San Francisco de Sales, patrono de periodistas católicos
San Francisco de Sales, patrono de periodistas católicos

El 24 de enero se celebra la fiesta de San Francisco de Sales, santo patrono de los escritores y periodistas católicos.

Un santo polifacético puesto que realizó su apostolado por medio de cuatro actividades muy definidas: Escritor, periodista, obispo y fundador de una Orden Religiosa.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

Suscríbete a Actuall y así no caerás nunca en la tentación.

Suscríbete ahora

Un santo cuya vida se desarrolló entre los siglos XVI y XVII (1567-1622) razón por la cual le tocó cumplir su misión apostólica cuando los herejes calvinistas dominaban una parte considerable de Europa.

Tanto así que –como obispo que era de Ginebra- no pudo tener como sede dicha ciudad sino que se vio obligado a instalarse a 46 kilómetros de ahí, en la bella Annecy que es conocida como “la Venecia de los Alpes”.

En esta ocasión –tal y como el título lo anticipa- trataremos de la influencia que tuvo la Compañía de Jesús en la formación de tan sublime personaje.

Pero antes será preciso hablar un poco acerca de la Orden fundada por San Ignacio de Loyola: La Compañía de Jesús.

La Compañía de Jesús –debido a que su fundador había sido soldado- tiene un estilo netamente militar en el cual se ve como el paso por este mundo no es más que un continuo combate entre los Ejércitos de Cristo Rey y las huestes de Satán.

Una visión que refleja magistralmente San Ignacio en sus “Ejercicios Espirituales” concretamente en la Meditación sobre las Dos Banderas.

Un estilo de lucha a la vez que de profundo misticismo: Contemplativos en la acción deben ser los jesuitas como pedía el Padre Jerónimo de Nadal, S.J.

Para los jesuitas la acción es oración, razón por la cual los hijos de San Ignacio no se conforman a orar ante el Santísimo o a cantar en el coro sino que salen al mundo a dar la batalla.

Los jesuitas –toda una milicia bajo las órdenes del Papa- son religiosos con un agudo sentido práctico que preparan a sus hombres en las diversas disciplinas del saber, procurando que sean siempre los mejores en cada una de ellas.

Y una vez que destacan en campos de lo más diverso (Ejemplos: Arqueología, Medicina, Literatura, Teología, Astronomía, Periodismo, Misiones, asesorando Jefes de Estado, etc.) salen a dar la batalla defendiendo siempre los derechos de Dios y de la Iglesia.

Todo esto convierte a cada jesuita en un soldado en su puesto de batalla.

Tan larga introducción sirve para que mejor comprendamos el núcleo de este trabajo: San Francisco de Sales fue un discípulo fiel de San Ignacio de Loyola.

Y es que el santo patrono de los periodistas y escritores católico le de gran parte de su formación al

Padre Antonio Posevino, S. J. quien fuera su maestro en la Universidad de Padua y que ayudó a nuestro personaje a ser hábil en la controversia, en la Teología Moral, en el arte de predicar y –algo muy importante- en saber utilizar los medios adecuados para lograr siempre la mayor gloria de Dios.

Y prueba de ese gran sentido práctico que caracteriza a los jesuitas lo tenemos en el hecho de que cuando San Francisco de Sales, al ver cómo sus feligreses –por temor a represalias calvinistas- rehusaban asistir a sus sermones, a este gran santo se le ocurrió una idea genial.

Echando mano de ese gran invento que es la imprenta, el obispo de Ginebra imprimió sus sermones en unas hojas que todas las noches deslizaba por debajo de las puertas de sus atemorizados fieles.

-Si no me pueden oír, al menos me tendrán que leer- dijo el Señor de Sales.

Un hábil recurso propio de los sagaces jesuitas fue el que utilizó el santo patrono de los periodistas.

Por esa razón, por haber difundido el mensaje evangélico por medio de hojas que gran semejanza tenían con los periódicos, es la razón por la cual –aparte de reconocerlo como Doctor de la Iglesia- es también reconocido patrono de los periodistas.

No nos cabe la menor duda de que si San Francisco de Sales hubiera vivido en nuestro tiempo sería el primero en utilizar medios modernos de comunicación como son el internet, los teléfonos móviles, el WhatsApp y muchos más que parecen cosa de magia.

Como conclusión a todo lo expuesto: San Francisco de Sales, tanto por su formación, como por su piedad y especialmente por su sentido práctico para resolver cualquier problema es todo un jesuita.

Un excelso personaje que tiene plena vigencia hoy en día, a cuatro siglos de su muerte.

Comentarios

Comentarios

Abogado, historiador y periodista. Editorialista de el Heraldo de México (1973-2003). Colaborador de varias revistas mexicanas y españolas. Corresponsal en México de la revista Iglesia-Mundo (1981-1994). Autor de 'La cruzada que forjó una patria' (1976); 'Forjadores de México' (1983); 'Los mitos del Bicentenario' (2010) e 'Isabel la Católica. Su legado para México (2013).