¿Se puede perdonar una infidelidad o eso es pedir peras al olmo? El psicólogo Juan de Haro responde

Perdonar una infidelidad pueda ser el mejor camino para reforzar una relación y darse de nuevo una oportunidad. Esta es la clave que da el psicólogo Juan de Haro, experto en sanar la infidelidad, mediante una intervención terapéutica breve y eficaz, fruto de sus más de 25 años de experiencia.

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En 2016 un total de 101.294 parejas rompieron en España, lo que supone una tasa de 2,2 rupturas por cada mil habitantes. Entre los factores que explican las rupturas, el número uno es la falta de comunicación y el número dos las infidelidades.

En realidad, ambos factores están conectados, ya que la infidelidad suele producirse cuando hay déficit o problemas de comunicación.

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¿Abre la infidelidad una grieta irreversible en la relación de pareja? ¿Se puede reconstruir un matrimonio dañado seriamente por una traición… o es mejor dejarlo y que cada uno vaya por su lado?

¿Es posible perdonar o el orgullo y la desconfianza interponen un muro entre el ofendido y el ofensor?

El psicólogo Juan de Haro afirma que una infidelidad se “puede perdonar”.

Le avalan 25 años de experiencia y el trato con parejas rotas que llegaban al taller de reparaciones con vidas truncadas y problemas que parecían irresolubles.

Psicólogo especialista en Psicología Clínica, profesor del Máster de Terapia Familiar de la Universidad Complutense, De Haro ha atendido a cientos de parejas que han pasado por su Gabinete.

Su página web es toda una declaración de intenciones, se llama sanarlainfidelidad, porque ese es su objetivo y su cometido, aunque a veces resulte difícil. A través de su página se puede contactar con un gabinete que ofrece terapias individuales o de pareja.

¿Qué debe hacer una persona cuando descubre que su pareja le es infiel?

No escandalizarse…

Le pide usted peras al olmo: que él (o ella) se ha ido con otra… 

La persona entra en shock y siente una infinidad de emociones contradictorias: rabia, deseo de desaparecer, ganas de destruir al otro… Eso es cierto.

Pero no debe escandalizarse de todo ese sinfín de emociones. Y además no debe aislarse aunque experimente vergüenza. Ese dolor tan inmenso que se siente debe ser compartido con alguien de confianza.

… Es decir, debe pedir ayuda

Sí, porque es frecuente que la persona que ha sido engañada sienta miedo a que esa infidelidad se la nieguen, puesto que el infiel lo niega casi siempre. El miedo lleva a un estado de hipervigilancia, lo que conlleva controlar correos, whatsapp… Por eso lo más recomendable es pedir ayuda.

¿Con qué cara le dice el infiel, una vez perdonado, al cónyuge “te quiero”? ¿Y con qué cara se queda éste?

Si realmente ha habido un perdón, hay una gratitud. Antes del perdón cuando está la herida en pleno apogeo, lo que hay es una desconfianza bestial. Decir te quiero, cuando has padecido una infidelidad, es como decir no te creo. Es más, produce hasta rabia.

La persona que ha padecido la infidelidad necesita protegerse de ese dolor, y por tanto, gestos de ternura generan muchas veces rechazo.

¿En qué consiste su terapia?

En tres cosas. Lo primero que hay que hacer es acoger a los cónyuges sin ningún tipo de actitud moralista y promover que las dos partes hagan su trabajo.

En segundo lugar, quien ha cometido la infidelidad, para restaurar esta situación, debe reconocerlo y si quiere recuperar realmente la relación conyugal debe romper clara y explícitamente la relación con la otra persona.

En tercer lugar es preciso analizar el problema de fondo, porque detrás de toda infidelidad hay un problema previo: de comunicación, etc.

“A la persona que ha sido engañada le recomendamos que deje de hacer preguntas constantemente a su marido o su mujer y que las apunte para cuando todo haya pasado”

¿Y el ofendido qué debe hacer?

Tiene derecho a saber todo lo que ha pasado. Pero, a la vez, le recomendamos que deje de hacer preguntas constantemente a su marido o su mujer y que las apunte para cuando todo haya pasado.

Esto es para que no se convierta en una obsesión. Porque las obsesiones son terribles: son pensamientos que vienen a la cabeza y no se pueden controlar.

¿Debe evitar la rabia o la tentación de imponer un correctivo?

Castigar al infiel no sana la relación, lo sana un cuidado mayor.

¿De qué depende que la terapia de pareja funcione?

