Un hombre busca comida en un basurero, en Caracas (Venezuela) en septiembre de 2018. /EFE
Un hombre busca comida en un basurero, en Caracas (Venezuela) en septiembre de 2018. /EFE

La Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ha pedido en un comunicado que «se deje entrar y distribuir en paz la ayuda humanitaria», ya que «atiende a situaciones de grave crisis, no intereses políticos».

La CEV, durante una rueda de prensa dada en Caracas (Venezuela), informó de las graves condiciones en las que vive el pueblo e insistió al régimen de Nicolás Maduro que escuchase «el clamor del pueblo».

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Ante la crisis que sufre Venezuela, sobre la escasez de alimentos y medicinas, la Asamblea Nacional «ha tomado la iniciativa de organizar esta ayuda» con el apoyo de otros países y abrir un canal humanitario que muchas veces ha sido negado por el régimen chavista. Actualmente las ayudas de medicinas y alimentos están almacenadas en Cúcuta (Colombia), Roraima (Brasil), y los Países Bajos ofrecieron también Curazao para recibir las donaciones internacionales.

Según Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y autoproclamado «presidente encargado» de Venezuela, esta ayuda empezaría a ingresar el sábado 23 de febrero, a pesar de la oposición de Maduro, que niega que haya una crisis humanitaria.

En su comunicado, los obispos recordaron que «el régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la ayuda humanitaria, evitando cualquier tipo de violencia represiva». Además, indicaron que solicitar y recibir ayuda no es “ninguna traición a la patria”, como afirma Maduro, sino “un deber moral que nos incumbe a todos”.

La CEV llamó a La Fuerza Armada Nacional a que se ponga «del lado del pueblo al que pertenece

Asimismo, mencionaron el trabajo pastoral y social que realiza la Iglesia a través de Cáritas. En ese sentido, renovaron el compromiso de aportar la experiencia de esta institución en la recepción y distribución de la ayuda humanitaria, junto a otras organizaciones. «La ayuda consiste fundamentalmente en raciones de emergencia y suplementos para niños y ancianos con déficit nutricional e insumos médicos, principalmente terapéuticos. Es limitada en cobertura y tiempo», explicaron en el comunicado la CEV.

La Presidencia de la CEV llamó a la «Fuerza Armada Nacional a que se ponga del lado del pueblo al que pertenece», señalando que sus miembros juraron cumplir la Constitución y «tienen como principal destinatario el pueblo venezolano». «Es el compromiso de defenderlo, de proteger sus derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana. En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población”, afirmaron los obispos.

Los obispos pidieron la intercesión de la Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, para que acompañe al pueblo «en estos momentos de tanta esperanza para el país» y se pueda hacer realidad lo que enseñó Cristo: «He venido para que tengan vida y vida en abundancia».

Según las investigaciones de la ONG Médicos para la Salud, hasta hace tres años en los hospitales públicos faltaba el 90% de los productos sanitarios necesarios.Casi 18.000 pacientes de Parkinson no pueden acceder al tratamiento que cuesta entre 400 y 600 dólares al mes, teniendo en cuenta que el salario mínimo es en promedio unos seis dólares.

Mientras tanto, en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta, se espera que las ayudas humanitarias almacenadas ingresen este sábado 23 de febrero, a donde miles de voluntarios llegarán en autobús para apoyar su ingreso, según aseguró Juan Guiaidó.

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