Los ninos necesitan de la figura paterna en el hogar familiar.

Los nombres de Nikolas Cruz, Adam Lanza, Elliot Rodgers o Dylan Roof, dichos así, quizás no llegan a decir nada al lector. Decir Parkland, Sandy Hook, UC Santa Barbara y Charleston Church, quizás nos evoque los nombres de algunos lugares. Juntándolos recordamos el nombre de los últimos cuatro jóvenes que provocaron una matanza (entre 8 y 58 muertos) en los Estados Unidos.

Un reciente libro del doctor Warren Farrell titulado The Boys Crisis identifica las 10 causas de la crisis en los niños y afirma que, de lejos, la causa más importante es la falta de una figura paterna o la poca implicación del padre en la educación de los hijos. En el libro explica que los niños que carecen de una figura paterna o cuya figura está muy diluida, sufren esa carencia en 70 diferentes áreas en comparación con los niños que tienen una figura paterna.

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El autor explica que esa crisis es global y analizando los datos de 60 de los países más desarrollados, los niños están detrás de las niñas en el área académica, así como en aptitudes sociales, preparación universitaria o salud mental y física. En Estados Unidos, además, el 53% de las mujeres menores de 30 años con hijos no están casadas y en esos casos, los niños con carencia de la figura paterna son la norma. Y quienes más lo sufren son los niños varones. La situación se agrava más en los casos de divorcios, afirma el doctor Farrell.

Una de las consecuencias de estas carencias es la tendencia al consumo de drogas o el suicidio entre los niños

Una de las consecuencias de estas carencias es la tendencia al consumo de drogas o el suicidio entre los niños, ya que los niños con esa carencia afectiva son más propensos a consumir alcohol en exceso, a comportarse como uno abusones o tienden a dejar sus estudios.

Ese daño que padecen los niños, en muchas ocasiones se exterioriza dañando a los demás. Farrell explica que de las 28 matanzas (con entre 8 y 58 muertos) que han tenido lugar en Estados Unidos desde 1948, en 26 de los casos, los asesinos habían carecido de una figura paterna. Algunos de los más recientes, como los de Nikolas Cruz, Adam Lanza, Elliot Rodgers o Dylan Roof citados anteriormente son un ejemplo.

Eso mismo ocurre en los jóvenes reclutados por el ISIS, ya que muchos de los jóvenes -incluidas chicas- han sufrido esa carencia.

Farrell propone que las escuelas contraten a más profesores varones de manera que los hijos no vayan de casa, con la figura materna, a un colegio dominado por la figura de la profesora

¿Por qué la figura del padre es tan importante? El autor habla de cómo el estilo de un padre y de una madre de educar como padres es diferente y una de esas diferencias está en cómo el padre marca los límites a los hijos. Y es que los hijos se sienten inseguros y una de los métodos del padre para crear esas fronteras es hacer jaleo con los hijos de manera que aprenden a diferenciar entre ser asertivos y el comportamiento agresivo.

Además, Farrell habla de cuatro posibles soluciones que ayudarían en la crisis de los niños, además de la implicación del padre. Por un lado, que la comunicación y la empatía se trabajaran en el colegio como parte del currículum; por otro, contratando a más profesores varones de manera que los hijos no vayan de casa, en la que sólo hay figura materna, a un colegio dominado por la figura de la profesora; en tercer lugar retomar la formación profesional que ofrece a los chicos nuevas posibilidades de trabajo y que no caigan en las adicciones y en cuarto lugar, retomar los patios y los recesos entre clases porque los niños necesitan la actividad física previa al estudio.

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