Luis del Pino: “Lo que queda del PP es una cáscara vacía”

El periodista de EsRadio acusa a Rajoy de haber desideologizado el PP, una deriva -asegura- a la que el presidente del Gobierno ha llevado a su formación tras haber acatado la versión oficial del 11-M, la primera de todas las deserciones.

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Lleva la última década luchando a brazo partido por demostrar que la versión oficial del 11-M es una patraña. Ha escrito libros y centenares de artículos -nunca refutados- aportando pruebas suficientes -asegura- que desmontan la prueba de la mochila de Vallecas, la matriz de la que parte toda la investigación judicial.

Luis del Pino cree que lo sucedido en la mañana del 11 de marzo de 2004 en Madrid no fue un atentado convencional organizado por terroristas, sino una trama perpetrada desde las cloacas de los servicios de información del Estado con el objetivo de disgregar España. Palabras mayores.

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Incluso cuando analiza la España de hoy también vuelve al 11-M, el origen de todos los males que azotan a la nación: división, enfrentamiento, distanciamiento de la clase política con los ciudadanos o tensiones territoriales artificiales. Doce años después, España sigue en bucle.

Usted nunca se ha creído la versión oficial del 11-M

La versión oficial del 11-M es falsa de principio a fin. En el 11-M no pasó lo que la versión oficial dice que pasó. La versión oficial está basada en una única prueba: la mochila de Vallecas que apareció en una comisaría de policía 18 horas después de la masacre. Hemos demostrado que esta prueba es falsa, por lo tanto, toda la versión oficial construida a través de esta mochila no puede tener nada de verdad.

Estado en el que quedó uno de los vagones en los atentados del 11-M en Madrid / EFE
Estado en el que quedó uno de los vagones en los atentados del 11-M en Madrid / EFE

Entonces, ¿qué sucedió?

Sabemos hasta una cierta profundidad lo que pasó, otra cosa es que podamos demostrarlo. El 11-M, en mi opinión, es un golpe de Estado dado por las cloacas de nuestros servicios de información y destinado a poner en marcha una dinámica de centrifugación territorial de España. Ni el PSOE, ni Marruecos, ni Al Qaeda, ni ETA. Hemos puesto suficientes datos sobre la mesa para demostrar que la versión oficial es falsa. Si mañana salen pruebas que acrediten otra hipótesis, yo encantado.

“Suponer que los gobiernos controlan las cloacas de los servicios de información es erróneo. Las cloacas tienen vida propia, no responden a ideologías ni a lealtades de partido”

¿El Gobierno no controla las cloacas?

En las memorias de Trotsky hay una escena muy divertida cuando la policía francesa le acompaña a la frontera con España para expulsarle. El policía le dice: ‘los gobiernos pasan, pero la policía permanece’. Suponer que los gobiernos controlan las cloacas de los servicios de información es completamente erróneo. Las cloacas tienen vida propia, no responden a ideologías ni a lealtades de partido: responden al criterio de poder y de dinero. Punto.

¿Cuántos disgustos le ha costado defender su verdad?

He sido amenazado y alguna vez me he sentido vigilado, pero es la labor del periodista. Tampoco me preocupa. Me puedo enorgullecer de que los medios defensores de la versión oficial, como El País, nunca me hayan mencionado. Si me hubieran pillado en un solo renuncio o hubiera publicado algo falso, hubiera copado 200 portadas. Pero no, jamás me han sacado a pesar de los centenares de artículos que he publicado sobre el 11-M.

¿Por qué le ignoran?

Cuando digo que es un golpe de Estado es mi opinión, pero todo lo demás son datos sobre las falsedades de la versión oficial. Cuando doy datos, son datos.

¿Cómo es posible que nadie haya pagado por las pruebas falsas?

Vivimos en un régimen, que es una democracia imperfecta, en el que no existe una verdadera separación de poderes. Por desgracia los jueces saben que para progresar en su carrera profesional dependen de que el político de turno no le ponga la proa. Al final con el 11-M sucede como con la corrupción: hay abiertas más de 2.000 causas judiciales: ¿cuántos corruptos hay en la cárcel?

¿Acaso la Justicia no hace bien su trabajo?

No, lo que pasa es que el control político sobre la Justicia es tal que salvo que uno tenga madera de héroe, es muy duro enfrentarse al poder. Ahí está el caso del juez Marino Barbero, al que le hicieron la vida imposible, o a la juez Alaya, que al final ha dejado el juzgado. La mayoría de la gente prefiere que sea otro el que se juegue el pellejo porque nadie le va a defender. En el 11-M hay muchos que han colaborado activamente en mantener una versión oficial falsa. A pesar de que hay indicios abrumadores de la falsificación y destrucción de pruebas, nadie ha pagado por ello. No desespero, algún día alguien tendrá que responder.

