Bandera de España.
Bandera de España.

Es tu bandera, estúpido, la rojigualda. No, no es la de Franco. Deja de repetir como un papagayo que es la bandera franquista, porque lleva siendo la enseña nacional desde 1785. ¡Desde finales del siglo XVIII! ¿Me puedes decir dónde estaba Franco por aquel entonces? No estaba en ningún lugar salvo en tu cabeza.

“No lo puedo evitar: me recuerda al régimen franquista y por eso no la considero como mi bandera”, afirmaba hace tiempo una lumbrera de Izquierda Unida. Sí, sí lo puedes evitar: sencillamente, aplicando la razón y entendiendo que esos han sido los colores nacionales salvo los breves años de la II República.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Otra patochada: “La derecha ha patrimonializado la bandera de España”. La izquierda se queja con frecuencia de que en los actos políticos de partidos de derechas suele haber banderas rojigualdas. La solución es sencilla: llevad vosotros la bandera de España a los actos organizados por la izquierda.

¿Te da miedo que te llamen facha? Pues explícales que se trata de la enseña nacional, la que ondea en todos los edificios públicos –o así debería ser- de España. La que nos representa a todos los españoles. La que refleja la historia de una de las naciones más gloriosas de la Tierra. Y sacúdete de una vez los complejos.

Somos muchos los que amamos a España, y no vamos a permitir que se la aniquile. Y, como la amamos, tenemos la ilusión de reconocer sus debilidades y errores para mejorarla. No para destruirla

¿Qué diantres os pasa con la bandera? O, mejor aún, ¿qué os ocurre con España? ¿Por qué la odiáis de ese modo? Aborrecéis su himno, al que el vicepresidente Iglesias desprecia tildándolo de “cutre pachanga fachosa”. No soportáis su historia, de la que sólo salváis los cinco años de 1931 a 1936.

¿Por qué no os emociona la gesta de Blas de Lezo en Cartagena de Indias? ¿Por qué difundís esa basura que deforma la extraordinaria labor de nuestro país –con sus sombras, sin duda, pero con infinitamente más luces- en el Descubrimiento de América? ¿Por qué despreciáis nuestro Siglo de Oro, nuestras artes, nuestras letras, nuestros héroes?

Habéis pasado de la autocrítica a la autodestrucción. Y no os acompañaremos por ese camino. Por un motivo principalmente: porque os han engañado y os han mentido. Tiene que ser una carga el haber nacido en un país del que no te gusta ni la historia, ni las tradiciones, ni los símbolos, ni las instituciones.

Ante eso, solo hay dos opciones: o conocer, aceptar y amar tus raíces, asumiendo con serenidad que siempre hay cosas por mejorar, o mantenerte en la dinámica del odio que busca destruir cualquier vestigio del pasado.

Pero somos muchos los que amamos a España, y no vamos a permitir que se la aniquile. Y, como la amamos, tenemos la ilusión de reconocer sus debilidades y errores para mejorarla. No para destruirla.

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