Imagen referencial / Pixabay
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El estado de alarma decretado por PSOE y Podemos ha sido como esos incendios causados en un monte por una banda de ladrones que aprovecha que los vecinos del pueblo corren a apagarlo para robar sus viviendas.

Durante estos meses, el Gobierno rojo-morado ha proseguido la implantación de su agenda, que en ocasiones no es propia, sino entregada por sus verdaderos amos. La destrucción de los colegios de educación especial es una de las acciones específicas de los progres, dada su obsesión por controlar la enseñanza y prohibir todo lo que se oponga a su peculiar concepto de igualdad.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Entre los puntos de la agenda enviada por correo electrónico que la izquierda está aplicando con un entusiasmo que no vemos en asuntos cruciales para los españoles, como las medidas de prevención en los aeropuertos o el abono de los ERTE, asoma la propuesta para eliminar el dinero en metálico.

El PSOE, no Podemos, va más allá de todas las propuestas de la UE y propone ya la eliminación del dinero en efectivo

El grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados registró a mediados de junio una proposición no de ley en la que propone “la eliminación gradual del pago en efectivo con el horizonte de su desaparición definitiva”. El Banco Central Europeo replicó que semejante propuesta vulnera los Tratados de la Unión Europea, que obligan a que los billetes y monedas en euros son de curso legal. ¡Por fin una decisión de la UE a la que me adhiero!

Si tuviéramos todavía la peseta, el PSOE (Podemos es sólo la excusa para realizar estos planes y justificarlos ante la masa más ideologizada) nos la podría quitar sin que nadie nos defendiese. Pero lo patético es encontrar españolitos que aplauden esa propuesta con entusiasmo. Por un lado, dicen que así habrá menos robos y, por otro lado, así se eliminará la economía sumergida y el blanqueo de dinero. Es un pensamiento similar al de que la prohibición de la poseer armas de fuego implica la desaparición de los asesinatos.

¡Cuánta gente necesita a un partido o a un gobierno para sentirse segura o saber qué pensar!

Sustituir los billetes y monedas por tarjetas de débito, como pide el PSOE, enriquecería a las empresas emisoras y a los bancos

No hace falta ver las películas de Jason Bourne y de Misión imposible, en las que una agencia secreta del Gobierno federal de EEUU accede a las cámaras de los aeropuertos de toda Europa para buscar a un objetivo… y lo encuentra. Basta cualquier serie policiaca de televisión en que el FBI, o una familia de la mafia, rastrea a un huido por medio de sus tarjetas de crédito.

En El informe Pelícano, la entonces irresistible Julia Roberts escapa por unos días de los sicarios que la buscan porque paga los hoteles y los alquileres de coche en metálico. Al policía John McClane (Jungla de Cristal 4) un ‘hacker’ que está a punto de robar cientos de millones de dólares le chantajea borrando de los archivos informáticos su plan de pensiones y sus ahorros. También secuestra a su hija, pero esto último nos distraería de la discusión.

En 1969, el Ministerio del Tesoro de Estados Unidos retiró de la circulación los billetes con denominaciones superiores a los 100 dólares: 500 $, 1.000 $, 5.000 $ y 10.000 $. Porque se descubrió que los usaba el crimen organizado. Como todos sabemos, desde entonces las bandas, las mafias y los narcotraficantes apenas existen, ¿verdad?

Todas las leyes y controles no impiden que las mafias, los dictadores y los comisionistas tengan inmensas fortunas en paraísos fiscales

Las medidas contra el blanqueo de dinero, tomadas para nuestra seguridad y para que paguen los ricos, tampoco han impedido que las fortunas de los poderosos estén opacas en Panamá, las Caimán, Delaware o Gibraltar.

Los canallas siempre encontrarán maneras de escapar al control gubernamental, pero con la excusa de perseguirlos, los políticos liberticidas aprovecharán para ceñir las correas en torno al cuello de sus súbditos.

El PSOE de Sánchez demuestra que trabaja para los intereses de los grandes bancos y entidades financieras. Porque, para eliminar el efectivo, todos tendríamos que disponer de tarjetas de crédito, que no nos va a dar el Estado, sino las empresas que las emiten. ¿Quién pagará las comisiones, los descubiertos, los gastos de mantenimiento…?

Si todo su dinero está en el chip de una tarjeta, queda usted impotente ante Hacienda, Sanidad, Interior… o un fiscal

El partido socialista, que consiguió que la Asociación Española de Banca pidiera el ‘sí’ en el referéndum de la OTAN, ha sido siempre el partido con el que en España más dinero ha ganado la banca.

Entre los inconvenientes del dinero digital, está el desvalimiento ante los desmanes estatales. Si a instancias de una ONG vigilante o un ‘fact-checking’, un fiscal considera que un ciudadano está cometiendo un ‘delito de odio’ o difundiendo bulos, le podría paralizar las cuentas y confiscar el dinero para abonar futuras multas.

En el caso de que el PSOE cumpliera el deseo de sus jefes globalistas de despojarnos del efectivo para aumentarles el negocio, tenga por seguro que las Delcy Rodríguez seguirían cruzando docenas de maletas cargadas de vaya usted a saber qué por Barajas. Ahora bien, usted acabaría pidiendo permiso a Hacienda hasta para hacer un donativo a HazteOír o recibiendo en su móvil una reprimenda de Sanidad por comprar un paquete de tabaco.

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