«Sólo quiero olvidarme de este pesado lastre, de esta losa, que me ha costado tanto», ese es el deseo de Roberto Macias, empleado de UGT-Andalucía desde 2006 hasta 2012 y acusado de filtrar documentos a la Policía, lo que le valió ser cabeza de turco del sindicato tras el escándalo de corrupción de los ERE como aviso a navegantes.

Macias se enfrenta en un juicio a una pena de cuatro años de cárcel y a pagar 60.000 euros de indemnización por daños morales por la revelación de secretos según le denunciaron desde UGT-Andalucía, pero él no para de insistir: «Soy inocente, no revelé nada».

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La base de la acusación reside en una carpeta con más de 22.000 documentos que curiosamente apareció en el ordenador de Roberto cuando éste ya no trabajaba allí. Macias reconoce para Actuall que conocía la corrupción que existía dentro de UGT, es más, asegura que «todos tenían conocimiento de lo que se estaba cocinando», pero la víctima es sólo él.

Puede que el ensañamiento del sindicato andaluz con este trabajor mexicano de deba a una estrategia de la defensa de cara al juicio para que Macias, uno de los principales testigos, declare como imputado, eso al menos le ha asegurado un abogado.

«Me tomaron como cabeza de turco para que nadie hablase, como ejemplo»

Aunque desde su punto de vista «fue un aviso a navegantes». «Había un ERE y la gente estaba siendo despedida. «Me tomaron como cabeza de turco para que nadie hablase, como ejemplo», reconoce Roberto. ¿Y por qué él? «Yo no tenía padrino, no conocía a nadie que me respaldase, conseguí el trabajo por currículo, no por influencia», y esos son los motivos de su calvario.

Tres años han pasado en los que Roberto Macias no ha podido encontrar trabajo (hasta ahora), ha necesitado ayuda psiquiátrica y ahora se enfrenta a un juicio como acusado y a otro como testigo, mientras él sólo quiere pasar página.

Reconoce que nadie le ha amenazado, pero tampoco nadie en ningún momento ha intentado ponerse en contacto con él, ni pedirle perdón ni aclarar el asunto, aunque él tampoco lo esperaba.

Es más, cuando se entera que desde la cuenta de Twitter de UGT están bloqueando a todos aquellos que les mencionan al firmar la alerta responde: «Qué poca vergüenza, eso te habla de la transparencia y de su espíritu crítico».

Y es que HazteOir.org acaba de lanzar una alerta pidiendo al nuevo presidente del sindicato, José María Álvarez, que acabe con todo esto. Un apoyo que cuenta ya con más de 15.000 firmas y que Macias agradece de todo corazón a los firmantes y a Dios.

Cabe destacar que en Sevilla está convocada una concentración para apoyar a Roberto este jueves a las 20:30 horas en la Plaza Nueva de la capital andaluza.

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