“Si tenemos una clase política infame y una democracia con muchos defectos es gracias a que la clase periodística también es infame: tragamos con casi todo”

¿En qué lugar queda el periodismo?

Es otro de los grandes responsables. Si tenemos una clase política infame y una democracia con muchos defectos es gracias a que la clase periodística es también infame. Tragamos con casi todo. Un ejemplo: durante la campaña electoral del 20-D, se produce un atentado islamista contra la embajada española de Kabul. Como el hecho de que fuera islamista introducía un factor de distorsión brutal en la campaña, ¿qué se hizo?: la clase política soltó la inmensa chorrada de que el atentado no había sido contra la embajada, sino contra una casa de huéspedes cercana. Todo el mundo tragó: PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos… La clase periodística compró esa mercancía averiada.

¿Se hizo el 11-M para cambiar el rumbo histórico de España?

Se hizo con un objetivo concretísimo: abrir el melón de la centrifugación territorial. Dos años antes del 11-M el Gobierno de Aznar dio por cerrado el proceso de transferencias y de poder a las autonomías, en todo caso se hablaría de transferir competencias de las autonomías a los ayuntamientos. El 11-M rompió todo eso, se inició de nuevo la ronda de estatutos de nueva generación en Cataluña, Valencia, Andalucía… y puso a España de nuevo en la tensión centrífuga para pasar a un modelo confederal.

¿En qué momento el PP pasó de rechazar la versión oficial a acatarla?

El PP quería hablar del 11-M hasta cierto punto, es decir, mientras hubo dudas de si el atentado fue obra de ETA o Al Qaeda. Pero esta disyuntiva en la que la clase política encerró a la sociedad española es falsa. ¿Cómo que tenía que ser ETA o Al Qaeda?

“Fue un golpe de Estado desde las cloacas de los servicios de información. Pero en el momento en el que algunos dijimos que esa disyuntiva era falsa, el PP dejó de entrar al trapo”

La sentencia del Supremo en ningún momento habla de un grupo en concreto.

Fue un golpe de Estado desde las cloacas de los servicios de información. Pero en el momento en el que algunos dijimos que esa disyuntiva era falsa, el PP dejó de entrar al trapo. Además durante la primera legislatura de Zapatero se produce un cordón sanitario de todas las fuerzas políticas contra el PP, pero eso acaba en 2008. Después de las elecciones Rajoy da marcha atrás y si antes no aceptaba el tema territorial, a partir de entonces la cosa cambia 180 grados. El PP, que se había mostrado beligerante con el estatuto catalán, comienza a atemperar el tono y a respaldar la política antiterrorista de Zapatero.

¿El PP se une al cordón sanitario creado contra él?

Ese cordón sanitario de todas las fuerzas políticas contra el PP se transformó en un cordón sanitario de todas las fuerzas -incluida el PP- contra los votantes del PP. Rajoy no ha tocado una sola ley de Zapatero: ha respetado la negociación con ETA, la cesión territorial ante los separatistas catalanes… Hemos asistido a la tercera legislatura de Zapatero. Creo que a Rajoy le dijeron: o aceptas todo esto o no llegas a la Moncloa. No puedo demostrarlo, pero es lo que me dice la intuición.

¿Antes de eso hubo algún acuerdo secreto entre PSOE y PP tras el 11-M?

Sin ninguna duda. La clase política ha tratado de echar un manto de silencio sobre el 11-M. La mejor manera de que la gente no pensara cuál es la solución real era presentarle la disyuntiva falsa de ETA o Al Qaeda.

Mariano Rajoy (PP) y Pedro Sánchez (PSOE) / EFE.
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez / EFE.

¿Qué balance hace sobre Rajoy?

Rajoy es la persona que ha gozado del mayor poder político del centro-derecha en la historia. Tuvo una mayoría absoluta, la mayoría de comunidades y las principales ciudades españolas. Todo ese poder lo ha dilapidado. De la misma forma que Zapatero destruyó el PSOE, que nunca volverá a levantar cabeza, Rajoy ha destruido el PP: se ha cargado todo lo que era un poso ideológico en el partido y ha expulsado o marginado a quienes han defendido la ideología tradicional del PP. Lo que ha quedado es una cáscara vacía, una maquinaria de poder igual que en el PSOE. Ambos están condenados a la desaparición.

¿Es posible una regeneración interna del bipartidismo?