En gran parte de que me hagan caso, porque a veces es desesperante. Muchas veces les dices que deben ser claros y explícitos y que cuenten todo aunque duela y no lo hacen. Es un momento de mucha vulnerabilidad y no se pueden callar ni los mínimos detalles.

¿Por qué cree que existe la infidelidad en un matrimonio?

Porque existe la insatisfacción en la relación. La infidelidad es: yo mantengo mi relación conyugal pero paralelamente mantengo la relación con otra persona. Es decir, “lo que mi matrimonio no me da, que me lo dé otra pareja”. Y en lugar de abordar los problemas de la pareja, creas uno más.

¿El infiel suele esperar a ser pillado o confiesa?

El infiel desearía no ser pillado nunca. No me he encontrado ningún caso en el que el infiel haya confesado, siempre hay descubrimiento.

¿Los hombres siguen siendo más infieles que las mujeres o eso es un mito?

No sé de estadísticas, pero es verdad que a la consulta vienen a pedir ayuda más mujeres que han sufrido infidelidad.

“Una infidelidad virtual es una infidelidad absolutamente real”

¿Por qué considera infidelidad la llamada “infidelidad virtual”? ¿Se tarda más o menos en superar que una infidelidad normal?

Una infidelidad virtual es una infidelidad absolutamente real. La llamamos virtual porque es a través de chats, no hay contacto físico, pero emocionalmente hay enganche. Se tarda lo mismo en sanar porque se trata exactamente del mismo problema.

¿Qué es más difícil perdonar: un desliz pasajero o una relación larga?

Obviamente una cosa que lleva tiempo produce más herida, pero sin duda, lo peor es que haya habido enamoramiento del amante. Eso es más difícil de perdonar.

En las mujeres, tienden a compararse con la amante y esto machaca la autoestima. Sin embargo, en el hombre brota más la rabia y no se compara tanto con la otra figura.

¿Qué pasa cuando el amante chantajea emocionalmente al cónyuge infiel pero que quiere volver con su legítimo?

Nosotros proponemos que haya una ruptura total del vínculo: “Si se está jugando a dos bandas no se puede recuperar la relación”.

“La persona que ha sufrido la infidelidad tiene derecho a saber y a conocer, y quien la ha cometido, a ser absolutamente sincero”

La persona que ha sufrido la infidelidad tiene derecho a saber y a conocer, y quien la ha cometido, a ser absolutamente sincero. Si esto se cumple, los intentos del amante por desestabilizar se neutralizan fácilmente. Lo contrario es terrible.

¿Cree que nunca se debe recurrir al divorcio?

Yo nunca digo a las parejas si deben seguir juntos o separarse. Yo les digo algo que les cuesta creer, y es perdonar.

Planteo un proceso de perdón, puesto que es posible recuperar la relación. Y gracias a un trabajo terapéutico la unión puede llegar a estar mejor que antes de la infidelidad.

Tras una infidelidad, ¿se suele recuperar la confianza entre marido y mujer? O aunque exista el perdón, siempre va a quedar clavada la espinita…

Tras una infidelidad lo más normal es que la gente acabe rompiendo. También, existen matrimonios que aguantan y siguen con el resquemor porque no hay perdón real.

Pero existen parejas que sí son capaces de perdonar. Aunque de partida es imposible, sólo es necesario que exista el deseo de hacerlo. Si hacen el trabajo que yo les propongo, salen adelante.

En ese caso, ¿qué hay que hacer?

Para poder perdonar es fundamental ver en tu pareja una actitud de reparación y reconocer el daño. Por eso es más difícil recuperar la relación cuando ha habido mentiras o se niegan los hechos.

La primera actitud del descubierto es negarlo, ese es su primer mecanismo. Si esto ocurre, se producen dos traiciones: la infidelidad y la negación.

¿A qué atribuye el elevado número de rupturas, hoy en día?

Hay diferentes motivos de crisis en un matrimonio. En las parejas jóvenes lo que ocurre es que el tiempo de oro se lo dedican al trabajo, el tiempo de plata se lo dedican a los hijos y ya cuando los hijos se van a la cama “ay amor cuanto te quiero”, pero qué cansado estoy, que me voy a acostar, “mañana hablamos” y el mañana nunca llega. En estos caso existe un descuido que va generando insatisfacción y puede acabar en ruptura.

