado resultado. Ha evidenciado cotidianamente la brutalidad y el autoritarismo del régimen y ha comenzado a recoger algunos frutos que tres meses atrás eran impensables.

La procuradora general de la República, Luisa Ortega, pasó a ejercer con independencia su función llevando un registro real de muertos, apuntando el uso de violencia por parte de las fuerzas de seguridad y señalando claramente que el país vive en constante agresión al Estado de derecho.

Nicolás Maduro, ante un enorme retrato de Hugo Chávez

Ortega es una vieja aliada de Hugo Chávez que ya había realizado algunas criticas tímidas y puntales al gobierno de Maduro pero nunca se lo había confrontado. Las marchas le hicieron cambiar.

El Movimiento apela a las fuerzas armadas para que no obedecezcan órdenes que les lleven a atacar al pueblo

Los militares son otro objetivo del movimiento. El movimiento apela realiza sistemáticamente a las fuerzas armadas para no obedecer órdenes que les lleven a atacar al pueblo y que defiendan la Constitución.

Hasta ahora, de acuerdo con registros castrenses, hay al menos 123 militares han sido detenidos desde que las marchas iniciaron.

Los cargos: traición, rebelión, robo y hasta deserción. Entre ellos hay militares de alto y de bajo rango del Ejército, la Naval, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.

Un grupo de 91 está en la prisión de Ramo Verde, cerca de Caracas, en la que se encontraba preso el líder de oposición Leopoldo López hasta el 8 de julio pasado cuando fue colocado en prisión domiciliaria por decisión unilateral del gobierno.

La propia salida de López para el régimen de prisión en su casa es una victoria del movimiento y muestra que hay sectores al interior del régimen que se impusieron a la linea dura que Maduro.

Los parlamentarios Germán Ferrer y Eustaquio Contreras, chavistas y miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) mismo en que milita Maduro, han manifestado su abierta oposición a la “Constituyente Comunal” convocada por el mandatario.

También la han rechazado los chavistas Freddy Arenas, alcalde del municipio de Bolivar, Gabriela Ramírez, la ex defensora del pueblo, y Nicmer Evans, considerado uno de los principales politólogos del régimen.

Evans ha declarado explícitamente a la prensa que la Constituyente llevará al país a una confrontación civil sin precedentes.

Empresarios y artistas antes adeptos a Maduro o beneficiados por su gobierno también están tomando distancia.

Poco a poco la estrategia explicada por el diputado Freddy Guevara va revelándose eficaz. La grieta, aún pequeña, esta creciendo.

4. El que resiste… gana

“Este tipo de lucha quien resiste tenazmente por más tiempo gana”, son palabras de Guevara, pero que parecen sacadas del libro “Existen alternativas realistas”, del connotado teórico de la no violencia Genne Sharp.

Los líderes del movimiento no han prometido victorias fáciles ni expeditas.

“Muchos nos preguntan ‘¿qué previsión tenemos para que salga Maduro?’. Les respondemos con sinceridad. No hay previsión. Pero estén seguros que si actuamos de forma organizada, disciplinada, y perseverante el dictador va a caer más tarde o temprano, pero caerá”, afirma Guevara.

Para reducir al mínimo el desgaste de una lucha larga ha sido clave la comunicación inmediata de los avances. Y se ha puesto empeño para que los actos sean diversificados.

Una de las multitudinarias marchas populares en Venezuela contra el régimen de Nicolás Maduro.

Marchas sectoriales (de los abuelos, de los estudiantes, de los profesores, de las mujeres, etcétera), cierre de vías públicas importantes o de barrio por dos o tres horas (los llamados “trancazos”), vigilias de oración, marchas del silencio, actos culturales, asambleas públicas para discutir e informar a la población en todas las ciudades, la lista es enorme y creativa.

Normalmente han alternado la agenda así: un día de acto público y masivo, otro día para acciones locales en los barrios. Esto ha permitido el respiro y facilitado una adhesión constante a las convocatorias.

Para superar el bloqueo mediático, la censura y la desinformación, todo el contacto y transmisión de informaciones se realiza a través de las redes sociales. Ofreciendo explicaciones detalladas en la noche anterior a cada acto.

5. Demandas: pocas, claras pero innegociables

El movimento tiene una agenda clara. Se trata de un puñado de demandas básicas que no son negociables: abrir un canal de ayuda humanitaria para el país, respetar la autonomía y funciones de la Asamblea Nacional, convocar a elecciones libres con voto directo y universal, liberación de los presos políticos y cese a la represión violenta y al proceso de nueva Constituyente.

La Mesa opositora considera que debería formarse un gobierno de unidad nacional que no excluyera ni siquiera a los chavistas y que tuviera como objetivo la restitución del orden democrático en el país hasta que haya elecciones libres y seguras.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el opositor y presidente de la Samblea Nacional, Henry Ramos Allup
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el opositor y presidente de la Samblea Nacional, Henry Ramos Allup

El realismo y claridad de las demandas ha posibilitado una cohesión significativa al interior del movimiento y ha llevado a que se conviertan en las mismas condiciones solicitadas recientemente por la Santa Sede o por la Organización de Estados Americanos (OEA) al gobierno de Maduro.

La mayoría de los países que han manifestado su rechazo o preocupación por  la situación de Venezuela han asumido también esta “agenda” como adecuada. Esto es un logro significativo del movimiento.

Las próximas semanas nos dirán si la hasta ahora exitosa estrategia del bravo pueblo venezolano termina siendo eficaz hasta el final

Por otra parte, la acción sistemática de los legisladores venezolanos para mantener informados a los parlamentos y gobernantes de la región ha conseguido concretar los apoyos.

Las próximas semanas nos dirán si la hasta ahora exitosa estrategia es eficaz hasta el final y si“el heroico y bravo pueblo venezolano” es capaz de apropiarse a través de esta lucha y con toda legitimidad de una frase que la izquierda revolucionaria secuestró desde hace décadas: “el pueblo unido jamás será vencido”.

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