José Antonio Kast: «No existe el centro derecha, ¿qué es? ¿Cómo se identifican? Es todo y nada»

    El movimiento civil chileno Acción Republicana fundado por el excandidato presidencial José Antonio Kast podría convertirse en partido al año de su fundación. Kast: "Somos una derecha tradicional, creemos en la familia, la vida, el libre mercado, el Estado pequeño, la competencia justa..."

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    José Antonio Kast, cuarto en las últimas elecciones presidenciales en Chile.
    José Antonio Kast, cuarto en las últimas elecciones presidenciales en Chile.

    Una apuesta por la movilización ciudadana basada en el sentido común, “politicamente incorrecta”, que llama las cosas por su nombre, una derecha sin complejos. Eso es Acción Republicana para José Antonio Kast.

    El movimiento político y social chileno cumple el próximo 25 de abril un año de fundado.

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    El parto vino luego del sorprendente desempeño de Kast en la elección presidencial de 2017, en el que consiguió más de medio millón de votos en la primera vuelta como candidato independiente.

    Ese capital político se concretó en una iniciativa que, de inicio, rehuyó a integrarse como partido político pero que no descarta transformarse en uno si se ve obligada a ello.

    Han apostado en la gente común con valores comunes: vida, familia, libertad, propiedad, seguridad, solidaridad. Sus miembros, mayoritariamente jóvenes, abrazan 20 principios fundamentales.

    Actuall y D’Vox conversaron con José Antonio Kast durante la III Cumbre Transatlántica organizada por la Political Network for Values en Bogotá, el pasado 5 de abril.

    Este abogado chileno, exmilitante de la Unión Democrática Independiente (UDI), diputado por esa sigla de 2002 a 2018, esposo de María Pía Adriasola, con quien tiene nueve hijos, fue uno de los 200 políticos de tres continentes reunidos en el Capitolio colombiano.

    Usted fue candidato independiente en la última elección presidencial de Chile y obtuvo, sin recursos y solo con voluntarios, más de medio millón de votos.

    Así es, 8% del total de la votación.

    Ese porcentaje consolidó un capital político que le permitió fundar Acción Republicana.

    Si, un movimiento político y social fruto de esa aventura electoral.

    ¿Por qué se lanzó a una campaña independiente que parecía perdida desde el inicio?

    Porque no hay elección perdida antes de que acontezca y nosotros teníamos la clara consciencia de que en Chile hay un amplio grupo de personas que no se sentía interpretada por las propuestas políticas que se presentaron y por eso no aceptamos ir a una elección primaria para definir un candidato de derecha.

    Esa primaria no iba a lograr la participación de gente que se abstiene en las elecciones porque no se siente representada. En Chile el grado de la abstención es muy alto, y nosotros considerábamos que podíamos movilizar a un amplio sector de inconformes. Era un posibilidad real, de que más gente se acercara a las urnas, se sintiera interpretada, era una oportunidad de defender ciertos puntos de vista, aún sabiendo que estaríamos muy cuesta arriba.

    ¿Esperaban ese resultado electoral?

    En realidad considerábamos que podríamos llegar más alto en la votación y estimamos que el voto útil, en la recta final del primer turno, nos haya hecho bajar del 12% al 8%.

    Fue un desafio al sistema. Su candidatura restó votos a Piñera en el primer turno y el Partido Democrata Cristiano (PDC) quedó por debajo de ustedes.

    Como grupo político hicimos muchos intentos para modificar la actitud de los partidos políticos, que pasaran a tener posiciones más firmes y claras. Yo fui militante de un partido de derecha, la Unión Demócrata Independiente (UDI), por más de 20 años; fui jefe de bancada de los diputados, secretario general, me postulé dos veces a la presidencia, pero algo andaba mal.

    «La nuestra, es una propuesta basada en el sentido común y en llamar las cosas por su nombre, sin complejos, una propuesta ‘politicamente incorrecta’. Y la gente la comenzó a valorar»

    En el momento en el que se podían hacer cambios reales y sustanciales para el país, las personas que debieron realizarlos no se atrevieron y cedieron. Para quienes levantamos la voz se impuso la estructura partidaria.

    Así que decidimos reunir firmas para ir con una candidatura independiente, cosa que, al principio era visto como imposible, pero muy rápido juntamos más de 40.000 firmas autorizadas ante notario y constatamos que había una posibilidad real de contender ofreciendo una propuesta política distinta.

    Descríbala.

    La nuestra, es una propuesta basada en el sentido común y en llamar las cosas por su nombre, sin complejos, una propuesta “politicamente incorrecta”. Y la gente la comenzó a valorar.

    Después de la elección vino Acción Republicana.

    Sí. En la misma línea.

    ¿Cómo piensa Acción Republicana?

