Richy Castellanos: «A Rafa Nadal le llamo sólo cuando pierde, o sea, le llamo poco»

    No es un relaciones públicas al uso. Ha organizado más de 3.500 eventos en 23 años de profesión. Trabaja incluso de día, y se ha ganado la confianza de gente como el Rey Juan Carlos, Paco de Lucía, Maradona, Alejandro Sanz, Ronaldo o Rafa Nadal... Hasta conoció a Juan Pablo II.

    0
    Richy Castellanos / Tamara García

    Lleva más de 20 años sacando las castañas del fuego a mucha gente conocida. Es organizador de eventos y relaciones públicas, pero sobre todo es hombre de confianza, y eso es mucho decir en este mundillo de grandes intereses y mayores vanidades.

    Si preguntan por Richy Castellanos encontrarán a una persona atenta y discreta, testigo de mil anécdotas que guarda bajo la llave de su silencio, su mejor garantía. (Bueno, alguna sí cuenta, como cuando Maradona conoció a Beckham).

    Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

    Haz un donativo ahora

    De Richy Castellanos se puede decir aquello de que quien la sigue la consigue. Eso lo sabe muy bien Pedro Ruiz, el hombre que le abrió la puerta de esta profesión y que años después prologó su libro El hombre que susurraba a los famosos: «No se libra de tu afán ni el Rey ni el Papa». Y no es una frase hecha, porque Richy ha conocido de cerca tanto a Juan Carlos I como a Juan Pablo II, «un santo», dice.

    No es un relaciones públicas al uso, al menos si por ello nos imaginamos a uno de esos tipos living la vida loca que van al baño de la discoteca más de la cuenta. «Haciendo las cosas bien y despacio he conseguido mantenerme 23 años como organizador de eventos y más de 3.500 eventos organizados».

    «No sé si habrá juicio final, pero si lo hay, que lo organice Richy Castellanos», dice Pedro Ruiz, que además fue quien le introdujo en este mundo.

    Pedro Ruiz es una gran persona y un gran filósofo. Pero sobre todo, una persona transparente, y eso provoca que a veces se le cierren las puertas. Se aprende mucho de él. Hace hasta saltos mortales en su piscina. Es también un nino pequeño, le encanta jugar al fútbol. Siempre prefiero un amigo que un enemigo. Comencé con él en este mundillo.  

    Cuente, cuente.

    A Pedro le conocí cuando yo estaba verde. Él jugaba al squash, había quedado con Luis Cobos para jugar y yo me metí en su pista vestido para la ocasión. ‘Pedro, que hoy viene más tarde Luis. Juego contigo’. Él me dijo: ¿sabes jugar?’ Me pegó una paliza, pero a partir de ahí fuimos amigos. Me habían contratado para inaugurar la primera terraza en la Castellana, que se llamaba Bolero y Bulevar y le dije que por favor viniera al estreno.

    ¿Cómo se gana la confianza de la gente?

    Hay que ser correcto y no ser bipolar. Si te presentan a alguien, tienes que mantener una línea recta, ser discreto. Los artistas son muy particulares. Hay que intuirles, saber qué es lo que quieren antes de que ellos te lo pidan. Pedro Ruiz me decía: «Eh, Richi, se enciende la luz: están las moscas; se apaga: se van».

    Richy Castellanos junto a Rafa Nadal y Carlos Moyá
    Richy Castellanos junto a Rafa Nadal y Carlos Moyá

    Y usted lo aplica a rajatabla…

    A Rafa Nadal me lo presentó Carlos Moyá cuando éste era número uno. Los dos siguen siendo tan tímidos como el día en que les conocí, lo cual les engrandece. Moyá me dijo: «Te voy a presentar al que va a ser el más grande de todos los tiempos». A Nadal le llamo por teléfono sólo cuando pierde, o sea, que le llamo muy poco.

    ¿Dónde ha aprendido?

    En la calle, que es donde mejor se aprende todo. Conozco a todo el mundo en todas los campos y tengo una intuición que está a años luz del resto de la gente. Y no lo digo porque quiera presumir, sino porque me lo ha dado Dios.

    He leído que es usted creyente.

