Gustavo Morales en la ciudad fortificada marroquí de Ait Ben Haddou / Archivo Gustavo Morales
Gustavo Morales en la ciudad fortificada marroquí de Ait Ben Haddou / Archivo Gustavo Morales

Gustavo Morales (Toledo, 1959) es un periodista español que vivió la época dorada del oficio en España y en el mundo, es decir, cuando el periodista todavía tenía gran libertad de pluma y movimiento. Especializado en conflictos y también en el islam, ha vivido en distintos países musulmanes como Irán e Irak durante la guerra de 1980-88. Con el final de la guerra, fue observador del alto el fuego para la ONU.

Es autor de una docena de libros y ha colaborado con otras tantas obras. Fue redactor jefe de la revista Defensa de Vicente Talón, director del diario Ya, director adjunto de El Rotativo y director del programa Orientando en HispanTV. Ha sido analista de la BBC, RT y Radio Sputnik y enviado especial, en dos ocasiones, a Kazajistán.

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Morales es una de las figuras que mejor conocen Oriente Medio y la geopolítica que ha configurado la región. Actuall habla con él sobre la situación de la República Islámica de Irán, sobre su conflicto con Israel y sobre las consecuencias de la destrucción de la región, en concreto, el peligro del islam para una Europa que por acoger a todo el mundo, acoge también a su enemigo en su seno.

Usted cubrió la guerra irano-iraquí de 1982 a 1984. ¿Queda algo de ese Irán revolucionario o el régimen está en un proceso de normalización?

El régimen lleva mucho tiempo normalizado. Después de la guerra tuvieron lugar los conflictos de Afganistán y la ocupación de Irak. El Estado iraní se vio muy amenazado, fundamentalmente porque estaba rodeado por tropas occidentales en estos dos países. Probablemente ese haya sido el momento más crítico que ha tenido Irán.

Posteriormente, con el presidente Ahmadineyad, inició el desarrollo de un programa atómico con el fin de fabricar una bomba nuclear que le devolvió de nuevo a un momento de crisis.

Ahora que nombra la bomba nuclear, ¿hasta qué punto está desarrollada?

Con el Acuerdo de Viena, Irán se comprometió a reducir el número de sus centrifugadoras que son fundamentales para la creación de plutonio o uranio con calidad militar. Con esta acción, y al entregar el uranio enriquecido que ya tenía a más del cinco por ciento, se aleja de ese fin. Ese unario, por cierto, fue entregado a Moscú.

Sorprende el desarrollo del país en diversos campos pese al embargo que sufren desde hace décadas. ¿Cuáles son los países de los que recibe ayuda, qué tipo de ayuda y por qué?

Son muchos los países que colaboran con Irán. Por un lado, China, porque quiere revivir la antigua ruta de la seda y esta pasa por la vieja Persia; por otro, Corea del Norte que ha ayudado con el desarrollo del programa de misiles; Rusia, que junto con Siria son aliados de Irán y también recibe ahora, con vistas a los negocios, aportaciones de Francia y Alemania que pretenden comerse un trozo del pastel iraní.

Gustavo Morales en una manifestación pro Jomeini en Irán / Archivo Gustavo Morales
Gustavo Morales en una manifestación pro Jomeini en Irán / Archivo Gustavo Morales

La República islámica asegura que la producción de misiles se ha triplicado. ¿Su rearme es más por autodefensa como Corea del Norte o verdaderamente hay intenciones bélicas?

Los misiles iraníes que alcanzan 400 kilómetros evidentemente pueden ser defensivos; los que alcanzan 2.000 kilómetros, no.

¿Qué hay de cierto en que Irán es el enemigo número uno de Occidente, versión asumida y proclamada por Estados Unidos e Israel e impuesta a través de los medios de comunicación?

Es falso. El enemigo externo número uno de Occidente es una concepción radical del islam. Irán es un factor de estabilidad en la zona, el problema para la República Islámica es que intenta mantener al Gobierno sirio en su lugar, es decir, mantener la estabilidad en Siria. No solo ha enviado a sus aliados libaneses de Hezbollah (el partido de Dios), sino que también el propio cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha intervenido directamente en esa lucha. Varios de los generales de esta guardia –Sepah Pasdaran en farsi- han muerto en combate.

