Bustelo / Ruiz-Hermosilla, autoras de ‘La vicepresidenta’: «Es curioso el miedo que produce Soraya»

    No es ningún secreto el respeto que la vicepresidenta infunde entre periodistas y políticos, especialmente los de su partido. Las autoras del libro confiesan que más de un diputado les advirtió de que "no sabéis lo que estáis haciendo" cuando les ofrecieron participar en esta biografía.

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    Es la primera biografía sobre Soraya Sáenz de Santamaría (Valladolid, 1971), la vicepresidenta del Gobierno de la que todos hablan pero a la que tantos temen, quizá por eso muchos hayan decidido no aparecer -o hacerlo sin revelar el nombre- en el libro escrito al alimón entre Gabriela Bustelo y Alejandra Ruiz-Hermosilla.

    En las páginas de «La vicepresidenta» (La Esfera de los libros) los lectores van a encontrar a sorayos sin pudor alguno como Alfonso Alonso y voces abiertamente desfavorables como la del ex ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

    Algunas personas creen que La Sexta da información.

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    Pero no es precisamente Sáenz de Santamaría la persona que sale peor parada del libro, sino su jefa de gabinete, María González Pico, a la que otros periodistas atribuyen haber filtrado la detención de Rodrigo Rato de tal manera que la prensa llegó al lugar de los hechos incluso antes que la policía, es decir, antes de producirse la noticia.

    Pocos hechos dan la medida del personaje como este episodio, tal es el poder y la habilidad maquiavélica que se le atribuye a la vicepresidenta que más de un diputado advirtió a las autoras del libro aquello de «no sabéis lo que estáis haciendo», frase que en lugar de disuadir al periodista provoca el efecto contrario: ahora sí que voy adelante.

    Las dos autoras advierten: «No es el clásico libro de adoctrinamiento en el que digamos cómo arreglar la política. Hemos hecho un retrato impresionista de una persona que aún es joven y contamos con un abanico muy variado de opiniones que le ponen tanto muy bien como muy mal».

    Primera biografía sobre Soraya, dicen que «es la gran desconocida», ¿acaso hay miedo a hablar de ella?

    Gabriela: Nos ha pasado una cosa muy curiosa: nos han repetido diez veces «no sé nada de Soraya» periodistas de todo tipo. Desde el corresponsal del New York Times en España hasta tertulianos que hablan de ella monográficamente en sus columnas y programas de radio cada semana. Pues qué raro, ¿no?, sobre todo cuando hablan de ella a diario, y normalmente poniéndola a caldo. Raphael Minder, corresponsal del New York Times en España, nos dijo exactamente eso, y en cambio lo sabía todo sobre Ada Colau y Carmena. Es curioso e implica el grado, no sé si de miedo, que produce Soraya en España…

    Alejandra: …tanto en el periodismo y en la política. En el libro hay declaraciones de parlamentarios del PP que no quieren revelar su nombre con advertencias del tipo… «no sabéis lo que estáis haciendo» o «ella controla el CNI», «en este libro no va a querer salir nadie», «es una mala enemiga», «es un libro muy peligroso…». Cuando en el periodismo hay unas crónicas más declarativas que otra cosa sobre la vicepresidenta, y se ha ahondado poco en la trayectoria y en la vida de una persona con tanto poder que vemos prácticamente a diario en la televisión… pues algo querrá decir.

    La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros / EFE

    ¿Es Soraya la gran censora de la que dicen tantos periodistas?

    G: Se ha creado mucha leyenda en torno a Soraya. En un capítulo tratamos que quizá le dio un ataque de paranoia a raíz de la foto que Pedro J. Ramírez llevó a la portada de El Mundo. Como ella está muy protegida por la jefa de su gabinete, María González Pico, quizá ese secretismo o huida ha hecho que la gente se vaya inventando lo que le da la gana y como ella no desmiente nada, la bola de nieve ha ido creciendo. Dentro y fuera del PP se la llama la ‘killer’ y se dice que ha cortado cabezas de periodistas y ha enviado a Sudamérica a periodistas que le molestaban.

