Carolina Jaramillo es diputada en la Asamblea Nacional de Venezuela.
Carolina Jaramillo es diputada en la Asamblea Nacional de Venezuela.

Venezuela va a elecciones presidenciales este domingo 20 de mayo. Corrigiendo: Venezuela realizará una farsa electoral este domingo 20 de mayo. Por lo menos eso es lo que piensa  Carolina Jaramillo de Miranda, y con ella, millones de venezolanos.

La señora Jaramillo de Miranda es diputada por el estado de Aragua en la Asamblea Nacional de ese país y milita en el opositor Primero Justicia y es integrante de la Mesa de la Unidad Democrática.

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Fue una de las personas, parlamentarios y periodistas, que fueron hostilizados el pasado martes 15 de mayo por las fuerzas bolivarianas al intentar garantizar el derecho de la prensa a entrar a cubrir las sesiones del Legislativo. Querían imponer una mordaza. Hubo golpes y algunos heridos. Este es el clima.

En conversación con Actuall Carolina ofrece algunas claves para entender los comicios convocados por el presidente Nicolás Maduro a través de su todopoderosa Asamblea Constituyente. No son elecciones, asegura categórica, son una farsa, y a partir del lunes 21 de mayo sólo quedará un poder estatal legítimamente constituído en el país: la Asamblea Nacional.

El gobierno de Nicolás Maduro convocó a una elección presidencial ¿Es legítima?

No. Se trata de una farsa, no es legítima. No fue convocada de acuerdo con las disposiciones dadas por nuestra Constitución. No estaba determinada previamente en un calendario establecido de forma autónoma por el Consejo Nacional Electoral. Fue impuesta por una Asamblea Constitucional ilegítima que es rechazada por la gran mayoría de los venezolanos y desconocida por diversos países. Esa Constituyente fue montada por Maduro para intentar usurpar el poder Legislativo, que reside en nuestra Asamblea Nacional, el único organismo del Estado que no controla este régimen dictatorial.

“Aquí el poder electoral funciona como brazo del gobierno. La mayor parte de los procesos que pasan por él, si no es que todos, terminan amañados”

Pero, ustedes pedían la realización de comicios presidenciales para sacar a Maduro. Ahora que fueron convocados ¿por qué no aprovecharlos?

Ciertamente, nosotros exigimos, desde la Mesa de la Unidad Democrática, durante mucho tiempo que se convocaran elecciones. Nuestra lucha ha sido siempre democrática. Nuestra convicción es que Maduro debe salir a fuerza de votos. Impulsamos un referéndum revocatorio en 2016, lamentablemente fue secuestrado y paralizado en octubre de ese año por el Consejo Nacional Electoral, que colocó muchos obstáculos que habíamos podido superar con gran dificultad, a pesar de ser un mecanismo establecido en el artículo 72 de nuestra Carta Magna.

Aquí el poder electoral funciona como brazo del gobierno. Debería, como órgano de Estado, ser independiente, pero no lo es. De tal forma que la mayor parte de los procesos que pasan por él, si no es que todos, terminan amañados. Queremos ser claros. La oposición no ha participado porque los comicios convocados no tienen las mínimas condiciones democráticas.

¿Por qué?

Dejando de lado el hecho de que toda la maquinaria estatal y gubernamental opera para Maduro y que el poder electoral esta controlado, los principales líderes políticos y partidos opositores fueron inhabilitados, cerrando cualquier posibilidad de poder participar.

Esperábamos también un calendario electoral que, por lo menos, ofreciera seis meses de distancia entre la convocación y el día del voto. No fue así. Inicialmente fue propuesta – no por el Consejo Electoral sino por la Constituyente – para abril. Y después la fijó para el domingo 20 de mayo después de un acuerdo al que el régimen llegó con algunos políticos que se prestaron al juego, dado menos de tres meses para campañas. Es evidente que se trata de una farsa.

Además, repito, la convocación de la elección partió de un órgano ilegítimo, la supuesta Asamblea Constituyente. La juramentación del ganador será hecha por ese órgano, y no por la Asamblea Nacional, lo que representa una burla a la Constitución.

Nosotros decidimos no prestarnos a ese burdo ‘show’, una farsa que en forma alguna iría a respetar el voto del pueblo.

“Se trata de un simulacro de elección. Observando nuestra realidad, no puede haber duda a ese respecto”

¿Como en las elecciones regionales?

Efectivamente. La Mesa de la Unidad Democrática decidió, en forma conjunta, después de un intenso debate interno, participar el año pasado en la elecciones de gobernador. Allí el gobierno se desnudó de nuevo y dejó ver su talante dictatorial.

Hubo violaciones descaradas a la voluntad popular. Vea el caso de Juan Pablo Guanipa, electo como gobernador del estado de Zulia. Un triunfo claro que no fue efectivado porque se negó a juramentarse ante una Constituyente fraudulenta. Pidió hacerlo ante las autoridades electorales y la dictadura se encaprichó y se lo negó, a pesar de que se trata de la via institucional.

En otro estado, Bolivar, el candidato Andrés Velásquez mostró a las autoridades las actas que le dan el triunfo, que no coinciden con los resultados ‘oficiales’. Impugnó la elección y, hasta el día de hoy, el tribunal competente en materia electoral no ha dado una respuesta a este hecho de usurpación de poder ejecutivo.