Al mismo tiempo que se comunicaba el aumento de la producción de misiles por parte de Irán, Netanyahu proclamaba en la AIPAC (Comité de Asuntos Públicos de Israel en Estados Unidos) que debe detenerse al imperio iraní. ¿Detener es destruir el país como Irak, Afganistán, Siria o Libia o contenerlo en su esfera de influencia?

Las dos organizaciones más peligrosas para Israel son el movimiento palestino Hamas y el movimiento libanés Hezbollah, los dos son ayudados y apoyados por Irán. En distintas ocasiones, Irán ha realizado manifestaciones en un doble sentido que molestan mucho a los israelíes. La primera es poner en duda el holocausto judío y la segunda es amenazar con expulsar a los judíos al mar. Lógicamente, Israel percibe a Irán como un enemigo y, además, como un enemigo fuerte, no como las bravatas de Libia que es un Estado de cuatro millones de habitantes o de Irak con 23 millones de habitantes. Estamos hablando de un país de 80 millones de habitantes y camino de los 3.000 años de historia.

La más audaz de las alianzas que ha realizado Irán en estos momentos es con los movimientos bolivarianos en Hispanoamérica

La vieja Persia e Israel, si fueran aliados, podrían repartirse tranquilamente Oriente Medio. El caso es que no lo son.

¿Por qué se consideran a Hamas y a Hezbollah organizaciones terroristas cuando tienen mucho de organización política?

El terrorismo son todas aquellas acciones de guerra dispar o desigual que causa atentados en objetivos económicos o civiles del enemigo. Si ganas esa guerra, eres un movimiento de resistencia; si la pierdes, eres un grupo terrorista. Hamas y Hezbollah lanzan cohetes (no misiles) contra Israel de forma indiscriminada, sin demasiada dirección. Eso por los israelíes es concebido como terrorismo, pero por la población de esos países que les apoyan abierta y ampliamente, no -recordemos que Hezbollah tiene presencia en el parlamento libanés-. Esto supone un problema de percepción.

Para un libanés chií (que son la mayoría de la población) Hezbollah es un movimiento de resistencia. Para un palestino no politizado, es decir, que no forme parte de ninguno de los grupos que conforman la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Hamas es un movimiento de resistencia.

¿Cuál es la zona de influencia de Irán?

Tiene influencia en Yemen, donde el grupo Ansarola formado por los hutíes es chií; tiene influencia en Siria, donde la cabecera del Gobierno y del Ejército son de una secta chií –los alauíes-; entre los obreros del petróleo de Arabia Saudí que es una minoría chií que está asentada justo en las zonas petrolíferas; en distintas repúblicas exsoviéticas de Asia central como Uzbekistán, Tayikistán… y tiene influencia en algunas naciones de África y del norte del continente, ya por una cuestión estratégica.

La más audaz de las alianzas que ha realizado Irán en estos momentos es con los movimientos bolivarianos en Hispanoamérica. Irán apoya abiertamente al régimen de Evo Morales en Bolivia, al régimen chavista en Venezuela y al régimen castrista en Cuba.

¿Puede culparse a Irán directa o indirectamente de lo que está pasando en estos países?

No, en absoluto. La influencia que tiene es una influencia política en los foros internacionales como el voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en otras organizaciones de las que forman parte. Durante un cierto tiempo, en el caso de Cuba, les estuvieron suministrando petróleo. Por otro lado, muchos técnicos iraníes han desarrollado su actividad en Venezuela para enseñarles a depurar el petróleo venezolano que es bastante sucio.

Pero ese apoyo político y económico en algunos casos no se concreta en cuestiones militares, es decir, no hay un desarrollo militar de esas relaciones. Pero sí que todas esas naciones coinciden en tener un enemigo común y el resultado es, entre otros, el apoyo que está realizando Irán en España a Podemos o el apoyo que pueda realizar a Alternativa por Alemania en Alemania. Lo que intenta esa política exterior iraní es desestabilizar.

Los últimos años han sido muy fructíferos para la República Islámica, tanto por sus éxitos en política exterior como en desarrollo interior. ¿Cuáles son sus puntos fuertes y débiles?