    Soy católico, rezo todas las noches, pero hablo con Dios a cualquier hora. Lo que ves es muy bonito, pero lo importante es lo que no ves. Me siento muy orgulloso de estar con Dios. Ah, y soy muy devoto de Sor Ángela de la Cruz, el Cristo de Medinaceli y el de los Gitanos. He tenido la suerte hasta de conocer al Papa.

    «Juan Pablo II es el Papa más allegado a Dios, por algo es santo. Le conocí después que me llamaran del Vaticano para decirme que querían entradas para un concierto de Alejandro Sanz que estaba organizando»

    ¿A cuál?

    A Juan Pablo II, fue un orgullo. Ha sido el Papa más importante de todos y el más allegado a Dios, por algo es santo. Me llamaron del Vaticano para decirme que querían entradas para el concierto que estaba organizando de Alejandro Sanz en Las Ventas. No me lo podía creer. Hice la gestión y se presentaron 20 sacerdotes con sotana en mitad de la plaza de toros.

    Menuda estampa, ¿no?

    Envié a los sacerdotes a los palcos y luego les invité a cenar. Dos días después me llamaron para darme las gracias y me dijeron que me invitaban al Vaticano. Yo les dije que me encantaría conocer a Dios, pero que como hablo con él y lo tengo en mi corazón, pues que quería conocer al Papa.

    ¿En serio?

    Me incluyeron en un visita privada, de 10 personas. Le di 30.000 pesetas a escondidas al fotógrafo que había durante la recepción para que me hiciera todas las fotos posibles. De repente, se abre la puerta y llega Su Santidad. Pensé en cantarle flamenco, pero como se podía asustar, al final respeté el protocolo.

    ¿Qué le dijo?

    Le besé la mano y me quitó los males de mi cuerpo, me sentí mejor conmigo mismo. Hice 15.000 christmas de Navidad con la foto junto al Papa. Una se la envié al Rey Juan Carlos.

    Richy Castellanos junto a Julio Iglesias y Santiago Segura
    Richy Castellanos junto a Julio Iglesias y Santiago Segura

    No me diga que también conoce al Rey.

    Yo guardo el silencio de los corderos. Hay que reservarse y guardar las intimidades que he visto. Es como si tuvieras 100 millones de euros, a veces el dinero se va, pero las amistades se quedan. Por eso el silencio. Hay que respetar y ser honesto. Me siento privilegiado por tener un millón de amigos, pero es duro, porque hay que ser muy constante y tener mucha intuición. Las estrellas se ven pero no se tocan.

    ¿Cómo es su día a día? Digo yo que tendrá agenda…

    Voy con papel y bolígrafo a todos lados y voy tachando las tareas. Soy fácil de localizar. Soy de los pocos que aún envían christmas manuscritos.

    ¿Cuántas veces ha tenido que decir que ‘no’?

    Algunas. Soy bastante respetuoso y transparente.

    «Aquí hasta al más listo se la dan. El lobo es listo, pero el zorro es aún más listo. El lobo caza la presa y a mitad de camino la deja. Al zorro no le hace falta cazarla»

    ¿Le han intentado engañar alguna vez?

    Por supuesto. Aquí hasta al más listo se la dan. El lobo es listo, pero el zorro es aún más listo. El lobo caza la presa y a mitad de camino la deja. Al zorro no le hace falta cazarla. Cuando se va el lobo, el zorro coge lo que quiere y se lo lleva. Tengo buen ojo, lo he aprendido. Intuyo a la gente que va de una cosa o de otra. Ni los coches, las casas, ni la ropa me dicen nada. Me asombra la sensibilidad, la manera de ser… Cuando hablas con alguien es cuando te das cuenta de cómo es. Se aprende de los errores.  

    Durante la entrevista suena el móvil. Es Alfonso de Borbón. Un minuto después seguimos la charla.

    ¿Y cómo sobrevive a la noche? Hay muchos que se han quedado por el camino.

    En la noche se pierden los locos, los bipolares y los que creen que dos y dos son cinco. La noche mata pero también revive. Ni fumo, ni bebo ni voy al baño. Hago deporte a diario, me mantengo bien. Hay veces que me acuesto a las 12 de la noche y otras a las 4 de la mañana. Estoy las 24 horas disponible. Soy de los pocos relaciones públicas y organizadores de eventos que lleva 23 años en esto. Mi camino es recto. Si tú eres tú y sabes lo que quieres, al final todo te va a ir a bien.

