La senadora Holguín, a Actuall: “El acuerdo con las FARC veja a las víctimas y refuerza el narcotráfico”

    Mientras el Gobierno de Santos utiliza todos los mecanismos del Estado y chantajea al pueblo colombiano para que ratifique en referéndum el acuerdo con la guerrilla, la oposición afirma que la falsa paz deja impunes 50 años de crímenes y legitima el terrorismo y el narcotráfico.

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    Paola Holguín, senadora de Centro Democrático de Colombia /JI

    El Gobierno colombiano y las FARC firmarán el próximo 26 de septiembre en Cartagena (Colombia) el “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”.

    El documento contiene en 297 páginas los puntos que fijaron los equipos negociadores para alcanzar la desmovilización de las FARC y asegurar el fin del enfrentamiento entre terroristas y militares, que lleva ya unos 50 años en Colombia.

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    Sin embargo, las encuestas marcan una división casi simétrica entre los apoyan los acuerdos y los que no por las cesiones que realiza el Ejecutivo al grupo terrorista. La decisión final se verá reflejada en las urnas el próximo 2 de octubre cuando los colombianos voten para refrendar los acuerdos.

    El Gobierno de Juan Manuel Santos ha activado toda su maquinaria para lograr que se apruebe el sí en las urnas, permitiendo incluso que los funcionarios públicos hagan política en sus horas laborales.

    La oposición la encabeza el Centro Democrático, liderado por el expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, quienes consideran que los acuerdos violan la democracia, promueven la impunidad y generarán más violencia.

    La senadora colombiana por el Centro Democrático, Paola Holguín, Máster en Seguridad y Defensa Nacional, explica para Actuall por qué propone votar «No» al acuerdo

    ¿Cómo evalúa el acuerdo final presentado por el Gobierno y las FARC?

    Creemos que en vez de permitir la reconciliación, podría generar nuevas y peores violencias que las que hasta ahora hemos vivido.

    «Con el acuerdo, los autores de innumerables masacres y genocidio no pagarán un sólo día de cárcel»

    ¿Por qué?

    Porque lo acordado en La Habana viola lo establecido en la Constitución y en tratados internacionales ratificados por el país, debilita la democracia y las instituciones, da mal ejemplo porque concede impunidad y permite que sean cargos públicos delincuentes con delitos atroces y de lesa humanidad. Además, humilla a las víctimas, lava el dinero de la guerrilla y fortalece el delito del narcotráfico que ha alimentado la violencia en Colombia y tantas otras naciones.

    ¿Por qué considera que los acuerdos promueven la impunidad?

    En el artículo 60 del acuerdo de justicia quedó establecido que, quienes hayan cometido delitos atroces y de lesa humanidad, con la sola confesión de los mismos, recibirán penas de restricción de libertad. Es decir, viola lo establecido en el Estatuto de Roma y en la Convención Americana de Derechos Humanos, que exigen reclusión y penas ejemplares para este tipo de delitos y no se cumple entonces la proporcionalidad que debe existir entre la falta y el castigo.

    Así, los responsables del reclutamiento forzoso de menores, del abuso y la práctica sistemática de abortos en ninas, los autores de innumerables masacres, carros bombas y genocidio no pagarán un solo día de cárcel.

    Además los terroristas de las FARC podrán reciclarse en políticos…

    En el artículo 36 del acuerdo quedó establecido que todos los miembros de las Farc, sin importar el delito que hayan cometido, podrán participar en política y no se le limitará el ejercicio de ningún derecho activo o pasivo de participación política. Esto es contrario a la Constitución Política de Colombia (artículo 179) y termina debilitando las instituciones y la democracia.

    "Timochenko", líder de las Farc
    «Timochenko», líder de las Farc

    Adicionalmente, se les entregan por dos periodos diez escaños, cinco en la Cámara y cinco en el Senado, sin importar que saquen o no los suficientes votos. Además, se establecen 16 circunscripciones especiales, donde las circunstancias están dadas para que sean las Farc o partidos simpatizantes de sus tesis quienes las ocupen, impidiendo que los partidos que hoy tenemos asiento en el Congreso podamos participar.

    Y tendrán dinero público…

    A esto se suma que se les va a otorgar aproximadamente el 20% del total del presupuesto público destinado a los partidos para financiar su formación (10% para el partido, 5% para difusión ideológica y otro tanto para su Centro de Pensamiento).

    ¿Cree que evitarán la cárcel?

    Además, en el acuerdo aparece que los delitos como el secuestro y el narcotráfico pueden ser amnistiados e indultados, y con la eliminación de la extradición (artículo 72 del acuerdo de justicia) y la prohibición de fumigación de cultivos ilícitos terminarán fortaleciendo este flagelo.

    Las Farc son el cártel más grande de cocaína del país y ha sido responsable del secuestro y asesinato de alcaldes, concejales, diputados y gobernadores

    Su partido ha denunciado que se está negociando el desarrollo y el futuro del país con las FARC, ¿por qué?

    Preocupa que temas fundamentales como el desarrollo agropecuario, la lucha contra los cultivos ilícitos y la participación política se hayan negociado con las FARC, una organización que ha desplazado, asesinado y secuestrado campesinos, que ha sembrado los campos de minas antipersonas. Esta organización es el cártel más grande de cocaína del país y ha sido responsable del secuestro y asesinato de alcaldes, concejales, diputados y gobernadores.

    ¿Hay un compromiso real de la guerrilla por dejar de lado las actividades ilícitas con las que se financian?

    El acuerdo no exige a las FARC la devolución de los recursos conseguidos gracias a la minería ilegal, el secuestro, la extorsión y el narcotráfico, convirtiendo el proceso en el mayor lavado de activos de la historia de Colombia, como lo ha expresado el Procurador General de la Nación.