Los puntos fuertes de Irán son que se producen elecciones y que la participación es alta, no se han interrumpido ni siquiera durante la guerra. El punto débil es la forma tan cerrada como se elige a los vigilantes: al Majlis Obreogan y al Guía de la Revolución. Estos son elegidos siempre dentro de lo que es la aristocracia teológica chií y ahí sí que no hay participación popular cuando es justo esta aristocracia teológica la que puede cambiar al presidente de la República y al Parlamento.

El presidente de Irán Hassan Rouhani vota en las pasadas elecciones presidenciales / EFE.
El presidente de Irán Hassan Rouhani vota en las pasadas elecciones presidenciales / EFE.

Luego hay un punto que se está desarrollando ahora y es el enorme paro que se está desarrollando entre la juventud que crea gran frustración en las áreas más industrializadas del país –Teherán, Shiraz, Isfahán…- por un lado y, por otro lado, el movimiento de resistencia de la mujer. En Teherán ahora, por ejemplo, hay muchas mujeres que se suben a una parte en alto (un banco, una farola, al techo de un coche…), se quitan el chador y se quedan ahí de pie hasta que son detenidas.

Esto ocurre en general no solo en Irán sino en todo el islam. El trato que se le da a la mujer –y en Irán es el mejor trato que se da a la mujer en todo el islam- puede ser algo que haga rechinar, como poco, la maquinaria musulmana.

Irán y Siria son los dos países bajo control chií y donde la mujer es más libre dentro del mundo musulmán. Si caen definitivamente, ¿se podría hablar del final de la libertad de la mujer en esta civilización?

Sin duda, se podría hablar del final de los derechos de la mujer en esta civilización.

Según lo que ha comentado antes, y salvando las distancias, ¿se podrían comparar las elecciones de Irán con, por ejemplo, las de España donde se puede elegir al Gobierno pero no al Jefe del Estado?

No, Irán tiene un gobierno presidencialista. Primero, al presidente se le vota directamente. Segundo, no hay partidos políticos como tal. Los candidatos se presentan dentro de asociaciones políticas, etc. pero no hay partidos.

¿Entonces son más parecido a movimientos?

Sí, pero no son movimientos en estado puro y homogéneo, es decir, que los progresistas no son progresistas para todo y los integristas no son integristas para todo. Hay una gran mezcolanza entre unos y otros. Por ejemplo, ninguno de ambos movimientos discute el mercado libre o la estructura republicana del país. Alguno de los movimientos que está dirigido por un mulá (un religioso), como es el caso del presidente Rohaní, está más a favor de reducir la intervención del Guía de la Revolución y del Consejo de Expertos (el Majlis Obreogan) en la vida política del país, mientras que el movimiento integrista quiere reforzar el velayat alfaquí (el gobierno de los alfaquíes o eruditos islámicos).

¿Cuáles son los objetivos a corto, medio y largo plazo?

A corto plazo es que se quiten de verdad todas las sanciones que sufrió por el desarrollo de su programa atómico, que pueda sacar tranquilamente sus productos al exterior y que pueda entrar dentro del sistema financiero internacional, lo que implica que pueda mover sus capitales por todo el mundo, cosa que en estos momentos está obstaculizando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

El problema que tiene el radicalismo wahabí saudí es que es tan purista que es incapaz de hacer un mensaje global a todo el islam

A medio plazo son estabilizar la zona y lograr vencer a Arabia Saudí en campos de terceros como las guerras de Siria y Yemen –como lo hizo también en Irak-.

A largo plazo es asentarse y convertirse en una potencia regional que sea reconocida como tal por todos los países. Todo el mundo reconoce que Irán es una potencia regional, el problema es que algunos, como no quieren que lo sea, lo están combatiendo (véase Tel Aviv, Washington y Londres).

Oriente Medio es cada vez más un polvorín. ¿Cómo es la correlación de fuerzas en este momento?

La postura de Arabia Saudí está bastante debilitada porque estaba representada por los grupos terroristas takfiries y sunníes. El problema que tiene el radicalismo wahabí saudí es que es tan purista que es incapaz de hacer un mensaje global a todo el islam. Hay una parte de este que ellos rechazan. No solo rechazan a los chiíes como herejes –casi prefieren matar a herejes que a cristianos- sino que rechazan también a otras corrientes fiqh o escuelas de pensamiento sunníes. Quieren el wahabismo y lo están logrando extender especialmente en las grandes mezquitas que financian en Europa y en los países de África donde llegan sus ‘misioneros’ vertiendo oro a diestro y siniestro.

