Julia Regina de Cardenal, presidente de la Fundación Sí a la Vida de El Salvador.
Julia Regina de Cardenal, presidente de la Fundación Sí a la Vida de El Salvador.

Nayib Bukele ganó este domingo 3 de febrero las elecciones presidenciales de El Salvador con 53% de los votos. Carlos Calleja, de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), obtuvo 32% de los votos; seguido por Hugo Martínez, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), con 14%, y Josué Alvarado, de Vamos, con 0,78%.

El triunfo del candidato de la Gran Alianza Nacional por la Unidad Nacional (GANA) fue contundente y no habrá balotaje. Nayib recibió apoyo de 1.388.000 electores; entre él y Calleja hay una distancia de medio millón de sufragios.

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Bukele es empresario y exalcalde de San Salvador, disidente del FMLN, un izquierdista que integra la élite salvadoreña, pero que se postuló a la presidencia en rara alianza con un partido que dice ser de ‘derechas’ y que carga el estigma de la corrupción.

Se abre un nuevo ciclo para el país, pues el joven presidente electo parece haber enterrado un largo ciclo de bipartidismo.

En declaraciones de campaña Bukele aseguró estar contra el aborto, con la excepción de los casos de riesgo de vida para la madre; y contra el llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo, aunque a favor de criminalizar cualquier tipo de “discriminación” contra la homosexualidad.

¿Qué espera de Bukele el movimiento provida y profamilia? ¿Qué desafios vislumbran bajo su gobierno? Responde para Actuall una reconocida provida salvadoreña, Julia Regina de Cardenal, presidente de Fundación Sí a la Vida.

En su opinión, en principio, debe hacerse con él lo que se debe hacer con cualquier autoridad electa: acercarse para conversar y para mostrarle que gobernará a un pueblo que mayoritariamente ama la vida y la familia.

¿Cómo evalúa el resultado de las elecciones presidenciales de este domingo 3 de febrero en su país?

Las encuestas predecían los resultados que se dieron. Nayib Bukele estaba al frente de todas, aunque muchas personas no las creían.

Los demás partidos perdieron votos porque sus seguidores no salieron a votar. La abstención fue muy alta en estos comicios. La gente está cansada y decepcionada de los partidos tradicionales.

Y el ganador se presentó en campaña como un candidato disruptivo ¿no?

Así es.

¿Y realmente es un outsider?

Es difícil definir al ganador. Estuvo en el partido del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y salió por una disputa entre ellos. Entró a la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) para ser candidato presidencial, y éste es una sigla tradicional que ha sido muy cuestionada.

“Podemos hacer ver al presidente electo que la inmensa mayoría de salvadoreños amamos y defendemos la vida y la familia”

No lo conozco en lo personal, hay quien le señala por tener una red de troles y medios digitales que atacan a quienes no comparten sus ideas, por ejemplo. Si es realmente o no un hombre del cambio, que gobierne para todos y respete los valores de los salvadoreños, es algo que veremos a partir de ahora.

A propósito del respeto a los valores de los salvadoreños ¿qué esperan de Bukele en materia de vida y familia?

Él ha dicho que defiende la vida y la familia, veremos si es así en realidad. En sus declaraciones parece no estar claro que no es necesario sacrificar la vida de un bebé inocente para salvar a la madre, cuando hay algún tipo de riesgo.

Habrá que demostrarle que los médicos que ejercen con ética y son fieles a su juramento siempre luchan por salvar a ambos pacientes.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador /EFE
Nayib Bukele, presidente de El Salvador /EFE

¿Qué desafíos considera que tendrán los provida bajo este gobierno?

Considero que es muy importante tener un acercamiento con el presidente electo y su esposa, quien está embarazada, es su primer hijo.

Los organismos internacionales antivida y antifamilia tienen la costumbre de ofrecer a los nuevos gobernantes apoyo monetario para sus programas, pero condicionado a promover una agenda que atenta contra identidad cultural de sus pueblos, contra la legislación vigente y la soberanía nacional.

“Colocar el foco en una agenda ‘progresista’ que divida a la sociedad sería un grave error. Necesita atender nuestros problemas reales”

Nosotros no podemos ofrecer ese tipo de ayuda pero sí podemos hacer ver al presidente electo que la inmensa mayoría de salvadoreños amamos y defendemos la vida y la familia. Para solucionar de forma eficaz y duradera la crisis social y económica actual se debe de invertir en el fortalecimiento de la familia.

¿En el Congreso hay una mayoría provida y profamilia?

Sí, pero hay que hacer algunos matices.

¿Cuáles?

El partido FMLN ha sido quién ha promovido sistemáticamente iniciativas en contra de la protección de la vida y la familia.

Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) se destacó siempre por defender los  valores ético-morales aunque, desafortunadamente, de un tiempo para acá ha tenido miembros que han apoyado la legalización del negocio del aborto y la ideología del género.

GANA y el Partido de Concertación Nacional (PCN) en su mayoría -aunque no todos- han votado a favor de la vida y la familia. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) siempre ha sido defensor fiel de esos valores.

¿Hay presiones sobre el Legislativo?

Sí. Hay mucha presión económica y política internacional sobre nuestro país y eso puede hacer mucho daño comprando voluntades de parlamentarios.

También hay medios de difusión que han declarado que son financiados por el millonario George Soros, quien está invirtiendo mucho dinero en todo el mundo para legalizar el aborto e introducir la ideología de género.

¿Les preocupa algún otro tema con el presidente electo?

Existe el temor a lo desconocido y debido a la corrupción que se ha destapado en los últimos gobiernos, hay una natural preocupación e incertidumbre que genera desconfianza.

Su inexperiencia en un cargo de tal magnitud, donde tenemos problemas muy serios como el combate a la inseguridad y la pobreza, o la atención a la educación y a la salud, despierta la inquietud sobre si tendrá la capacidad de buscar acuerdos con todos los sectores del país para tomar las decisiones que la nación necesita.

Colocar el foco en una agenda “progresista” que divida a la sociedad sería un grave error. Necesita atender nuestros problemas reales y hacer crecer la inversión, los empleos, la seguridad y el desarrollo en el pais. Para ello, requerirá de la confianza de los salvadoreños.

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