    A: David Gistau dijo que le constaba que se llama tanto desde la secretaría de Estado de Comunicación como del gabinete de prensa de la vicepresidenta del Gobierno a los medios con intención de influir en las personas que se sientan en una tertulia o firman unas informaciones. Pruebas de esto nunca va a haber a menos que se filtre una grabación. La política de comunicación del PP es una de las cosas que más se le critica al partido y que más daño les ha hecho junto a la corrupción y la crisis económica. El tema de la comunicación es uno de los que más tratamos en el libro porque es verdad que se le atribuye a la vicepresidenta.

    Gabriela Bustelo: «La persona que peor parada sale del libro es María González Pico, en la medida en que es la escudera de Soraya»

    El propio Gistau escribió que la jefa de gabinete de Soraya, María González Pico, filtró a la prensa la inminente detención de Rodrigo Rato y que por eso había periodistas apostados en su casa antes de la llegada de la policía. ¿Es ella la persona con la que Soraya fustiga a la prensa?

    A: También Hermann Tertsch, que ha publicado que los periodistas de El País avisaron a la mujer de Rodrigo Rato para que fuera a casa porque iban a detener a su marido. Y cuando llegó ya había periodistas y cámaras en el portal afilando planos y objetivos. Diputados del PP nos han contado que la detención de Rodrigo Rato con esa pena de telediario y esa escenografía tan de película de meter al detenido en el coche con la mano en la cabeza era un aviso a navegantes para lo que pueda venir.

    G: La persona que peor parada sale del libro es María González Pico, en la medida en que es la escudera de Soraya. Nos han pasado cosas curiosas como que el corresponsal del London Times la critica porque es la que ha impedido que pueda entrevistar a la vicepresidenta, cosa que llevan solicitando muchos años. La crítica de este corresponsal va dirigida a ella y dice que es ‘una tigresa’.

    Leo en el libro: «Tanto Fouché como Churchill poseían en altas dosis cualidades que en Soraya pueden considerarse defectos graves: pragmatismo y ambición». ¿No se valora en justicia a la vicepresidenta por ser mujer?

    G: Está relacionado con el caso de Hillary Clinton: se vio claramente cómo una parte del electorado femenino fue probablemente el que le dio el palo en las pasadas elecciones americanas. El electorado femenino es muy complicado y en el caso de una candidata a la presidencia es muy imprevisible, y a veces hace un estilismo político que no se sabe muy bien en qué consiste. En el caso de Hillary la han castigado por haber perdonado los cuernos de Bill. Han sido las mujeres demócratas, en muchos casos con estudios, las que no le votaron. Una de las preguntas que sometemos en el libro es si España está preparada para una presidenta mujer. Aquí se podría volver a repetir el caso, no olvidemos que el electorado femenino es el 52% de la población.

    A: Parece que el adjetivar como ambiciosa a una mujer en la política tiene un tono peyorativo y crítico que no se aplica cuando se utiliza a un político. Juan Carlos Girauta nos dice en el libro que «Soraya está más preparada que la  mayoría del parlamento español, ¿por qué no iba a ser ambiciosa?». A una mujer ambiciosa y con dotes de mando y poder -esto lo explica muy bien Rosa Díez- se la llama mandona, lideresa, marisabidilla, sabionda… atributos que no se le aplican al hombre ambicioso.

    G: En el caso del pragmatismo hay una frase que nos ha llamado mucho la atención y es el caso del ex ministro García-Margallo que nos dice que Soraya podría haber aterrizado con la misma naturalidad en el PSOE, donde probablemente estaría más cómoda. Muchas personas de izquierda con las que hemos hablado nos han dicho con buena intención que es probable que se la valorase más en el PSOE que en el propio PP.

    Alejandra Ruiz-Hermosilla: » Todo el mundo tiene el sueño de saber cuál es la posición ideológica de Sáenz de Santamaría y de colocarle una etiqueta»

    ¿Cuándo se postulará Soraya como candidata a la presidencia?

    A: El paso lo dará Rajoy. Sus colaboradores más estrechos como Alfonso Alonso, que se declara ‘sorayo’ sin ningún complejo, nos han contado que ella no está ahora en maniobrar para ese fin porque Rajoy ha dicho públicamente que está fuerte y quiere seguir adelante. Muchos analistas coinciden en que el objetivo de Rajoy es una tercera legislatura y hasta que no llegue ese momento ella no se va a mover más de lo necesario para enseñar la patita. ¿Tiene ambición? Cualquier persona que llega a la vicepresidencia y se mantiene seis años en ella lógicamente tiene ambición.