Recientemente el príncipe heredero saudí ha visitado al Papa copto egipcio con la idea de lavar la imagen del país. ¿Puede esta estrategia estar enfocada a conseguir más adeptos en una hipotética guerra con Irán?

Es una estrategia de cara a que los países occidentales dejen de tenerlos metidos en una urna porque aunque se ven obligados a tener relaciones con Arabia Saudí –más que nada porque la alternativa es Irán- esta monarquía ha sido muy criticada por un déficit absoluto de democracia, hace poco las mujeres no podían ni conducir, es un país donde no hay elecciones y donde el parlamento es solo consultivo y no se toman decisiones reales.

Arabia Saudí es una monarquía absoluta. El nuevo príncipe lo sabe e intenta romper esa imagen, curiosamente él es de los pocos miembros de la familia real que ha realizado todos sus estudios básicos, medios y superiores dentro de Arabia Saudí. No ha estudiado en Londres, París o Estados Unidos como ha ocurrido con otros miembros de la casa. Lo que quiere es mantener su poder.

El príncipe heredero Mohammed bin Salman (izq.) y el Papa copto Teodoro II (drch.)
El príncipe heredero Mohammed bin Salman (izq.) y el Papa copto Teodoro II (drch.)

Es también el inspirador de la guerra en Yemen y, por cierto, en esa guerra hemos visto que los utíes han usado misiles contra el aeropuerto internacional de Riad y algunos incluso han estado a punto de dar a La Meca por error. Yo, digan lo que digan las autoridades iraníes, no me creo que los utíes fabriquen misiles.

¿Y qué pintan las otras monarquías petrolíferas?

Bahréin, Dubái, etc. son naciones muy pequeñas, algunas de las cuales no son más que docenas de islas. La importancia que tiene alguna (el caso de Bahréin) es que allí está la quinta flota de los Estados Unidos. En Bahréin hay un divorcio absoluto entre los Jalifá (la familia real) y la población porque mientras que la clase dirigente es sunní, la mayoría de la población es chií. Allí se produce una enorme represión con material antidisturbios británico y con policías entrenados por Scotland Yard.

En otros casos como Qatar, al que Arabia Saudí le acusó de todo el terrorismo que ella misma había provocado, está la base área más importante de Estados Unidos en la zona por lo que no veo tampoco un movimiento que acabe con esto. Qatar, con esta presión saudí, se ha acercado bastante a las posiciones iraníes.

Estamos hablando de mini naciones. Recordemos, por ejemplo, que Kuwait era una provincia iraquí que fue desgajada del país cuando se les dio la independencia exactamente porque allí estaban los pozos de petróleo. Kuwait es una nación que tiene los mismos habitantes que Toledo.

Poco después de que Trump llamara en un discurso a luchar contra Irán, Daesh (Estado Islámico) atacó Irán, pero llama la atención que nunca haya atacado a Israel. ¿Qué lectura se saca de todo esto?

Hay profesores universitarios españoles que han estado recientemente en Israel y me han testimoniado que ellos han visto en hospitales israelíes a miembros de Daesh siendo atendido por médicos israelíes.

Rusia tiene poder político firme, poder militar serio pero está llena de mafiosos que en muchos casos llevan una cartera de ministro

El Estado Islámico en general ha estado jugando un papel que a veces se les ha escapado de las manos pero fue financiado por Arabia Saudí, la logística la dio Turquía y todos sus miembros, casualidad, proceden de las mismas cárceles controladas por el Ejército de los Estados Unidos y todos fueron liberados a la vez. La propia Hillary Clinton ha reconocido la influencia de Estados Unidos en esta creación. Creo que ha sido un monstruo que, una vez más y debido a la política cortoplacista y miope de Estados Unidos, les ha sido imposible detener.

¿Es Rusia un aliado fiable de Irán teniendo en cuenta la gran amistad de este país con Israel?

Rusia estuvo durante ocho años apoyando la invasión de Irán por Sadam Hussein. Temía que el movimiento islámico se extendiera por sus repúblicas musulmanas, cosa que así ocurrió.