    ¿Cree que las FARC tienen intenciones reales de reintegrarse a la vida civil, reparar y trabajar por la paz?

    Es muy difícil creerlo, pues hasta ahora no han tenido un solo gesto de paz: continúan arrogantes humillando a las víctimas sin pedir perdón y repiten insistentemente que no tienen nada de que arrepentirse ya que ellos son víctimas y no victimarios.

    Además, a lo largo del proceso, las FARC se han fortalecido con el negocio del narcotráfico, continúan asesinando soldados y policías de nuestra Patria y mantienen la extorsión y la presión contra la ciudadanía.

    El presidente Santos y su gabinete han invitado varias veces a ‘tragar sapos’ en favor de la paz. ¿Cree que vale la pena hacerlo para alcanzar el fin último?

    Los procesos para que de verdad generen una paz estable y duradera deben buscar un balance entre paz y justicia, es decir, generalmente en aras de la paz se tiene que sacrificar un poco de justicia, pero la negación absoluta de justicia impide que haya paz.

    Nosotros hemos dicho, por ejemplo, que se dé amnistía y elegibilidad a quienes cometieron delitos políticos, pero no a quienes cometieron delitos atroces y de lesa humanidad. Hemos dicho que en aras de la paz se otorguen penas reducidas de ocho años de cárcel o de reclusión en centros agrícolas.

    Los colombianos siempre hemos sido muy generosos en estos procesos (M-19, EPL, MARQL, AUC…), pero hay temas que no se pueden negociar porque un acuerdo con las condiciones del actual firmado en La Habana, en vez de paz, será generador de nuevas violencias.

    ¿Qué le preocupa del plebiscito como método para refrendar los acuerdos?

    Es un mecanismo antidemocrático, en el que se bajó el umbral, se quitó financiación pública a la campaña del NO, mientras el Gobierno usa ilegalmente toda su estructura y recursos a favor del SÍ. Se hizo una pregunta que viola los parámetros que estableció la Corte Constitucional (sentencia C- 379 de 2016) y se pide al ciudadano votar mientras las FARC continúan armadas y sin concentrarse.

    Se está tratando de establecer a través de un acto legislativo que también tuvo vicios de trámite, que todo lo acordado en La Habana entre a formar parte del bloque de Constitucionalidad, lo que ha sido considerado por varios juristas, entre ellos el magistrado José Gregorio Hernández, expresidente de la Corte Constitucional, una especie de Golpe de Estado.

    ¿Considera que la pregunta “Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” que se hará en el plebiscito es tendenciosa?

    La pregunta no es clara, porque en ninguna parte dice que el acuerdo es entre el Gobierno y las FARC, y además busca inducir al votante preguntando por la paz. La estructura de la frase no es neutral e induce a una respuesta afirmativa, tal como lo expresó el doctor Carlos Eduardo Álvarez, filósofo con maestría en programación neurolingüística y profesor en la Universidad Nacional en Manizales. Manifestó que “según la neurolingüística el cerebro lee de atrás para adelante y cuando comienza con un verbo, en este caso ‘apoya’, lo que está haciendo es enviar una orden directa que sugestiona la respuesta”.

    La pregunta olvida que el objetivo del plebiscito es que los colombianos decidan de manera razonada e informada si aprueban o no el contenido total del Acuerdo Final celebrado entre el Gobierno y las Farc en La Habana, no refrendar el contenido y alcance del derecho a la paz.

    «El Gobierno de Santos está chantajeando a los ciudadanos abusando de su poder, entregando casas, para que voten a favor del sí»

    ¿Creen que hay condiciones democráticas y honestas para promover la campaña por el sí y por el no?

    Es muy difícil porque el Gobierno viene abusando de su poder y de los recursos públicos para adelantar la campaña del sí, está chantajeando a los ciudadanos con los programas de Gobierno, entrega casas, entrega tabletas. En ferias de empleo invita a votar por el sí, presiona a los funcionarios públicos y los invita a ignorar los llamamientos de la Procuraduría en la campaña por el sí, presiona a los mandatarios locales con el presupuesto exigiéndoles apoyar el sí. Y esto es contrario a lo que estableció la Corte Constitucional pues se va a votar con las FARC armadas y no concentradas.

    ¿Por qué votará NO en el plebiscito?

    Porque los colombianos merecemos una paz estable y duradera, porque merecemos luchar para mantener nuestra democracia y los valores que hemos construido como nación durante más de dos siglos de historia, porque no está bien que la comunidad internacional nos exija sacrificar lo que ellos jamás serían capaces de conceder. No vale menos un muerto o una víctima porque sea colombiano, no vale menos una democracia o unas instituciones porque sean las nuestras, a pesar de sus debilidades. Los colombianos votamos NO con la convicción de que una paz real se puede dar si establecemos otras condiciones.

    ¿Qué pasará si gana el NO?

    Según lo que han dicho los portavoces de las FARC y la propia Corte Constitucional, si gana el NO puede continuar la negociación y sería la oportunidad perfecta para lograr un acuerdo que de verdad dé garantías a los colombianos y a los miembros de la guerrilla.

    ¿Confía en que los resultados que dará la Registraduría el día del escrutinio serán reales o temen  haya trampas?

    Existen temores por lo que ha sucedido en otras elecciones pero vamos a dar la batalla con todo el esfuerzo, el optimismo y el amor por esta Patria. Esperamos que los organismos de control y la comunidad internacional acompañen este proceso el día de las elecciones y obligue a que se dé con la mayor transparencia.

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