    G: Si recordamos el famoso dedazo de Aznar con el propio Rajoy y esa libreta azul donde iba apuntando las cosas… y al final sorprendió a todo el mundo nombrando a Rajoy. Si la jugada se repitiera parece probable que el dedo apunte a Soraya. Los contendientes serían Pablo Casado o Núñez Feijóo.

    ¿Qué podríamos esperar de Soraya en La Moncloa? ¿Quizá continuismo con la línea de Rajoy?

    G: Hay muchos políticos que cuando han llegado al poder han sorprendido. Y las mujeres en ese sentido puede dar grandes sorpresas. A Merkel la llaman la mujer de la vuelta en ‘U’. Soraya, como buena política, no está enseñando todas sus cartas.

    García-Margallo se lamentaba de que es imposible saber qué es lo que piensa políticamente Soraya. ¿Qué dicen las autoras de este libro?

    A: Todo el mundo tiene el sueño de saber cuál es la posición ideológica de Sáenz de Santamaría y de colocarle una etiqueta. Es uno de los objetivos que perseguimos en el libro. Alfonso Alonso le pone una: dice que es liberal y, sobre todo, una patriota. Coincide en parte con el análisis de Rajoy sobre las razones por las que una mujer que es la número dos de su promoción se dedica a la política y no a otra tarea en la que podría haber tenido más provecho económico. Ella es muy cuidadosa y muy prudente en sus manifestaciones en las cuestiones más sensibles que podrían situarla en una posición más conservadora, centrista o liberal. Se cuida mucha de hacer declaraciones públicas que permiten catalogarla.

    G: Por lo que hemos investigado y por el viaje que hicimos a Valladolid no tiene antecedentes familiares políticos. Ella sacó las oposiciones a abogada del Estado a los 27 años y a los 29 cogió un autobús hasta Madrid. A partir de ahí se inicia su carrera política y una década después se ha convertido en la mujer más poderosa de España. Parece ser que en el instituto no tenía veleidades políticas y, de tenerlas, su admiración iba hacia figuras femeninas del PP y su fidelidad era hacia la derecha centrista.  

    Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, durante una sesión en el Congreso / EFE

    No se afilia al PP hasta un año después de que Rajoy cuenta con ella para el Comité Nacional que elabora el programa electoral. ¿Claro ejemplo de que es una tecnócrata?

    A: Ella es lo que es, y políticos como Ramón Jáuregui que han echado los dientes en la política, Sáenz de Santamaría es una gestora y una tecnócrata, pero que no nos dejemos engañar, es fiel a los principios del Partido Popular. Parece que el PP le ha robado el alma a la socialdemocracia del PSOE: Ramón Jáuregui nos decía que para nada, que ni el PP ha hecho eso ni Soraya está en esas posiciones. Ahora es verdad que ella no es la parte más derecha del PP. Gaspar Llamazares también nos dice: Soraya no es el PP duro, pero sí el PP. En la universidad no pertenecía a ninguna asociación política, pero ella misma ha dicho que su tendencia siempre ha sido al PP porque le parecía más centrado que el PSOE.

    G: Otro de los síntomas de que está situada donde tiene que estar es que nunca se ha proclamado feminista a pesar de que le han interrogado sobre el asunto. Su frase más aproximada es «a Mariano Rajoy le gusta trabajar con mujeres», cosa que es cierta. Rajoy es probablemente el presidente más feminista, sin proclamarse tal, que ha habido en España. Está rodeado de mujeres muy bien preparadas. Una catedrática de Historia de la Universidad de Valladolid dice que el momento actual en el PP hay un grupo de mujeres tan preparado como la Corte que tenía Isabel la Católica. Son mujeres que no van alardeando de su preparación y que no tienen contrapartida en el PSOE.

    «Mi modelo es María San Gil», dijo Soraya en 2005. ¿Es creíble?

    G: También proclamó su admiración por Esperanza Aguirre. Son ahora modelos que no son los más adecuados.