En estos momentos, Rusia apoya a Irán simplemente por oponerse a Estados Unidos pero hay una diferencia entre lo que era el Moscú soviético y el Moscú ruso y es que el PIB de antaño era altísimo, similar al de Estados Unidos, y en estos momentos está entre el PIB español y el de México. Rusia puede anunciar todos los desarrollos que quiera que su economía es un fracaso. ¿Cuántas marcas de coches rusos se conocen? ¿De televisión, frigoríficos…? No se conoce nada que no sea los Suhoi, los MIG y los sistemas antimisiles S-400 utilizados en Siria.

Eso sí, los rusos disponen de algo muy importante para los militares y son los físicos y los matemáticos. Cualquier desarrollo militar se basa primero en el cuaderno de un matemático y en la pizarra de un físico, pero Rusia en estos momentos está destruida por la corrupción, por los sobornos… cualquier producto ruso es mucho más caro porque hay que ir pagando ‘coimas’ como dicen en América.

Rusia tiene poder político firme, poder militar serio pero está llena de mafiosos que en muchos casos llevan una cartera de ministro.

¿Qué cree que pasará en la región si tenemos en cuenta cómo Netanyahu y Trump están calentando las relaciones diplomáticas de Oriente Medio?

El siguiente paso es la independencia de los kurdos. Lo que intentaron en el 2011 cuando empiezan a llevar a terroristas de Libia hacia Siria es ‘geopardizar’ la zona, es decir, que en vez de Estados existan mini Estados, mucho más controlables y mucho más difícil que se pongan de acuerdo entre ellos al ser más, lo que significa que sería mucho más fácil de establecer una política de alianzas ‘contigo sí y contigo no’.

Esto no ha podido ocurrir por el momento. Lo intentaron en Irak entre sunníes, chiíes y kurdos y lo intentaron en Siria. Ahora, lo que les queda, es pagar a los kurdos la antigua promesa que les hicieron en la Primera Guerra Mundial en 1917 de darles un Estado propio que debilitaría a Siria pero muchísimo más a Turquía. También debilitaría lógicamente a Irak y también a Irán.

Ni Irán, ni Irak están dispuestos a la existencia de ese Estado kurdo. Los sirios en estos momentos tienen problemas más graves para preocuparse por la autonomía del Kurdistán y los turcos ya han demostrado -haciendo que su Ejército entre en Siria y ataque las zonas autónomas kurdas- lo que opinan sobre el tema. Por cierto, la jugada que ha hecho el sátrapa Erdogan ha sido magnífica: lleva a sus tanques a zonas kurdas sirias, hace que el Ejército sirio se desplace a esas zonas para combatir a los invasores y entonces se retira y le deja el papel de reprimir a los propios kurdos al Ejército sirio.

Israel, si dejase caer a algún aliado en la zona, ¿cuál sería el primero?

Le da igual, Israel dejaría caer hasta a Estados Unidos si pudiera, hasta les ha espiado, hace cualquier cosa con tal de sobrevivir. Recordemos que este Estado tiene nueve millones de habitantes y que su profundad territorial es nula (si disparas un cañón de artillería del 150, que no es decir demasiado, atraviesas el país sin que el obús caiga al suelo).

Como principal objetivo tienen sobrevivir y después seguridad. Recordemos a aquel socialista Isaac Rabin que en las conferencias de Oslo lanzó el famoso lema “seguridad a cambio de territorios”. Esto fue por lo que se dio Gaza y Cisjordania (uno gobernado por la OLP y otro por Hamas) a cambio de seguridad que la consigue y la mantiene militarmente.

Isaac Rabin, ex primer ministro israelí.
Isaac Rabin, ex primer ministro israelí.

En estos momentos se podría hablar de Israel como la Esparta en Oriente Medio aunque la diferencia es que Esparta no tenía financiación que le llegara de fuera, mientras que el lobby judío en Estados Unidos y el Reino Unido pagan las facturas. La inflación en Israel es altísima, el déficit es altísimo pero tienen banqueros que les pueden ir financiando eso. Es envidiable que haya un pueblo, en este caso el judío, que tenga ese sentido de la solidaridad unos con otros. A los españoles nos vendría bien copiarles en ese aspecto.

Se habla siempre de Arabia Saudí, Turquía y Marruecos como los grandes financiadores de mezquitas. ¿Son estas un peligro?

Sí lo son porque en las mezquitas se están proclamando la guerra santa (yihad), se está radicalizando a la gente, etc. No se está enseñando la paz y la tolerancia sino la guerra y la intolerancia.

