El juez federal de distrito Steve C. jones ha aceptado bloquear provisionalmente la aplicación prevista a partir del próximo 1 de enero de la ley de Justicia e Igualdad para Infantes Vivos LIFE (Vida, por sus siglas en inglés) firmada por el gobernador del Estado de Georgia (EE. UU.) Brian Kemp el pasado 7 de mayo.

Dicha ley reducía el tiempo en el que se puede realizar un aborto provocado hasta las primeras seis semanas de vida prenatal, frente a las 22 de la ley anterior, justo desde el momento en que se detecta el latido fetal. La ley permite el aborto en casos de violación, incesto y riesgo para la vida de la madre.

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Por otro lado, la norma HB 481 iba a permitir, hasta el momento de su suspensión, deducciones fiscales por los hijos en gestación e incluirles en el censo antes de su nacimiento; activar ayudas de manutención durante el embarazo y para los gastos del parto.

Las asociaciones que apoyan la industria del aborto presentaron una demanda que finalmente fue resuelta por el juez federal de distrito Steve C. Jones, nombrado durante los mandatos del presidente de Barak Obama.

A su juicio «al prohibir los abortos de pre-viabilidad, la ley viola el derecho constitucional a la privacidad, lo que, a su vez inflinge un daño irreparable per se a los demandantes» que estimaron las pérdidas de la industria del aborto en unos mil millones de dólares, tal y como informa Life News.

El juez federal no se ha pronunciado sobre los daños irreparables e irreversibles que se producen con el aborto al niño matado y a la madre.

La aprobación de la norma y su ratificación por parte del gobernador Kemp desató una campaña de boicot al Estado de Georgia por parte de buena parte de la industria de Hollywood, dado que se trata de uno de los que más ventajas ofrece para el rodaje de películas. No en vano, Georgia es conocida como la Hollywood del Sur debido a medidas como la devolución del 30% de los impuestos por la producción de cine y televisión.

Pese a las trabas de los grupos proaborto han planteado a esta ley desde el principio, el gobernador Kemp mantendrá la batalla legal tal y como anunció al conocerse la demanda: «Me doy cuenta de que algunos pueden pelearlegalmente contra la ley, pero nuestro trabajo es hacer lo correcto, no lo fácil».

Su esperanza es que el caso llegue al Tribunal Supremo de los Estados Unidos y abra la puerta a la derogación de la doctrina asentada tras el caso Roe vs. Wade.

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