El refugiado sirio cuando era resaltado como ejemplo de integración por la prensa
El refugiado sirio cuando era resaltado como ejemplo de integración por la prensa

Mohammad Hussain Rashwani llegó de Siria a Alemania como refugiado. Busco empleo y lo encontró en 2015 e una peluquería de la ciudad Herzberg.

En aquel momento, había mucha polémica por la política de puertas abiertas de Merkel, por lo que la prensa puso a este sirio como ‘ejemplo de integración’.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Hace unos días, Rashwani atacó a su jefa y le rajó el cuello, aquella que le contrató hace más de un año, y todavía hoy todos se preguntan qué fue lo que pasó. La suerte para la dueña de la peluquería, Ilona F, es que sobrevivió al ataque.

En el medio local Lausitzer Rundschau han conseguido hablar con ella, que todavía no se lo cree.

Por su interés reproducimos la noticia:

“Para mí, no hubo señales para advertir lo que pasó”. Habla la dueña de la peluquería alemana de Herzberg en la que un refugiado sirio la atacó.

“¿Debería haberme dado cuenta de este ataque?” La pregunta se la plantea todos los días una y otra vez. Y no encuentra una respuesta. “Aún hoy, no sé qué debo pensar. Hasta ese miércoles por la noche, era un hombre entrañable. Creí hasta el último minuto que algo bueno podía venir de él porque apreciaba mucho sus habilidades profesionales “, dice Ilona F.

Ilona no quiere hablar del ataque en sí, sus pensamientos se centran más en los ‘por qués’ de lo ocurrido. “¿Intercedí demasiado? ¿Fue todo demasiado para él? ¿Nosotros, mi marido y yo, le quisimos organizar demasiado su vida?”.

La madre del refugiado escribió en varias ocasiones a Ilona para darle las gracias por haber contratado a su hijo

Estos y otros pensamientos están constantemente en su mente. Pero nadie podía haber imaginado algo así. Es más, la madre del refugiado escribió en varias ocasiones a Ilona para darle las gracias por haber contratado a su hijo.

Aún así, algo debió ocurrir para que de repente este hombre amable terminase por atacar a una persona que se había portado tan bien con ella. Y echando la vista hacia atrás Ilona recuerda cosas que tal vez expliquen ese cambio.

“Pasamos mucho tiempo con él desde el inicio, y lo ayudamos de todas las maneras posibles. Teníamos planes para él. Era muy bueno como peluquero. Los clientes estaban muy contentos con su trabajo”, recuerda Ilona.

Hasta el último minuto creyó que las cosas iban a funcionar. Pero en los últimos meses empezó a notar cambios en este refugiado. “Él era un musulmán que no parecía en modo alguno un devoto creyente, pero desde hace unos meses había comenzado a hablar de Alá cada vez más y más. También dejó de visitar la peluquería”.

“Él insistía en que quería aprender alemán, pero siempre lo retrasaba, hablaba de ello como de planes de futuro”

“Antes de empezar a cambiar de actitud se pasaba casi todos los días en casa. Hablamos de todo, tanto de trabajo como de la vida privada. Pero últimamente estaba descuidando sus estudios de alemán”, relata la dueña de la peluquería.

“Él insistía en que quería aprender alemán, pero siempre lo retrasaba, hablaba de ello como de planes de futuro, y lo fue dejando cada vez más”.

Y luego empezaron los problemas en la peluquería. Mohammad cada vez llegaba más tarde a trabajar, no se tomaba su tarea muy en serio.. Se volvió muy reacio a ir a trabajar a Schönewalde, donde su jefe tenía un segundo salón de belleza.

Y durante la semana anterior al ataque, se negó por completo a ir a trabajar. Esta actitud se notaba con los clientes también, y después de una disputa con uno descontento con su trabajo, Ilona le llamó al orden y le indicó que tenían que hablar.

“Sabía que no podía seguir así. Pero no paraba de preguntarme que le ocurriría si le despedía. Después de todo, todavía confiaba en él”, se sincera la empresaria alemana.

El ataque llegó, y la fortuna quiso que sobreviviese. Ahora reconoce que la llena de alegría todos los apoyos que ha recibido desde el fatal día, con un montón de desconocidos, incluidos que se han disculpado de su compatriota.

“No odio a los sirios”, asegura Ilona F., que insiste en que “la integración podría haber funcionado, especialmente en este caso si se tiene en cuenta todo el apoyo que recibió”.

En lo que respecta a su salud, todavía tiene un largo camino que recorrer para la recuperación completa, pero se encuentra más animada.

Comentarios

Comentarios

Compartir
Madrileño, de familia numerosa. Comenzó a estudiar Historia aunque pronto se cambió a Periodismo. Se licenció por la Universidad Complutense de Madrid y desde entonces no ha parado. Ha trabajado para las agencias de información Colpisa y Europa Press, para el departamento de comunicación de LaSexta y ha logrado saborear la experiencia de trabajar en papel gracias al periódico La Razón.