    A: El PP ha cambiado mucho desde entonces. Las posiciones defendidas desde el año 2005 hasta 2017 han cambiado bastante. Cuando le preguntan a Soraya respondió: «Voy a decir una: María San Gil, pero mi modelo nunca ha sido masculino o femenino», esto es lo que ella dice literalmente. En aquel momento había unanimidad en torno a su figura: una mujer valiente, perseguida por el terrorismo y defensora de unos principios que muchísimas personas en el PP compartían. Pero una discrepancia severa de fondo entre Rajoy y María San Gil estableció una distancia insalvable que terminó por sacarla del PP. En esta discrepancia Soraya está al lado de Rajoy. Probablemente hoy la vicepresidenta no repetiría esas declaraciones.

    Gabriela Bustelo: «Hay mucha gente que cree que Rajoy está viendo Teledeporte mientras Soraya le resuelve todas las papeletas. Ni mucho menos, las decisiones las toma Rajoy»

    Que Rajoy envíe a Soraya a lidiar con el independentismo catalán, ¿es una gran oportunidad para ella o un caramelo envenenado?

    G: En la medida en la que el tándem Rajoy-Soraya ha funcionado muy bien, la característica de Soraya que más valora Rajoy es la fidelidad y la valentía, Soraya ha resuelto todos los retos a los que le ha enviado el presidente. Quedaba la prueba de fuego, que es es la de Cataluña, que puede ser la puntilla de su carrera o la consagración.

    A: No creo que este encargo sea con la intención de destruirla políticamente. Rajoy desvela en el libro los planes que tiene para ella respecto a Cataluña. Joan Ridao, de ERC, nos dice que Cataluña puede ser el Vietnam político de Sáenz de Santamaría: puede destruirla o ser su trampolín de lanzamiento.

    G: Hay mucha gente que cree que Rajoy está viendo Teledeporte mientras Soraya le resuelve las papeletas y toma todas las decisiones. Ni mucho menos. Todas las decisiones las toma siempre Rajoy, lo que pasa es que se ha dado cuenta de que tal y como dijo que no podía ir al programa El Hormiguero a hablar con dos hormigas, él tiene muy claro que Soraya se comporta muy bien ante el público mientras él prefiere estar moviendo los hilos en la trastienda.  

    Alberto Ruiz Gallardón, dimitió como ministro de Justicia del Gobierno de Mariano Rajoy al tumbarse su ley del aborto / EFE
    Alberto Ruiz Gallardón, dimitió como ministro de Justicia del Gobierno de Mariano Rajoy al tumbarse su ley del aborto / EFE

    Uno de los temas más polémicos de la primera legislatura de Rajoy fue la reforma del aborto. ¿Es Soraya la que convence a Rajoy para frenar la reforma y propiciar la salida de Ruiz-Gallardón?

    A: Como decía Gabriela, no hay ni una sola decisión en el PP ni en el Gobierno que se tome sin que Rajoy tenga la última palabra. Otra cosa, y es verdad, es que quien prepara buena parte de los papeles que están en la mesa de Rajoy es Soraya Sáenz de Santamaría. En el caso de la reforma de la ley del aborto lo que termina por ser determinante en la salida de Ruiz-Gallardón es la soledad en la que se encontraba en el Consejo de Ministros. La puntilla es Rajoy avalando el posponer sine die esta reforma, cuando en realidad había sido una modificación legal solicitada por el presidente del Gobierno al ministro de Justicia y aprobada por todo el consejo de ministros.

    Sin embargo, aquello no salió adelante.

    A: Por interés se pone en la balanza qué es lo que mayor rédito electoral otorga, y se descubre en contra de lo que muchos creen que ni siquiera la mayoría de los votantes del PP estaban en esa línea, y por tanto no era interesante poner en marcha una reforma que había prometido. El error fue empezar y no concluir, lo que consiguieron fue dejar a disgusto a todo el mundo. No fue tanto un error de comunicación como un error político.

