Andres Manuel López Obrador busca reeditar el podr omnímodo del PRI en México. /EFE
Andres Manuel López Obrador busca reeditar el podr omnímodo del PRI en México. /EFE

México está en riesgo de dar un salto atrás en el tiempo a partir de este 1 de diciembre cuando Andrés Manuel López Obrador rinda protesta como Presidente de México.

La incertidumbre se ha asentado en todos aquellos sectores sociales y líderes políticos, sociales, empresariales, religiosos que ven con recelo con los planteamientos del nuevo gobierno y las primeras acciones legislativas de la mayoría del partido en el poder.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

López Obrador ha asumido un papel preponderante al siguiente día de haber ganado las elecciones y su partido, Morena, con amplía mayoría en las dos cámaras legislativas, no solo ha seguido los dictados del presidente electo, han ido más allá al proponer toda clase de ocurrencias legislativas.

Eso es lo que ha provocado esa incertidumbre, sobre si el nuevo gobierno de corte populista seguirá el modelo de dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela o el populismo como el de Lula en Brasil.

Pero ha sido el mismo López Obrador quien se ha encargado de develar lo que será su gobierno.

Hace unos días, en un hecho inédito, López Obrador, en calidad de presidente electo, tuvo una reunión a campo abierto con decenas de miembros de las Fuerzas Armadas para pedirles su apoyo en el combate a la delincuencia organizada.

El hecho tiene varios significados: el primero, que nunca en la historia moderna del país se había dado una reunión de esta naturaleza, segundo, porque López Obrador había sido un crítico permanente de las Fuerzas Armadas calificándolas incluso de asesinas y en esta ocasión hasta les lanzó vivas.

La tercera señal fue que en su discurso aseguró que el país se encontraba en estas condiciones de grave crisis de violencia, como nunca se había padecido, y que se originó hace 36 años por la aplicación una política económica que hizo un lado al pueblo de México; que fue antipopular, entreguista y ni siquiera dio resultados.

Es fecha es 1982, al término del gobierno de José López Portillo, el autollamado “último presidente de la Revolución”.

En realidad Luis Echeverría y José López Portillo metieron al país en una grave crisis económica por sus medidas populistas.

El gobierno de Enrique Peña Nieto está percibido como el gobierno más corrupto e incapaz de México, pero aún así, el nuevo mandatario ha dicho que no lo investigará

Y ahora Andrés Manuel López Obrador quiere regresar a México a esa época.

Pero las acciones que ha emprendido tienen ciertos rasgos que hacen prever que busca restaurar ese viejo sistema presidencialista, controlador y corrupto que impuso el PRI durante 71 años en el país.

La primera acción es el pacto de complicidad con todos los corruptos y aunque lo había anunciado en su campaña, ahora se está volviendo realidad. Dará una amnistía y no perseguirá a los políticos corruptos, para no distraer al país y para evitar inestabilidad política.

El gobierno de Enrique Peña Nieto está percibido como el gobierno más corrupto e incapaz de México, pero aún así, el nuevo mandatario ha dicho que no lo investigará.

Además de una cortesía inusitada –que ha incluido hasta comidas privadas en casa de López Obrador – algunos casos judiciales sobre corrupción político-económica de priistas han cambiado de rumbo. Una lideresa magisterial procesada por delincuencia organizada y fraude ya fue exonerada; otro operador del PRI para desviar recursos públicos para las campañas electorales, también ya salió de la cárcel.

Si en el viejo sistema, el presidente gozaba de poderes metaconstitucionales, López Obrador ha encontrado una manera de reconcentrar todo el poder político y económico.

Dotó a la secretaría de Hacienda de un poder para concentrar todas las compras de todo el gobierno federal; designó delegados políticos en cada entidad, a través de los cuales se decidirá cómo se aplica el gasto federal (en México, los recursos federales representan el 90 por ciento de los ingresos en cada estado) y además esos delegados encabezarán la lucha contra el crimen organizado.

López Obrador cambió la estrategia en contra del crimen, y militarizó toda la estructura gubernamental, lo cual le costó el rompimiento con las organizaciones sociales que durante los últimos 12 años han exigido regresar al Ejército y a la Marina a los cuarteles por los abusos e impunidad en sus acciones.

Para imponer como director de la editorial Fondo de Cultura Económica los grupos parlamentarios debieron cambiar las leyes para permitir que su ascendencia extranjera no fuera obstáculo para asumir.

Las bancadas de Morena han presentado iniciativas económicas, que han ido desde buscar rebajar las comisiones bancarias hasta modificar los fondos de pensiones, lo cual ha repercutido en devaluación del peso frente al dólar y una baja en los mercados financieros.

Esas son hasta ahora las medidas con las cuales, López Obrador pretende regresar al país a dónde estábamos hace 36 años.

Comentarios

Comentarios

Es periodista, egresado de la escuela Carlos Septién García. Tiene diplomados en Periodismo por la Pontificia Universidad Católica de Chile; en Comunicación y Desarrollo Humano, por la Universidad Panamericana; en Periodismo Político por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y en Inteligencia Estratégica por la Universidad Juárez del Estado de Durango, así como en Seguridad Nacional por el Colegio de la Defensa Nacional. Ha trabajado en Grupo Reforma y la agencia de noticias Notimex. Es autor de varios libros, entre ellos, 'Sangre de Mayo. El homicidio del Cardenal Posadas', en coautoría de Alberto Villasana. Es consultor, colaborador del diario Mural en Guadalajara y editor del servicio de análisis Mochila Política.