Emmanuel Macron, Angela Merkel y la Reina de Inglaterra.
Emmanuel Macron, Angela Merkel y la Reina de Inglaterra.

El anuncio de Bruselas de pulsar el botón ‘nuclear’ contra Polonia por su deriva autoritaria ha generado muchos interrogantes.

Con esta medida, que debe aprobarse y no parece que sea fácil lograrlo, Polonia y el actual Gobierno de Mariusz Morawiecki vería anulado su derecho a voto en las instituciones europeas.

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La Comisión Europea, presidida por el también polaco Donald Tusk, y cuyo partido en se encuentra en la oposición, ha presionado los últimos meses al Gobierno de Varsovia para que no diera el paso que ha con llevado esa medida. ¿Y qué ha ocurrido en Polonia?

El gobierno intentó aprobar una polémica reforma judicial con la que pretendía nombrar directamente a los miembros del Tribunal Supremo.

Algo que escandaliza a muchos de los gobernantes europeos pero que analizando cómo se eligen a los miembros de otros Tribunales podría parecer de lo más normal.

España: el país que enterrró a Montesquieu de la mano del PSOE

El Tribunal Constitucional, última instancia, se compone de 12 miembros nombrados por el Rey: de ellos, cuatro a propuesta del Congreso por mayoría de tres quintos de sus miembros; cuatro a propuesta del Senado, con idéntica mayoría: dos a propuesta del Gobierno y dos a propuesta del Consejo General del Poder Judicial.

El Consejo del Poder Judicial es un calco de las mayorías partidistas en el Parlamento: no puede estar más politizado

Y este último, el órgano de gobierno de los jueces, es un calco del juego de las mayorías partidistas en el Parlamento. No puede estar más politizado: 8 de sus 20 consejeros son nombrados a propuesta del Congreso y del Senado. 

Hay por tanto jueces pro-PSOE, jueces pro-PP, jueces pro-PNV y así sucesivamente. Y en sus decisiones pesan, inevitablemente, criterios frecuentemente partidistas.

Lo cierto es que la Justicia española está politizada desde la ley del Consejo General del Poder Judicial que impulsó el PSOE de Felipe González, en 1985. Una maniobra a conciencia, que el entonces «número dos» socialista, Alfonso Guerra, decretó con frase lapidaria: «Montesquieu ha muerto».

El socialista Alfonso Guerra durante un mitin del partido.
El socialista Alfonso Guerra durante un mitin del partido.

Con la complicidad del PP. Los grandes partidos acordaron repartirse el poder judicial y arrebatarle a los jueces la independencia.

Francia: el Alto Tribunal teledirigido por los políticos

La mayor autoridad en materia constitucional la ostenta el Consejo Constitucional. Según el Artículo 56 de la Constitución francesa, está compuesto por nueve miembros: «Tres de los miembros son nombrados por el Presidente de la República, tres por el Presidente de la Asamblea Nacional, tres por el Presidente del Senado».

Es decir, todos los miembros de ese Consejo Constitucional son elegidos por políticos. Además, como órgano de gobierno de los jueces Francia tiene al Consejo Superior de la Magistratura.

Tiene 15 miembros, de los cuales seis son nombrados por el Presidente de la República, el Presidente de la Asamblea Nacional y el Presidente del Senado (cada uno nombra a dos miembros), tal y como se recoge en el artículo de Elentir en su blog.

Alemania: El legislativo tiene la sartén por el mango

Como tal, no tiene ni siquiera una Constitución propiamente dicha. Existe una Ley Fundamental de la República Federal de Alemania. Su Artículo 94 afirma lo siguiente: “Los miembros de la Corte Constitucional Federal serán elegidos por mitades por el Bundestag y por el Bundesrat”, es decir, por el Parlamento Federal y por el Consejo Federal (por así decirlo, el Senado alemán).

Es decir, los miembros de la Corte Constitucional alemana son elegidos por políticos del Poder Legislativo.

Los jueces miembros del Tribunal Constitucional alemán.
Los jueces miembros de la Corte Constitucional alemana.

Además, el Artículo 95 habla sobre la Cortes Federales de Justicia, Contencioso-administrativa, Social, de Hacienda y de Trabajo, que funcionan a modo de tribunales supremos.

En su punto 2 el citado artículo afirma: Los magistrados de estos tribunales serán designados por el ministro federal competente para el respectivo ámbito, conjuntamente con una Comisión para la elección de jueces, compuesta por los ministros de los Länder competentes en su respectivo ámbito y por un número igual de miembros elegidos por el Bundestag“. Es decir los políticos también toman parte en la elección de los miembros de esos tribunales supremos.

Italia: El presidente y la Cámara eligen una parte

La tercera parte de los jueces son designados por las magistraturas supremas. Mientras, el presidente de la República nombra a cinco, y la Cámara también decide a otros cinco por mayoría de dos tercios.

Inglaterra: La última palabra la tiene la Reina

El ministro de Justicia tiene la responsabilidad de designar a los miembros de la carrera judicial. Pero los nombramientos para cargos superiores los realiza la Reina, por recomendación del primer ministro, que a su vez puede pedir consejo al ministro del ramo.

Luxemburgo: El Gran Duque nombra directamente

Esto dice el Artículo 90 de la Constitución de Luxemburgo: «Los jueces de paz y los jueces de los tribunales son nombrados directamente por el Gran Duque. Los consejeros de la Corte y los presidentes y vicepresidentes de las cortes de distrito son nombrados por el Gran Duque por consejo de la Corte Superior de Justicia». Es decir, que allí el Jefe del Estado nombra a los jueces.

El Gran Duque de Luxemburgo
El Gran Duque de Luxemburgo nombra directamente a los jueces de paz y a los jueces de los tribunales.

Holanda: El legislativo elige a los miembros del Supremo

La Constitución neerlandesa “otorga (indirectamente) al Parlamento la exclusividad del control de constitucionalidad de las leyes”. El Artículo 120 de esa Constitución señala: “La constitucionalidad de las Actos del Parlamento y los tratados no serán revisados por los tribunales». Además, el Artículo 118.1 dice: «Los miembros del Tribunal Supremo de los Países Bajos serán nombrados a partir de una lista de tres personas elaborada por la Cámara Baja de los Estados Generales». 

Y el Artículo 119 establece que a los parlamentarios, ministros y secretarios de estado sólo los puede juzgar ese tribunal. Es decir, que a los componentes del Tribunal Supremo neerlandés los eligen los políticos, y esos mismos políticos sólo pueden ser juzgados por ese tribunal.

Portugal: Conexión parlamentaria

El Tribunal Constitucional de Portugal se compone de trece jueces, todos ellos tienen un origen directo o indirectamente parlamentario. De los trece jueces, el Parlamento elige diez y los elige con una mayoría de dos tercios.

Irlanda: Nombra el presidente 

La Constitución irlandesa establece que la Justicia se administra en tribunales establecidos por ley por jueces nombrados por el Presidente de la República previa consulta del Gobierno.

Según la Constitución, los jueces gozan de total independencia en el ejercicio de sus funciones judiciales y solo pueden ser apartados de ellas en caso de mala conducta o incapacidad manifiesta y, únicamente, previa resolución aprobada por ambas Cámaras del Parlamento. 

Como se puede ver son muchos los países europeos que tienen jueces de altas instancias nombrados por los jefes de Estado, por el Parlamento o por el Gobierno, por lo que parece que otros son los motivos de la Comisión Europea para sancionar a Polonia.

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