Una multitud acudió al mitin de cmapaña de Donald Trump el 2 de noviembre de 2020 en Winsconsin (EE. UU.)
Una multitud acudió al mitin de cmapaña de Donald Trump el 2 de noviembre de 2020 en Winsconsin (EE. UU.)

Si fuera por las redacciones periodísticas y las tertulias de televisión, los occidentales viviríamos en la República Soviética de la Isla de las Tentaciones. Con la CNN enchufada en las palmeras y las cabañas, y con Alexandra Ocasio haciendo de comisaria política, pero peinada y vestida toda ella i-de-al.

Las televisiones han coronado a Joe Biden como presidente padre, a Kamala Harris como primera presidenta mujer y a su esposo Douglas Emhoff como primer segundo marido del país. Embrollado, ¿verdad? Y eso, querido lector, que usted no ha visto el vídeo en que Emhoff se presenta diciendo que está casado con la próxima presidenta.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Mientras tanto, ¿sabe cuántos estados del país han dado los resultados definitivos de las votaciones y la asignación de sus compromisarios? Ninguno. Repito: ninguno.

Aunque Biden se titule ‘presidente electo’, ningún estado de EE. UU. ha dado aún los resultados oficiales de las votaciones

El proceso de elección del presidente es lento y reposado. Los ‘padres fundadores’ así lo acordaron, y los siguientes presidentes y legisladores lo mantuvieron, con pequeñas modificaciones.

Seguimos en la fase del conteo. En algunos estados se ha permitido que se reciban votos por correo incluso los días siguientes a las elecciones. El de Washington lo permite hasta el 23 de noviembre.

La Electoral Count Act (1887) establece que el 8 de diciembre los estados deben haber contado los votos, solucionado las reclamaciones y señalado a los miembros del Colegio Electoral. El primer lunes después del segundo miércoles de diciembre, se reunirán los miembros del Colegio, cada grupo en la capital de su estado, y votarán. Entonces, podremos hablar de presidente y vicepresidente elegidos.

Los medios están creando un marco en el que Biden es el ganador, mientras que Trump prepara un golpe de estado

Después, cada estado enviará el resultado al Congreso en un sobre antes del 23 de diciembre. El 3 de enero, en una sesión conjunta, los nuevos diputados y senadores tomarán posesión de sus escaños y así comenzará el 117º Congreso de EEUU. En otra sesión conjunta, el 6 de enero, el vicepresidente y presidente del Senado abrirá los sobres y leerá los votos. Entonces será oficial la elección de los dos cargos. Y el 20 de enero comenzará un nuevo mandato. Hasta la Enmienda XX, que entró en vigor en 1933, la ceremonia inaugural se celebraba el 4 de marzo, con lo que el proceso de podía extenderse durante 120 días o más.

Un ritmo pausado que a los admiradores de los rituales del Papado y de las Monarquías tradicionales nos reconcilian con las repúblicas.

Pero en estos tiempos de velocidad y Whatssap, semejante lentitud -o prudencia-, es insoportable. Si a eso se le une el plan de los medios y de sus jefes de crear un marco en el que Biden es el ganador de las elecciones y Trump un mal perdedor que pretende dar un golpe de estado, se entiende que el sábado 7 por la tarde varias cadenas de televisión, incluida la Fox, supuesta aliada del presidente, se apresuraran a declarar el triunfo de Biden a partir de sus encuestas y proyecciones, justo antes de la rueda de prensa de Rudolph Giuliani, el abogado que coordina las reclamaciones y los recursos contra los posibles fraudes.

Las mismas televisiones que acusaban a Trump de espía ruso, cortan sus discursos porque le acusan de mentir

Si el Partido Demócrata, los progres y los izquierdistas estuvieran seguros de la victoria de Biden y Harris dejarían que Trump se hundiera en el descrédito, pero han reaccionado como si tuvieran algo malo que ocultar. En los próximos días, sabremos si hay pruebas de los fraudes de los que Trump acusa a Biden. 

Pero lo que hemos aprendido en 2020 es que los medios de comunicación crean la realidad y condicionan la conducta de millones de incautos. Ha pasado con el covid-19. Millones de españoles fueron convencidos de que tenían que salir a los balcones a aplaudir a los sanitarios para que no clamasen contra el Gobierno que sabía que en nuestro país había casos confirmados con covid-19 desde el 1 de enero.

La emisora COPE puso al abortista Biden, enemigo de la libertad religiosa, como ejemplo de católico

Podemos hacernos una idea del bombardeo de mentiras que han sufrido los ciudadanos de EEUU durante los últimos cuatro años, como la vinculación de Trump con Rusia, repasemos algunos de las que han caído sobre nosotros en unos pocos días.

La COPE propuso al abortista Joe Biden, dispuesto a convertir el aborto en derecho a nivel federal y a eliminar la libertad religiosa, casi en un modelo de católico.

Para el ABC, “un Oriente Medio sacudido por Trump mira con cautela a Biden”, cuando Trump ha conseguido que varios países árabes reconozcan a Israel. El último presidente norteamericano en sacudir Oriente Medio fue Obama con sus ‘primaveras árabes’ en Siria, Libia y Egipto

El Mundo ha rizado el rizo. Una columnista anuncia que Biden ha venido a curar, como si fuera un practicante. Otro asegura que “el mundo respira aliviado por la victoria de Joe Biden”. Y un corresponsal anticipa que al presidente (sic) Biden le corresponde “la misión de ‘destrumpizar’ Estados Unidos”. Me pregunto a qué se refiere, ¿van a reeducar en feminismo a los 72 millones de votantes de Trump y les van a despojar de los ‘privilegios blancos’, incluso a los hispanos, los negros y los nativos?

El País, cuyo director debe de pensar que lo leen en Oregón, editorializó en la portada del domingo 1 con un dibujo de Trump envuelto en llamas y Biden con un extintor.

La COPE y La Vanguardia se han comportado igual que la CNN y el Washington Post: censura a sus lectores. El periódico catalán incluso insinuó que esos correos electrónicos que mostraban la corrupción económica y moral de Hunter Biden

La manipulación es tal que nos dirán que Biden se opuso a las guerras de Irak y quizás hasta a la de Vietnam

Pero tal vez lo más sorprendente ha sido leer a un corresponsal frases sobre “el caso de Bush contra Gore” en referencia a las reclamaciones presentadas por Al Gore, vicepresidente de Bill Clinton, en las elecciones en Florida del año 2000. La ‘memoria histórica’ de Joe Biden nos revelará que se opuso a la guerra de Irak y tal vez a la de Vietnam.

Detrás de los medios, como si alguien hubiera dado un silbido, salieron todos los políticos del Partido Único, desde Pablo Casado (PP) a Pablo Iglesias (Unidas Podemos), a alegrarse de la derrota de Trump. ¡Estados Unidos volverá a pagar las copas de la OTAN y las consultorías de género de la ONU!

¿Y estos fanáticos y embusteros van a decidir qué podemos ver, escuchar y leer?, ¿los que aplauden que se corte la emisión de una rueda de prensa de Trump porque aseguran que miente, mientras publican las encuestas del CIS de Tezanos, aprueban el ‘comité contra la desinformación’, ríen las gracias de Fernando Simón y alaban los discursos de Sánchez?

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