El expresidente Rodríguez Zapatero es de los pocos apoyos extranjeros a las elecciones farsa convocadas por Maduro en Venezuela el 20 de mayo de 2018. /EFE
El expresidente Rodríguez Zapatero es de los pocos apoyos extranjeros a las elecciones farsa convocadas por Maduro en Venezuela el 20 de mayo de 2018. /EFE

¿Se trata entonces de un simulacro de elección?

Efectivamente. Creo que observando nuestra realidad, no puede haber duda a ese respecto. Nosotros hemos dicho ‘no’ porque nos quieren arrodillados y quieren que les lavemos la cara para presentarse como demócratas ante el mundo.

Desde esa perspectiva, quienes se ‘enfrentan’ a Maduro ¿son opositores reales pero ingenuos o comparsas del dictador?

Juzgue usted. Todos tienen, en mayor o menor medida, un histórico de lo que podríamos llamar ‘tendencia oficialista’. Todos dicen que quieren sacar a Maduro. Tanto Henri Falcón como Javier Bertucci afirman que son ‘oposición verdadera’.

El año pasado, 2017, fue un año de lucha intensa por la redemocratización del país, hubo grandes movilizaciones y momentos de gran tensión. Nosotros estuvimos allí. Ellos no.  ¿Qué aportaron al proceso de freno a la ruptura del orden constitucional? No dieron la cara. No se hicieron presentes. No son ellos los que representan a la oposición política ni a la mayoría del pueblo venezolano.

“Después del domingo 20 el único poder legitímente constituído en el país, y electo por la mayoría del los ciudadanos venezolanos, será la Asamblea Nacional. Maduro va a perder cualquier tipo de legitimidad que aún conservara”

¿Cree que el pueblo saldrá a votar?

La mayoría de los análisis de opinión que se han divulgado en los últimos días apuntan que habrá un alto abstencionismo. La mayoría del pueblo venezolano no confía en las instituciones del país, no confían en las autoridades electorales ni en la posibilidad de un proceso transparente y respetuoso de su voto. ¿Para que salir?

Yo creo que ya sabemos cuales van a ser los resultados. Lo que el gobierno va a decir. Cuando realizó comicios para ‘elegir’ a sus ‘asambleístas constituyentes’ recordemos que hincharon descaradamente el número de participantes, aunque los centros de votación estuvieron vacíos.

¿Cómo se posicionará el lunes 21 la Asamblea Nacional?

Esta elección es parte de un proceso de desmontaje final de cualquier resquicio de democracia en nuestro país. El presidente de la República ha dado – de forma ilegal – a la Asamblea Nacional Constituyente poderes plenipotenciarios y supraconstitucionales. Ha violado la institucionalidad en el país.

No solo ha usurpado el poder legislativo de la Asamblea Nacional, otorgado a quienes fuimos electos el 6 de diciembre de 2015, le ha dado todo el poder del Estado. La dictadura quiere reforzarse dándose un barniz supuestamente democrático.

Después del domingo 20 el único poder legitímente constituído en el país, y electo por la mayoría del los ciudadanos venezolanos, será la Asamblea Nacional. Maduro va a perder cualquier tipo de legitimidad que aún conservara.

La Asamblea Nacional continuará firme denunciando la ruptura constitucional y trabajando para defender los derechos de los ciudadanos y hacer volver el orden democrático al país. Ejerceremos nuestras funciones legislativas, deliberativas, parlamentarias y de control.

Estamos preparando la presentación de un informe que apuntará las irregularidades de este proceso electoral presidencial fraudulento, integrará incluso los hechos registrados en el propio día de la elección.

¿Hay alguna salida para Venezuela?

Estamos convencidos que la salida debe ser pacífica y democrática. No es la via de las armas. Creemos que debemos sacar a Maduro con el poder del voto, pero en condiciones mínimas de equidad y justicia.

La labor de denuncia internacional que Julio Borges, Tomas Guanipa y otros han desarrollado en el ámbito internacional esta dando ya resultados. La conformación y firme posicionamiento del Grupo de Lima, que integra a más de una docena de países de la región, es importante para nosotros. También lo son las demostraciones institucionales de repudio a la dictadura y de apoyo a la Asamblea por parte del Parlamento Europeo y los parlamentos de otros países vecinos, como el de Colombia.

Recientemente la Comisión de Derechos Humanos del Parlasur visitó Caracas, recorrió sus calles, constató nuestra miseria, registró la grave condición en la que se encuentran los presos políticos, constató las dimensiones de nuestra crisis humanitaria.

Creo que la salida es clara: recuperar un mínimo de institucionalidad, un Consejo Nacional Electoral imparcial, con nuevos rectores, convocación de elecciones con condiciones de equidad, restitución de los derechos políticos de nuestros líderes y de habilitación plena de nuestras organizaciones políticas.

Es necesario también presionar por un Tribunal Supremo de Justicia con magistrados que de verdad tengan un perfil profesional adecuado e idoneidad moral para el cargo, así como un Fiscal General que sea autónomo.

La presión internacional y el desarrollo de un movimiento ciudadano organizado, en el Frente Amplio Venezuela Libre, integrando a una gran diversidad de personas que desean una vuelta a la democracia y la reconstrucción moral, social y económica del país es un elemento de gran esperanza. Estoy segura que esta dictadura va a caer gracias a la unidad del pueblo.

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