Igual que en el PSOE los que no robaban sabían que muchos de sus compañeros sí lo hacían, y callaban, en el PP pasa lo mismo: no todos han robado, pero quien más quien menos tenía en la mesa de al lado a alguien que metía la mano en la caja. Y callaron. Supongamos que sale un sustituto de Rajoy: si no se le encuentra nada irregular que haya hecho, sí se la encontrarán a alguien cercano. Entonces, ‘¿por qué no dijiste nada?’

“¿Qué autoridad moral puede invocar alguien del PP que no pidió la baja del partido cuando el Gobierno liberó a Bolinaga? Quien haya tragado con algo tan indecente no puede decir ahora: ‘yo soy el regenerador'”

O sea, que lo ve imposible.

La podredumbre ha llegado a tal punto que es difícil encontrar a alguien que se salve. ¿Qué autoridad moral puede invocar alguien dentro del PP que no pidió la baja inmediata del partido el día que el Gobierno liberó a Bolinaga? Alguien que ha sido capaz de tragar con algo tan indecente no puede decirle ahora a los votantes: ‘yo soy el regenerador’.

¿Quién le ha hecho más daño a España: Zapatero o Rajoy?

Zapatero ha sido un político nefasto, un presidente dañino para España: destruyó la estabilidad institucional de España y a su propio partido. Nos ha embarcado en una dinámica de enfrentamiento completamente irracional. Además cogió a una España que era alguien en el mundo y la dejó en el culo del mundo. Rajoy ha continuado con todo eso y encima ha traicionando a sus votantes. Al menos Zapatero tenía la virtud de que nunca traicionó a sus votantes, porque cuando negoció con ETA, algo infame e inmoral, no era algo que suscitara un rechazo masivo entre los suyos. Rajoy, en cambio, mantiene esta negociación que sus votantes rechazan.

¿Otegi lehendakari?

Espero que Rajoy tenga un gesto de decencia y ahorre a las víctimas del terrorismo y a los españoles esa humillación. Otegi está inhabilitado, pero si el Gobierno permitiera que se presentara estaría demostrando una vez más que es un Gobierno que no está al servicio de los españoles.

“El Frente Popular no me da el más mínimo miedo. En Grecia Tsipras, en teoría de extrema izquierda y que tenía las mismas querencias bolivarianas, ha acabado de limpiabotas de Merkel, el FMI y el BCE”

¿Qué va a pasar el 26-J? ¿Tendremos Frente Popular?

El Frente Popular no me da el más mínimo miedo: somos una democracia dentro de la UE, no estamos en suramérica. En Grecia ha llegado un partido muy similar a Podemos y lo que ha pasado es que Tsipras, en teoría de extrema izquierda y que tenía las mismas querencias bolivarianas, ha acabado de limpiabotas de Merkel, el FMI y el BCE. Y esto se debe a que estamos dentro de un contexto determinado que no permite ciertas veleidades. Tú puedes decir todas las tonterías que quieras cuando tienes una cuenta corriente abultada, pero con el dinero de otros las chorradas te las guardas. Si alguien te financia haces lo que ese alguien quiere.

¿Y aquí pasaría lo mismo? ¿Pablo Iglesias subiendo el IVA y recortando las pensiones?

Aquí si llegara el Frente Popular sería nefasto para nuestra economía, pero que crezcamos o decrezcamos tres puntos es algo que tiene sus consecuencias, pero no son irreversibles. De las crisis económicas se sale. El peligro real en España es que hay quienes quieren cargarse la Constitución de 1978 y sustituirla por otra que garantice que seamos españoles desiguales: menos libres y la casta política blindaría sus chiringuitos autonómicos para seguir viviendo a nuestra costa. Este es el peligro real. Me da mucho más miedo que alguien apruebe una reforma de la Constitución como la que Cebrián pedía en El País: confederal y laicista, porque eso no es reversible.

¿El PSOE preferirá apoyar a Rajoy antes que a Iglesias?

Se podría haber formado ya el Frente Popular: PSOE, Podemos y nacionalistas tenían mayoría en el Congreso. ¿Por qué no se formó? En primer lugar porque al PSOE no le dejarían en Europa y porque desaparecería. El 26-J muy posiblemente Podemos sobrepase al PSOE, pero eso lejos de favorecer un Gobierno del Frente Popular, lo dificultaría. ¿Va a hacer el PSOE presidente a Iglesias? Ni de coña. Un sorpasso de Podemos al PSOE sería una manera de que al PSOE no le quedara más remedio que echarse en brazos del PP. Pero si a la gran coalición le da por tocar la Constitución, sería mucho más peligroso para España.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias / EFE
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias / EFE

¿Cómo valora a Iglesias?

