El pasado 21 de julio de 2018 Pablo Casado Blanco, alcanzaba la presidencia del Partido Popular con un mensaje de regeneración, de recuperación de los valores originarios de la formación y de ‘rearme ideológico’ que fue respaldado por el 57% de los compromisarios frente a la candidata Soraya Sáenz de Santamaría.

Los observadores políticos dedujeron que se trataba de un «giro a la derecha», de una suerte de entierro del ‘marianismo’, que había dilapidado el mayor caudal de poder del Partido Popular (mayoría absoluta en el Congreso y el Senado e importantísimo poder autonómico) sin cambiar una coma de las leyes ideológicas de la izquierda.

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Argumentos para sostener esta tesis, existían. Incluso, por elemento independientes al Partido Popular que cabe analizar. Por ejemplo, la disolución del fallido proyecto político Avanza y la vuelta al PP de su último secretario general Javier Puente, antes purgado como ‘provida rebelde’ por Mariano Rajoy («Ya no estoy decepcionado. Confío en el nuevo PP de Pablo Casado», aseguró a Actuall); o desde el ámbito de la sociedad civil, el apoyo que organizaciones como HazteOir.org dieron a Casado frente a la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del Partido Popular.

Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría se disputan la presidencia del Partido Popular.
Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría se disputan la presidencia del Partido Popular.

Han pasado muchas semanas desde entonces y el reciente aval de Mariano Rajoy al nuevo Casado con barba y sus propias declaraciones, muy alejadas de sus promesas durante la campaña de las primarias hacen posible considerar que Casado ha traicionado lo que había prometido. O cuando menos, se ha rodeado de personajes que abiertamente defienden lo contrario de lo que anuncia su líder.

Así es como, a diez días de una nuevas elecciones generales, HazteOir.org ha puesto en marcha la campaña «PP = Promesas Perdidas», con la que va a difundir entre los electores las que considera seis incumplimientos o incoherencias por parte del líder del Partido Popular.

1.- Aborto.

En febrero de 2019 Casado aseguraba: «Yo no cambiaría la ley del aborto, la derogaría entera».

Pero después de que se produjeran 600.000 abortos (según las cifras oficiales) bajo el mandato de Mariano Rajoy y aplicando la ‘Ley Aído’ de barra libre de aborto, el hecho es que en el Partido Popular no faltan voces, incluso entre las más cercanas a Casado, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que defienden la ley socialista de 2010. «Soy partidaria de que cada mujer decida qué quiere hacer», explicaba Díaz Ayuso a El País en mayo de 2019.

2.- Defensa del español.

En el programa electoral de las pasadas elecciones generales celebradas en abril de 2019, el Partido Popular se comprometía con la lengua oficial de España: «La lengua vehicular ordinaria de la enseñanza en todo el territorio español será el castellano, y, en aquellas comunidades autónomas en las que existan lenguas cooficiales, éstas podrán también ser previstas como lenguas vehiculares».

Sin embargo, más allá de la imposición de las lenguas cooficiales en territorios como Valencia o Galicia a manos del Partido Popular, el nuevo liderazgo de la sede de la calle Génova, 13 no parece haber cambiado ya que el PP en las Islas Baleares ha permitido con su abstención este mes de octubre mantener la imposición del catalán.

3.- Memoria histórica.

Pablo Casado se ha mostrado partidario de quitar la Ley de Memoria Histórica que Rajoy no tuvo a bien derogar para impulsar otra de «concordia» que, a su juicio «incluya a todas las víctimas».

Sin embargo, en el acto más evidente de utilización de la ley de Memoria Histórica para desenterrar a Franco para trasladarlo a un lugar contrario a los deseos de la familia y contra la inviolabilidad de los lugares de culto como la basílica del Valle de los Caído, el PP se abstuvo en la convalidación del decreto que «por urgencia» aprobó el PSOE, más de 40 años después de muerto el ex Jefe de Estado.

4.- Adoctrinamiento LGTBI en las aulas.

Desde la llegada de Pablo Casado, se han oído algunas voces contrarias al adoctrinamiento ideológico en las aulas, impuesto por la leyes LGTBI aprobadas en diversas comunidades autónomas (algunas de ellas incluso en manos del PP).

El propio Casado aseguró la pasada campaña electoral que «se acabó lo de jugar con nuestros hijos para proyectos políticos, ideológicos y sectarios». Sin embargo, la Junta de Andalucía, ya liderada por el Partido Popular, ha financiado un congreso en el que se promocionaba el programa Skolae de Navarra, tal vez el más adoctrinador de cuentos se imparten en España desde la perspectiva LGTBI. Y la Comunidad de Madrid, también gobernada por el PP se niega a aprobar la implantación del PIN Parental para garantizar la libertad educativa y el derecho de los padres a conocer qué se les enseña a sus hijo y negarse si va contra sus convicciones.

5.- Ley de Violencia de género.

Pablo Casado se ha manifestado en contra de la ley integral de medidas contra la violencia de género en alguna ocasión, aunque sea de forma tangencial, para asegurar que «se proteja las víctimas independientemente del sexo» y criticar la «política colectivista por la que hay que prevenir la violencia de género por el mero hecho de ser mujer o hay que disuadir esa violencia por el mero hecho de ser hombre».

Sin embargo, sus colaboradores más estrechos, nuevamente, enmiendan los propósitos expresados por Casado: «El PP no se va a mover ni un milímetro en la defensa del pacto por la violencia de género», aseveró Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del PP.

6.- Leyes Mordaza LGTBI.

Mientras que Pablo Casado se ha definido como un «liberal» que defiende «legislar lo menos posible y no intervenir en la vida de la gente, la conciencia de la gente» y de que aseguró en julio de 2018 que «la ideología de género es un colectivismo social que el centro-derecha tiene que combatir», el hecho es que las administraciones que controla aplican esta ideología y las leyes inspiradas en ella sin pudor.

Andrea Levy y Javier Maroto, del Partido Popular, en la manifestación del día del Orgullo LGTBI 2017 en Madrid.
Andrea Levy y Javier Maroto, del Partido Popular, en la manifestación del día del Orgullo LGTBI 2017 en Madrid.

Así ha sucedido -ya durante el mandato de Pablo Casado- con la coach Elena Lorenzo, a la que la Comunidad de Madrid ha impuesto una multa de 20.001 euros por atender a personas que libremente acuden a sus servicios profesionales para abandonar la vida homosexual. También con multas contra el Colegio Juan Pablo II de Alcorcón y la propia HazteOir.org (estas últimas multas, por cierto, han tenido que ser devueltas por ser impuestas contra los derechos fundamentales).

Otros hechos que desmienten a Casado: En Valencia, el Partido Popular se ha sumado a los grupos de izquierda para validar una ley de imposición LGTBI y su vicesecretario de Organización, Javier Maroto, presumía en sus redes sociales de que el PP «ha suprimido de un plumazo» la propuesta de Vox de derogación de la ley LGTBI. Y añadía: «la Ley se queda porque es necesaria».

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