    Lo primero, creemos en cosas que se fundan en la naturaleza del ser humano y en el sentido común.

    ¿Qué defendemos? Defendemos el valor de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, defendemos la institución familiar, la libertad de educar, el mérito, el emprendimiento, la propiedad privada, la seguridad personal, el respeto a las instituciones.

    Básicamente creemos en una sociedad libre y responsable, fundada en principios trascendentes, que están allí, sin grandes elucubraciones.

    Ese planteamiento franco y directo genera un despertar en aquellos que durante mucho tiempo permanecieron en silencio; veían en silencio como se agredía a la policía, como se cambiaban los currículos escolares, como el tema de la salud no salía del discurso; y nadie levantaba la voz.

    ¿Es una apuesta por la movilización ciudadana?

    Totalmente. Creemos que la sociedad civil tiene un rol fundamental que ha sido colocado de lado por el aparato estatal y los partidos políticos. A ellos, en general, no le interesa la fuerza de la sociedad civil, y los únicos que han vuelto su mirada hacia ella para cooptarla  es la izquierda ideológica.

    ¿La suya es una alternativa de derechas? ¿Conservadora?

    Si es que se determina con los parámetros “antiguos” lo que es derecha e izquierda, si, nosotros somos de derecha.

    Siempre hemos dicho que no existe el concepto de centro derecha ¿qué es el centro derecha? ¿Cómo se identifican? Es todo y nada.

    «Esperamos que podamos convivir como movimiento con los partidos, pero si nos presionan y empujan a tener una estructura partidaria tendremos que hacerlo»

    Nosotros somos una derecha tradicional, creemos en la familia, la vida, pero también creemos en el libre mercado, el Estado pequeño, eficiente, con bajos impuestos, en la competencia justa, en un circulo virtuoso que lleva a los países al desarrollo.

    ¿Son liberales en la economía o ven el mercado como una realidad natural más allá de ideologías?

    Desde el punto de vista económico podrían decir, bajo cierta perspectiva, que somos liberales, pero no tenemos el mercado como valor absoluto, tenemos un profundo respeto a la familia, porque no hay mejor motor del desarrollo, ni mejor ambiente de contención, de educación, de salud que la familia.

    Por tanto, vemos a la familia como un valor en sí mismo, un valor trascendente, pero también un elemento para el desarrollo de un país, por lo que no somos defensores del libre mercado a ultranza.

    El libre mercado también necesita pesos y contrapesos, lo que no necesita es un Estado grande e interventor; se han de poner las reglas muy claras y el que se sale de la raya que reciba una fuerte sanción. Por ejemplo, la colusión, nada peor para el mercado que la colusión, allí tienen que fijar las reglas las autoridades.

    ¿Acción Republicana se convertirá en un partido?

    Ese es un debate pendiente. Cuando nos formamos, hace un año, señalamos que nuestro interés no era ser un partido político sino influir para que distintos hubiera buenos liderazgos en distintas siglas y eso es lo que hemos hecho y queremos mantenernos así, salvo que se nos obligue a generar un partido político que nos permita tener representación directa.

    Nosotros no tendríamos ningún problema si los partidos políticos aceptaran que algunos de sus militantes pudieran ser colaboradores de Acción Republicana. Eso, hoy día, esta comenzando a ser cuestionado por las dirigencias partidarias.

    Esperamos que podamos convivir como movimiento con los partidos, pero si nos presionan y empujan a tener una estructura partidaria tendremos que hacerlo.

    Apreciamos mucho nuestra estructura actual, liviana, ágil para dar rápida respuesta a los desafios y problemas, para aclararle ciertos puntos a la izquierda ideológica.

    La suya no es solo una agenda política sino también cultural.

    La izquierda ha ido ganando claramente las batallas culturales. Los ambientes privilegiados para la cultura, como la academia y la universidad, fueron capturados por algunos sectores de la izquierda.

    Nosotros creemos que ningún ambiente merece estar capturado por nadie. El libre pensamiento, el respetuoso debate de las ideas, eso es lo que nosotros defendemos, a diferencia de ellos que usan la violencia verbal, y luego la violencia física para agredir a quien tiene mejores argumentos cuando a ellos se les acaban.

    Por eso nuestro campo de acción es amplísimo.

    Eso requiere una amplia militancia.

    Cada dia crecemos más. Ese combate político, social y cultural lo hemos logrado con muchos adherentes y colaboradores, que no son necesariamente líderes reconocidos a nivel nacional, pero que se atreven a levantar la voz y tienen muy buenas ideas.

    Eso va a hacer que, a mediano plazo, Acción Republicana tenga voceros dispuestos a dar la cara en todos los ámbitos, dando razón de nuestros valores, cosa que lamentablemente hoy en dia no siempre ocurre en el cuadro partidista de nuestro país.

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