    G: De nuevo aquí la decisión la toma Rajoy, pero se tiende a pensar y a adjudicar a Soraya una maldad tremenda y una capacidad infinita para cortar cabezas. No es así, todas esas decisiones las toma Rajoy. Lo que sí parece verdad es que Soraya, a la que tampoco se le adjudica madera de líder política, sí tiene la capacidad de quitarse a la gente de encima

    Alejandra Ruiz-Hermosilla: «Desde que el PP lo preside Rajoy ha ido soltando lastre y configurándose en torno a su posición política, que no es exactamente la misma que la de Aznar»

    Hablando de Cospedal, ¿le ha ganado la vicepresidenta la partida a la ministra de Defensa?

    A: Soraya ha ganado la batalla y Rajoy al empezar la legislatura pide unidad de puertas hacia afuera y paz de puertas hacia dentro. Un mensaje parecido a: las discrepancias y desencuentros no trascienden porque estamos gobernando en minoría, tenemos una situación muy complicada y aquí no hay media pelea. Soraya y Cospedal son dos trabajadoras eficaces y dos políticas leales a Rajoy y cumplen a rajatabla. Al principio de legislatura hubo un roce con el asunto de las competencias del CNI, pero el gato al agua se lo llevó la vicepresidenta.

    G: Cospedal se puede creer que el ministerio de Defensa es la continuación de una larga carrera, pero desde mi punto de vista es el final. El reto de Soraya ha sido el partido, que está bajo el poder de Cospedal todavía, pero esta especie de ‘nuevo ministerio’ de relaciones con Cataluña es como un pulpo con ramificaciones a las baronías del PP, con lo cual se puede ver una línea que se dirija hacia el futuro en el caso de Soraya, pero no la veo tan clara en el caso de Cospedal a la que considero amortizada.

    María San Gil, José María Aznar y Jaime Mayor Oreja
    María San Gil, José María Aznar y Jaime Mayor Oreja / EFE

    ¿Es Soraya la que más se parece al PP o ella ha hecho para que el partido se parezca a ella?

    A: Es una de las figuras. Desde que el PP lo preside Rajoy ha ido soltando lastre y configurándose en torno a la posición política de Rajoy, que no es exactamente la misma que la de José María Aznar. Por lo tanto, para las cabezas visibles también han pasado los años, esto es normal, incluso hay muchos analistas que consideran que el PP va demasiado despacio en esa regeneración de ideas, pensamientos y personas. El núcleo del PP en torno a Rajoy está en la línea de las actuaciones y posiciones de Sáenz de Santamaría, que no son tan distintas de las de Cospedal, Cifuentes o Núñez Feijóo. Es un PP distinto al que fue.

    G: El argumentario del libro y gran parte de las entrevistas que hemos hecho en el entorno de FAES y GEES era la división entre el PP transversal de Rajoy o Soraya y el ideológico de Aznar. Quizá la antorcha del PP ideológico la porte ahora Red Floridablanca (también hemos entrevistado a Isabel Benjumea en el libro). Creo que es una tontería negar que hay una división en el PP, lo que ocurre es que no existe una guerra abierta como en el PSOE.

    No es ningún secreto la animadversión que Aznar siente por Soraya. ¿Se arrepentirá Aznar de haber designado a Rajoy y no al que fue su ministro del Interior, Mayor Oreja?

    A: También hemos hablado con Javier Zarzalejos, director general de FAES, que fue director de gabinete de Aznar durante sus ocho años de presidencia. Hay algunos que van más allá y nos dicen que Aznar no se mueve y que lo que necesitaría para levantar el banderín de enganche sería una provocación tan grande como que Soraya fuera designada la sucesora, ya que la esperanza de unas primarias en el PP no la alberga casi nadie.

    G: Jaime Mayor nos hablaba de la orfandad existente en cuanto al PP clásico y la cantidad de huérfanos que habría dejado el PP transversal en cuanto a gente que no encuentra su lugar.   

    Entrevista realizada a: Gabriela Bustelo y Alejandra Ruiz-Hermosilla

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    Licenciado en periodismo por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Tomó la alternativa en Intereconomía -semanario Alba, La Gaceta, Los Últimos de Filipinas, Dando Caña, 12 Hombres sin vergüenza- de la mano de Gonzalo Altozano y Kiko Méndez-Monasterio, de los que aprendió incluso algo de periodismo. Más tarde escribió para los digitales La Información y Periodista Digital. Viajó a Irak antes que a Roma, le apasionan la Historia y la tauromaquia. Nazareno de Sevilla.