Asesinato del cardenal Posadas: el Estado mexicano estaba en contubernio con el narcotráfico

    A 24 años del asesinato del cardenal Posadas no hay responsables pagando por el crimen. La impunidad abrió una herida profunda en el alma del pueblo mexicano afirma el abogado Fernando Guzmán en una entrevista con Actuall.

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    El cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo era obispo de Guadalajara (México) cuando fue asesinado el 24 de mayo de 1993 / Diócesis de Guadalajara
    El cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo era obispo de Guadalajara (México) cuando fue asesinado el 24 de mayo de 1993 / Diócesis de Guadalajara

    Se cumplen 24 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas. Fue acribillado el 24 de mayo de 1993 en el Aeropuerto de Guadalajara cuando iba a encontrarse al entonces nuncio en el país, Girolamo Prigione. Llevaba una maleta con documentos dirigidos al Papa Juan Pablo II.

    Posadas no era un obispo sin peso político. Fue el principal articulador del restablecimiento de la libertad religiosa en el país y de la memoria de los mártires mexicanos asesinados durante la guerra cristera.

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    Cuando le ejecutaron era vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano.

    En entrevista para Actuall uno de los más combativos defensores de que se esclarezcan los hechos del caso y se haga justicia, el abogado Fernando Guzmán, sostiene que en tanto haya impunidad habrá una herida abierta en el alma del pueblo mexicano.

    Hay indicios claros de que se trató de un crimen de estado y falta voluntad política para resolverlo

    El líder de la investigación realizada por el Gobierno del Estado de Jalisco, que desmontó la tesis del gobierno de que la muerte del purpurado fue resultado de una confusión, es contundente: hay indicios claros de que fue un crimen de Estado y falta voluntad política para resolverlo.

    ¿Cuál es la situación actual del caso?

    El caso esta abierto, pero «congelado» por falta de voluntad política. Hace casi dos décadas y media que el cardenal Posadas recibió 14 impactos de arma de alto calibre a menos de un metro de distancia, a plena luz del día.

    La investigación oficial intentó desacreditar la tesis del asesinato directo argumentando una confusión de víctima en medio de un enfrentamiento entre bandas rivales de narcotraficantes. El caso se encuentra sin sentencia contra los presuntos autores materiales del crimen y prácticamente sin movimiento con más de cien tomos de expedientes. No hay responsables.

    ¿Impunidad?

    Por supuesto. La tumba del cardenal Posadas es un monumento a la impunidad. El primer sospechoso, detenido  el mismo día del crimen, desapareció de un penal de alta seguridad. Otros testigos claves han sido eliminados. La versión oficial de que todo fue fruto de una confusión nunca ha sido creída por la sociedad.

    Hubo «quema de archivos»…

    Efectivamente, en estos 24 años han desaparecido evidencias de forma sistemática, como desde el primer día cuando desaparecieron los tickets de acceso al estacionamiento del aeropuerto y grabaciones de video, se perdió la Cruz pectoral del prelado, y se han borrado evidencias poco a poco.

    ¿Qué podría ‘reactivar’ el caso?

    La voluntad política de las autoridades o la aparición de nuevas evidencias.

    ¿Las autoridades obstaculizaron el curso adecuado de las investigaciones?

    Sí. En el caso de los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) hasta antes del año 2000, se pusieron obstáculos, apostando por tesis absurdas sin evidencia alguna. Y es que la posibilidad de que se tratara un crimen de Estado apuntaba hacia personajes de las más altas esferas del gobierno federal. Pero desaparecieron pruebas y testigos. Se intimidó a mucha gente. Por eso el gobierno de Jalisco (estado en cuya capital aconteció el incidente) optó por hacer una investigación por su parte.

    El abogado Fernando Guzmán
    El abogado Fernando Guzmán

    ¿Los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) no ayudaron?

    A nivel federal no. Los gobiernos del PAN prefirieron ignorar el caso a pesar de la petición de la Iglesia y de la población. Era más cómodo no hacer nada. A nivel local, fue diferente, los gobiernos estatales del PAN en Jalisco sí respaldaron la investigación y abrieron una propia con buenos resultados.

    Usted encabezó una investigación por parte del Gobierno de Jalisco ¿A qué conclusiones llegaron?                       

    Las conclusiones del Grupo Interinstitucional apuntan a que no fue fruto de  una confusión sino un asesinato directo. Y se señalaron diversas líneas que se deberían investigar.

    El cardenal fue víctimas de un crimen deliberado desde instancias policiales debido a sus valientes denuncias contra el Gobierno Federal por proteger a los carteles del narco

    ¿Quien mató al cardenal Posadas y por qué?

    El cardenal fue víctima de un crimen deliberado desde instancias policiales del Estado mexicano, debido a sus valientes denuncias contra el Gobierno federal por proteger a los cárteles del narcotráfico y la prostitución. Hay declaraciones del propio cardenal que temía por su vida como declaró un amigo suyo apenas unos días antes de su ejecución.

    ¿El Estado mexicano en contubernio con el narcotráfico?

    Sí. Hay muchas evidencias que apuntan hacia ello.

    ¿Considera que el caso puede llegar a ser resuelto por la justicia?                       

    Todo parece indicar que, si las cosas siguen como hasta ahora, éste caso pasará a la historia como un ícono de la impunidad en el país que hoy sufre cada vez más graves problemas de inseguridad y violencia.

    ¿La Iglesia quiere que el caso se resuelva?

    Todos los obispos en la Conferencia Episcopal han reiterado su exigencia de verdad y justicia. Juan Pablo II y Benedicto XVI dieron seguimiento muy cercano al caso. El Papa Francisco también está informado. El cardenal Francisco Robles, actual arzobispo de Guadalajara, insistió recientemente en el periódico del arzobispado en la necesidad de alcanzar la verdad y la justicia para alcanzar la paz.

    ¿Hay una herida abierta entonces?

    Si. Es una herida abierta en el alma del pueblo mexicano. Si fueron capaces de matar a un cardenal, narcotraficantes y políticos, ¿de qué más no serán capaces? La impunidad es una herida abierta en el alma de un pueblo angustiado y aquejado cada vez más por la violencia desmedida y creciente en distintas regiones del país.

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