Marcha por la Vida en Bogotá celebrada el 5 de mayo de 2019.
Marcha por la Vida en Bogotá celebrada el 5 de mayo de 2019.

Más de medio millón de personas se movilizaron este domingo 5 de mayo por todo el territorio colombiano para denunciar el activismo ideológico del Poder Judicial que ha despenalizado en el país el aborto, la eutanasia y un largo etcétera.

Colombia es el primer país latinoamericano donde magistrados comenzaron a “legislar” a través de “sentencias”, y lo han hecho siempre divididos. De los 9 miembros de la Corte Constitucional 4 o 5 le han impuesto al país una “agenda progre”, contraria a la letra y al espíritu de su Carta Magna. Contraria a los valores de su pueblo.

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“Es una especie de dictadura ejercida por 4 o 5 magistrados”, afirma Jesús Magaña, presidente de la plataforma ciudadana Unidos por la Vida, organizadora de las marchas de este domingo.

La plataforma congrega decenas de asociaciones ciudadanas que han hecho posible esa marea en 60 ciudades, “desde  las selvas amazónicas hasta la costa caribeña y la Cordillera de los Andes”.

Magaña conversó con Actuall y este es nuestro diálogo:

¿Cómo evalúa el resultado de las marchas?

Nuestra evaluación es muy positiva. Ya son 13 años de la Marcha Nacional por la Vida en Colombia y cada vez crece más y más la participación, lo que evidencia un amplio rechazo popular al aborto.

¿La mayoría de los colombianos son contra el aborto?

Una encuesta divulgada ayer, 4 de mayo, por una conocida cadena de comunicaciones afirma que el aborto fue rechazado por el 86% de los entrevistados.

“Nuestra marcha se realiza desde el 2006 para exigir a los magistrados que rectifiquen, porque se han equivocado. Su deber es proteger la constitución y no ‘legislar’ con fallos ni crear una nueva Constitución de acuerdo a su ideología”

¿Qué tan amplia fue la marcha?

Tenemos registro de que más de medio millón de personas se movilizaron en 60 ciudades, entre ellas todas las ciudades capitales, a lo largo y ancho del país, desde las selvas amazónicas hasta la costa caribeña y la Cordillera de los Andes.

Hubo un apoyo muy grande de la sociedad, de la Iglesia Católica en especial, así como de confesiones evangélicas y de distintas organizaciones de la sociedad y políticas. Varios políticos se sumaron y caminaron con nosotros.

¿Qué piden?

Varias cosas: que se prohíba de nuevo el aborto y la eutanasia; pedimos también que las adolescentes y niñas que durante décadas fueron reclutadas contra su voluntad por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y después violadas y obligadas a abortar, reciban reparación. Nos solidarizamos con ellas para que se les haga justicia.

Repudiamos la falta de respeto a la vida de los líderes sociales, soldados, policías y ciudadanos en general que han sido asesinados en los últimos años.

Pero sobre todo, pedimos que se anule una sentencia de la Corte Constitucional, la SU 096 del año 2018, que ratifica y profundiza otra sentencia, la C-355 del año 2006.

¿Qué declaraba la sentencia de 2006?

El 10 de mayo de 2006 la Corte Constitucional de Colombia despenalizó el aborto en todo el país en tres casos: cuando el embarazo coloque en riesgo la salud o la vida de la madre, cuando el embarazo sea a partir de un acto sexual no consentido, y cuando el bebé tenga alguna malformación que sea “incompatible” con la vida.

Jesús Magaña (i), líder de Unidos por la Vida en Colombia, durante la Marcha Nacional por la Vida de 2019.
Jesús Magaña (i), líder de Unidos por la Vida en Colombia, durante la Marcha Nacional por la Vida de 2019.

¿Y la sentencia de 2018?

No solo ratifica la despenalización sino que afirma que el aborto es un derecho fundamental e insinúa que se puede realizar en casos de bebés por nacer que tengan algún “defecto”, cualquiera. Eso es eugenesia.

Queremos, evidentemente, que los dos fallos sean rectificados, pero es urgente que a éste último se le reconozca como inconstitucional. Se aprobó haciendo una interpretación forzada de nuestra Carta Magna.

Nuestra marcha se realiza desde el 2006 para exigir a los magistrados que rectifiquen, porque se han equivocado. Su deber es proteger la constitución y no “legislar” con fallos ni crear una nueva Constitución de acuerdo a su ideología.

¿Qué dice la Constitución de Colombia?

El artículo 11 es muy preciso, dice : “El derecho a la vida es inviolable, no habrá pena de muerte”.

La corte en sus fallos reconoce el derecho a la vida del nasciturus pero argumenta que ese derecho esta en conflicto con los derechos de la madre y que prevalece el de esta.

“Los magistrados han reducido al mínimo la objeción de conciencia y han impuesto de forma autoritaria la eutanasia”

Se trata de activismo ideológico del poder judicial.

Así es. Los magistrados han extrapolado sus funciones y han “legislado” en esas y otras materias a través de fallos que ni siquiera respetan la letra ni el espíritu de nuestra Constitución.

Ese activismo ha sido determinante para que nuestro país hoy esté sometido al trauma del aborto, nos hayan impuesto el mal llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por parte de estas parejas.

Los magistrados han reducido al mínimo la objeción de conciencia y han impuesto de forma autoritaria la eutanasia.

En fin, se mantienen sistemáticamente en una tónica de activismo ideológico que aún puede seguir dañando al pueblo y su cultura. La situación de Colombia es paradójica.

¿Por qué?

Porque nuestra Constitución es muy clara en todos esos aspectos, en la protección a la vida, la familia y las libertades.

Las leyes de la República también son claras, pero la Corte con su activismo judicial ha generado sentencias ideologizadas que, – insisto – no corresponden ni al espíritu ni a la letra de nuestra Constitución.

Es un pequeño grupo de personas que no es electo por el pueblo el que está modificando nuestro orden jurídico pasando por encima del poder Legislativo y del propio pueblo.

Vivimos una especie de dictadura “progre” impuesta por 4 o 5 magistrados, pues las sentencias nunca son apoyadas por los 9 magistrados de esta Corte.

“Como ciudadanos debemos frenar los abusos del poder. La sociedad Colombiana es provida y profamilia”

¿Y el cuadro aún puede agravarse?

Si. Infelizmente sí. La Corte ha exhortado al Congreso de la República para que emita una ley antes de 6 meses en donde se respalden sus sentencias.

¿Qué esperan del Congreso?

Que resista y ejerza sus atribuciones plenas como poder autónomo. Es allí donde se hacen las leyes.

Los parlamentarios, hasta el momento, no lo han hecho. Han obedecido al sentido común, un poder no puede mandar sobre otro ni amagarlo. Eso viola el Estado de derecho.

¿Y qué harán?

Como ciudadanos debemos frenar los abusos del poder. La sociedad Colombiana es provida y profamilia, estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para revertir esta situación. Tenemos algunos parlamentarios muy valientes.

Estamos presionando a través de diversas acciones, y la marcha es una de ellas, para que la Corte entienda que el pueblo, que es el constituyente primario, está en contra de sus sentencias por ser arbitrarias.

También buscamos generar que el Congreso de la Republica legisle y ratifique nuestras las normas constitucionales que defienden la vida la familia y las libertades.

Pero además, existe un frente de trabajo muy importante a nivel educativo, para que las nuevas generaciones acojan, amen y defiendan estos valores. Esa quizá sea la batalla más importante que debemos de ganar.

No pararemos hasta que el respeto natural y constitucional a a la vida sea respetado por el Poder público.

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