El doctor Paul R. McHugh y Cristina Cifuentes
El doctor Paul R. McHugh y Cristina Cifuentes

“Antes de que un gobierno imponga unas leyes a la gente hay que conocer lo que la ciencia dice sobre esta cuestión”. Esta afirmación pertenece al insigne epidemiólogo y psiquiatra Paul McHugh, doctor en Medicina y uno de los mayores especialista en Neurología del mundo.

Y la hace en referencia a la Ley contra la discriminación que aprobó la Comunidad de Madrid gracias a su presidenta, Cristina Cifuentes, con la intención de proteger al colectivo LGTBI. Pero al final lo que ocurre es acaba privilegiándolo, discriminando al resto de personas.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Precisamente sobre estas cuestiones, sobre todo las científicas, es sobre lo que le ha preguntado Jordi Picazo a McHugh en una entrevista en exclusiva que ha publicado en su blog Roterdamus y que por su interés reproducimos a continuación:

En Madrid, y no es el único caso en Europa, la presidenta Cifuentes ha promovido una ley que enseñe los postulados LGTBI en todas las escuelas y desde las edades de 3 años.

Paul R. McHugh ríe con sorpresa y divertido.

Una de las escuelas católicas ha comunicado a los padres que no van a enseñar esas cosas y el gobierno autonómico le ha amenazado con retirarles los fondos. ¿Cuál es su visión respecto a esta situación?

Yo creo que la gente piensa que la ciencia dice que realmente has nacido de esa forma (chico o chica) y que por tanto, oponerse a esto es arriesgarse a que la persona en cuestión pueda ser sometida a bullying, lo que le supondría una fuente de estrés y desestabilización.

“Antes que un gobierno imponga unas leyes a la gente hay que conocer  lo que la ciencia dice sobre esta cuestión”

Estas razones que apunto pueden o pueden no ser las motivaciones reales pero yo digo que, si estas son las motivaciones reales hay todavía mayor razón para manifestar claramente qué es lo que la ciencia dice sobre toda esta cuestión. Y esto antes que un gobierno imponga unas leyes a la gente.

Imagen
El doctor Paul R. McHugh y Jordi Picazo en el despacho del psicólogo.
Usted escribió el informe, y su eminentísimo colega Lawrence Mayer lo completó con los millones de datos estadísticos a su alcance

Sí, el punto central de todo esto es que la gente a veces hace aseveraciones acerca de lo que la ciencia dice o deja de decir. Y yo digo que la ciencia no dice lo que ellos dicen.

Los políticos pueden decir: «Mira, hemos leído todo esto y lo comprendemos, pero aun así queremos imponer a los terapeutas esta norma». ¡Qué le vamos a hacer!

Nuestro informe va dirigido primariamente a la gente corriente, que son a fin de cuentas el gobierno de las democracias. Y esto debe ser así porque ellos son los que decidirán lo que se va a hacer y pueden incluso decir: “mira, hemos leído todo esto y lo comprendemos, y estamos de acuerdo en que la ciencia dice que no se nace de esta forma, pero aun así queremos imponer a los terapeutas la norma de que no pueden actuar de esta forma”.

¡Qué le vamos a hacer!, estamos en democracia, pueden hacer eso. Sin embargo se puede cuestionar al gobierno preguntándole dónde está la evidencia de todo esto y dónde está la evidencia además de que esto va a hacer bien a la gente. Eso es todo».

Yo no he hablado con la gente que ha preparado esta ley (Cifuentes) pero me gustaría preguntarles en qué se basan científicamente para decir lo que dicen

Otra cuestión es que quieren pasar una ley para que los menores puedan solicitar y obtener operaciones de cambio de sexo sin ni siquiera el consentimiento de sus progenitores.

¡Es una salvajada! Yo no he hablado con la gente que ha preparado esta ley pero me gustaría preguntarles en qué se basan científicamente para decir lo que dicen. No hay base científica que pruebe que estas decisiones constituyen el marco para la mejor actuación, ni base médica que diga que a la gente le va mejor si le ofreces esta solución. Yo busco evidencias.

Lo que me parece a mí es que no son más que una especie de relaciones interpersonales con buenas intenciones. Podemos asumir una buena intención pero no hay evidencia de que en el futuro esa persona va a vivir mejor. Nadie ha realizado pruebas de control; nadie ha realizado estudios comparativos; todo ello es puramente anecdótico.

Sin embargo, si haces un seguimiento la gente que ha pasado por operaciones de cambio de sexo no se siente bien: hay una gran cantidad de remordimiento que sale solo después de todo el proceso.

También te puede interesar:

Comentarios

Comentarios