“Mientras los proyectos de uno y otro son compatibles todo va bien, pero cuando uno tiene que renunciar a algo por el otro, chocan”

Otro motivo es que las parejas muchas veces no tienen un proyecto común. Mientras los proyectos de uno y otro son compatibles todo va bien, pero cuando uno tiene que renunciar a algo por el otro, chocan.

En una relación de pareja tiene que haber espacio para entregarse, para pedir… y tiene que ser mutuo. Palabras como entrega o sacrificio hoy en día no están de moda. Y no puede ser que uno se sacrifique y el otro lo reciba todo. Debe ser algo mutuo.

¿Qué sentido tiene hablar de fidelidad o infidelidad en esta época en la que las parejas son más esporádicas, menos estables…?

Es que para que haya infidelidad tiene que haber una regla de funcionamiento de la pareja que establezca exclusividad. Si una pareja decide tener una relación libre, técnicamente no hay infidelidad, porque no se están saltando ninguna norma.

“El 70% de las relaciones se reconstruyen: Es impresionante ver como gente que está muy herida por el otro…es capaz de recuperarse”

Desde sus inicios… ¿Cuántos matrimonios ha salvado?

No se trata de cantidad sino de calidad: me siento afortunado de recuperar relaciones que estaban muy rotas. Llevo 25 años dedicándome a este tema y puedo asegurar que el 70% se salvan.

Todas las parejas que pasan por su gabinete… ¿acaban dándose una segunda oportunidad?

Es impresionante ver como gente que está muy destruida, muy herida por el otro es capaz de recuperarse.

¿Qué es lo que les hace cambiar? ¿Los hijos?

Los hijos son un factor, pero por sí solos, no tienen la potencia de salvar el matrimonio. Lo que necesita la persona que ha sufrido la infidelidad es tener la certeza de que es querido a fondo y tal y como es.

Si son los hijos los que descubren la infidelidad ¿qué deben hacer?

El gran problema aquí es que los hijos no quieren ser desleales. Lo que debe decirle el hijo al padres es: “Yo mantengo el secreto solo si tú me das garantías de que vas a cortar esa relación. Si tú no estas dispuesto a romper el vínculo yo no estoy dispuesto a ser desleal a mamá”.

¿Cuánto tiempo se necesita para recuperar la relación?

Depende de la personalidad de cada uno. Hay gente con la que hay que trabajar durante un año y otras que con tres sesiones tienen suficiente porque solo necesitan unas cuantas orientaciones para recuperar la relación. Todo depende también de la naturaleza del engaño.

“Con los móviles hay más infidelidades pero también es más fácil pillar al infiel”

¿Con el uso de los móviles y las nuevas tecnologías hay más infidelidades?

Claro, ahora está más a mano. Pero también es más fácil pillar al infiel. El WhatsApp, los chats, el correo electrónico (si te lo dejas abierto)… eso me lo encuentro todos los días.

En esto de la infidelidad ¿mejor prevenir que curar?

Cuántos problemas se ahorrarían, sí. Existe un proyecto muy bonito que me encantaría llevar a cabo algún día y es un teléfono de recuperación de la pareja. Existe un teléfono del menor, un teléfono de la esperanza, de la mujer… y sin embargo, no existe uno para este tipo de crisis que son tan profundas y afectan a tantas parejas. ¡Cuántos problemas a nivel familiar se podrían prevenir!

Secreto de una unión estable: ¿complicidad, sexo, aguante…?

Aguantar me parece una cosa infernal. Para que una pareja haya una relación sana debe existir un ambiente donde se quiera el uno al otro incondicionalmente.

Por otra parte, es importante ser realistas. Relaciones ‘happies‘ donde todo es muy bonito habrá tres o cuatro. En toda relación de pareja la convivencia es preciosa, pero a la vez desgasta.

Otra cosa fundamental es convertir el bien de tu pareja en un bien tuyo. Si los éxitos del otro no los vives como tuyos, malo.

“No creo en la suerte, lo importante es saber elegir la persona con la que vas a compartir tu vida”

Terminamos, ¿en qué medida influye la suerte en el éxito de un matrimonio?

No creo en la suerte, lo importante es saber elegir la persona con la que vas a compartir tu vida. Hay gente que no se enamora de otra persona, se enamora de imágenes, de lo que uno quiere o de lo que le gustaría que fuera el otro.

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Natural de Talavera de la Reina. Graduada en Periodismo y Titulada Superior en Edición en Medios Digitales por el Centro Universitario Villanueva. Sus primeros pasos en el mundo del periodismo fueron en Europa Press, RNE, Castilla-La Mancha TV e Intereconomía TV.