Es una persona que tiene una visión política muy fina, se mueve bien en la táctica política, domina los resortes publicitarios y de márketing y vende muy bien su producto. Pero tiene un problema: es menos inteligente de lo que cree. Ha cometido errores clamorosos, como la entrevista en la que salió destrozado por Ana Pastor o cuando cometió el inmenso error de insultar a Eduardo Inda en un programa televisivo. Es muy soberbio, tiene un sectarismo innato que trata de disimular y a veces no puede, pero sobre todo tiene un problema: no cree en su país, no cree en España.

¿No se dice patriota?

Hice el experimento con su cuenta de twitter: siempre utiliza la palabra España en un contexto negativo, cuando España ganó el Mundial de fútbol escribió: ‘Felicidades al equipo’. Jamás le he encontrado un mensaje en el que hable de España con amor. La diferencia entre Iglesias y Tsipras es que el griego sí cree en su país y sí quiere a Grecia. Él no cree en la soberanía española, por eso jamás podrá ganar unas elecciones. No puedes liderar un grupo humano cuando te avergüenzas de él.

“España necesita urgentemente que la gente normal tome el control, que nos quitemos de encima a tanta gente que vive de conocerse unos a otros y de estar encantados de conocerse a sí mismos”

¿Ve alguna figura capaz de revertir el declive español?

Los españoles somos muy dados a buscar líderes, pero quienes tenemos que sacar adelante la situación somos nosotros. Tenemos el arma definitiva en democracia: nuestro voto. Tenemos que ser conscientes de que no podemos pasarle ni una a los políticos. Mi amigo Asís Timermans dice que en España se acabaría la corrupción cuando los militantes del partido protagonista de un caso se manifiesten ante su sede.

¿Los ciudadanos mejores que sus representantes?

La sociedad española es más madura y el debate es cada vez más profundo. Los medios de comunicación están siendo barridos por las redes sociales. Al final los electores empezamos a poder dialogar entre nosotros y salir del ‘hooliganismo’ en el que la clase política nos quiere encerrar. Las redes sociales contribuyen a romper este bloqueo y al final llegaremos a tratar a los políticos como lo que son: nuestros sirvientes. Nosotros mandamos y ellos son unos pringados a los que encomendamos nuestros asuntos temporalmente, y si no valen, los cambiamos por otros.

¿Entonces el declive se debe a la degradación de las élites?

España lleva cuatro siglos con unas élites infames. No hemos tenido una revolución burguesa como hubo en Francia, por eso no hemos renovado nuestras élites. Hay apellidos ilustres y ves que ya estaban en danza en el siglo XI. Siguen partiendo el bacalao. España necesita urgentemente que la gente normal tome el control, que nos quitemos de encima a tanta gente que vive de conocerse unos a otros y de estar encantados de conocerse a sí mismos. Necesitamos savia nueva.

¿Acaso el pueblo español es mejor?

Es inmensamente trabajador, sacrificado, capaz de hacer las mayores maravillas, capaz de conquistar un imperio con trece tíos. Capaces de sacrificar la vida, destacar en el deporte, la empresa, el arte… Pero luego tenemos unas élites que malgastan toda esta energía, que la desperdician en disputas internas. Es hora de cambiar las élites. Tenemos un sistema de selección inversa, arriba llegan los peores.

¿Soportaría España otra nueva crisis económica al tiempo que sufre la suya política?

Tenemos la virtud de que sacamos lo mejor de nosotros en las situaciones extremas, posiblemente porque las élites pierden el control y la gente normal comienza a dar lo mejor de sí. España ha sobrevivido a Zapatero y a Rajoy y a lo que nos echen por delante. Intuyo que habrá más crisis económicas gordas que se conjugarán con la crisis territorial que en realidad es falsa, porque no hay tal crisis territorial entre la gente, sino que ha sido creada por la clase política. Fallan las élites, que viven de azuzar la división.

Entrevista realizada a: Luis del Pino

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Licenciado en periodismo por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Tomó la alternativa en Intereconomía -semanario Alba, La Gaceta, Los Últimos de Filipinas, Dando Caña, 12 Hombres sin vergüenza- de la mano de Gonzalo Altozano y Kiko Méndez-Monasterio, de los que aprendió incluso algo de periodismo. Más tarde escribió para los digitales La Información y Periodista Digital. Viajó a Irak antes que a Roma, le apasionan la Historia y la tauromaquia. Nazareno de Sevilla.