Tienen un público de primeras y segundas generaciones de magrebíes, africanos musulmanes o de Oriente Medio que se han creído las milongas de los anuncios occidentales y que se piensan que aquí se atan a los perros con longanizas, que creen que les van a dar un Mercedes tan solo por llegar hasta aquí y todos tiene una tremenda frustración. Solo hace falta recordar los sucesos acaecidos en Francia hace unos años donde esta gente asaltó comisarías e incluso cuarteles militares.

Este público es un caballo de Troya que tiene dentro Occidente que es extremadamente peligroso porque el día que se produzca un conflicto, nosotros ya tenemos dentro una quinta columna que trabajará a favor del enemigo.

Algunos analistas señalan que lo que debe hacer Europa es propiciar las divisiones dentro del islam

Hay un ejemplo claro, la diputada musulmana marroquí de ERC Najat Driouech. Exige que los catalanistas tengan derecho a votar y a decidir libremente su futuro pero cuando le han preguntado si los saharauis tienen el mismo derecho ha dicho que no, que ellos no, que Marruecos es la única nación incluyendo el Sáhara. También ha dicho que en su país tenía muchísima libertad.

No es la primera vez que Marruecos nos mete un gol en España a través de agentes suyos infiltrados. Se desveló que el encargado hace muchos años del Movimiento contra la Intolerancia en los primeros gobiernos era también un agente marroquí. Marruecos no está invirtiendo especialmente en mezquitas, etc., sino en enviarnos 250.000 personas al año que se van asentando y que mantienen una lealtad absoluta al sátrapa de Marruecos.

Pero si tenemos en cuenta que la casi totalidad de la inmigración musulmana que recibimos en suní, Irán quizás no representa un peligro en ese aspecto.

No, Irán no representa un peligro para Occidente en este aspecto porque desde la época del restaurante El Descanso y algún atentado más como el asesinato del embajador libio en Madrid o el piso terrorista en la calle Montaner de Barcelona no ha vuelto a ocurrir nada. Y todo eso, hay que tenerlo en cuenta, no fue enfocado a atentar contra intereses españoles sino contra intereses de la CIA, de Gadafi -al que consideraban un hereje- y de Arabia Saudí -en Barcelona pretendían derribar uno de sus aviones antes de que despegase del aeropuerto de El Prat-.

Si la financiación de mezquitas por Irán no es un problema, ¿en qué está influyendo Irán?

Irán en los años 80 intentó establecer varias comunidades de musulmanes chiíes en Granada (Albolote y otros pueblecitos de comunidades agrícolas) y las estuvo manteniendo durante mucho tiempo, pero eso no cuajó de ninguna manera y luego, curiosamente, los primeros españoles que se convirtieron al chiismo fueron antiguos trotskistas.

Eso confirma la vieja relación entre comunismo e islamismo.

Los comunistas están apostando por el islam primero, porque son cortos de vista; segundo, porque tienen tal odio a la Iglesia Católica que apostarían por el budismo si la cosa fuera posible aquí.

Ya lo intentaron muchísimo tiempo con el ateísmo, como no lo han conseguido intentan defender el islam. Pero este es un movimiento que es contrario a todo lo que defienden: el islam es homófobo, reprime a la mujer y un montón de cosas antagónicas. El odio es tan tremendo que apostarían hasta por el demonio si no fuera algo que públicamente les quitase votos.

Algunos musulmanes admiten en petit comité que el progresismo es el caballo de Troya del islamismo.

Lo definió Lenin muy bien, son compañeros de viaje. Cuando el viaje esté hecho, los compañeros ya no te hacen falta. Ocurrió durante la revolución iraní durante el 78, los que salen a la calle son miembros del Partido Comunista Tudeh, del movimiento socialista fedayín Jalq, del movimiento islamo-marxista muyahidín Jalq, jomeinistas, del Partido de la República Islámica, etc. pero una vez se hizo la revolución los islámicos pasaron a obligar a toda esta gente a confesar en televisión y luego fueron ejecutados -cuando tuvieron suerte-; otros entraron en prisiones de fama terrible como la que está cerca de Teherán, Evin.

¿Debe entonces temer Europa al islam?

Al Islam sí. Algunos analistas señalan que lo que debe hacer Europa es propiciar las divisiones dentro del Islam.

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