    ¿Hubiera triunfado en otra ciudad distinta a Madrid?

    Me hubiera ido a Madrid. Lo importante es trabajar mucho. Cuando me contratan para organizar un evento estoy como los toreros de arte, es decir, tengo miedo a saber si el toro me va a permitir triunfar. Necesito que el artista y el tipo de evento sean compatibles.

    «Paco de Lucía me decía: ‘Richy Castellanos siempre da y nunca pide. Cuando vengo a España todos me dicen eres el mejor del mundo, pero déjame 20.000 duros para los churumbeles que tienen mucha jambre‘»

    ¿Qué porcentaje de éxito tiene la intuición?

    Toda. Me doy cuenta de todo. Cada uno puede hacer lo que quiera, pero no soy ni peor ni mejor, soy diferente. Soy 0,0 que significa dar y no pedir. Doy a todos mis amigos lo que creo que quieren. Le cuento una anécdota de Paco de Lucía.

    Adelante.

    Él me decía: ‘Richy Castellanos siempre da y nunca pide. Cuando vengo a España todos me dicen eres el mejor del mundo, pero déjame 20.000 duros para los churumbeles que tienen mucha jambre‘. Yo le daba de lo bueno lo mejor y cosas que él no me pedía. Sentí mucho su muerte. Es un genio como Picasso o Dalí. Gente universal. Paco dijo una vez: ‘no sé de nada, pero sé un poquito de casi todo’. Es lo que me pasa a mí. Lo que hago, lo hago diferente.

    ¿Cómo se gana uno la confianza de un divo?

    Mantenerse es lo más difícil. Es lo mismo que les pasa a los futbolistas. El ejemplo es Raúl González, que ha estado 18 años: es un mito y un héroe. Un día le dije a Florentino que hay que hacerle una estatua de bronce a Raúl. El escudo del Real Madrid son los jugadores.

    En el libro cuenta que usted fue el culpable de que Guti (exjugador del Real Madrid) y Arancha de Benito se enamoraran.

    Les presenté en un coche y más tarde les organicé la boda. Guti es un genio como Camarón. Jugaba cuando quería. Su pierna izquierda era mágica. Cuando pasen unos años se darán cuenta de lo que ha sido. Ronaldo Nazairo dijo que Guti pegaba pases de billar. Para mí, ha sido de los 10 mejores jugadores de la historia del Real Madrid.

    La anécdota de Maradona y Beckham no se queda atrás.

    Estaba con Maradona, el mejor jugador de todos los tiempos, cenando y me dijo que quería conocer a Ronaldo. Me dijo que le gustaban los jugadores que entrenaban poco, como él. Era el cumpleaños de Beckham y llamé a Ronaldo, que estaba allí, para decirle lo de Maradona. Ronaldo le regaló una camiseta suya firmada a Beckham, fue surrealista. Y le dijo: «Me voy, David, que Richy me ha invitado a conocer a Maradona». Beckham le dijo que también quería conocerle.

    ¿Qué pasó luego?

    Cuando Maradona vio a Beckham, le dijo: «Eres demasiado guapo para jugar al fútbol». Beckham se ofendió y luego Maradona le dijo: «Si quieres que te diga que eres muy feo, te lo digo, pero como eres muy lindo solo te puedo dar un beso en la boca». Beckham dijo: ‘»ios me acaba de dar un beso en la boca, ya me puedo quedar tranquilo».

    Comentarios

    Comentarios

    Licenciado en periodismo por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Tomó la alternativa en Intereconomía -semanario Alba, La Gaceta, Los Últimos de Filipinas, Dando Caña, 12 Hombres sin vergüenza- de la mano de Gonzalo Altozano y Kiko Méndez-Monasterio, de los que aprendió incluso algo de periodismo. Más tarde escribió para los digitales La Información y Periodista Digital. Viajó a Irak antes que a Roma, le apasionan la Historia y la tauromaquia. Nazareno de Sevilla.