Diego de los Santos, biólogo y escritor.
Diego de los Santos, biólogo y escritor.

Diego de los Santos nació en 1969 en Lüdenscheid (Alemania), donde su padre, diputado andalucista en las Cortes, Defensor del Pueblo, eurodiputado  y cofundador del Partido Andalucista, estudiaba la especialidad médica. De casta le vino al galgo: ciencia y política también en su haber de conocimiento.

Biólogo de carrera y doctor en Ecología por su tesis doctoral sobre el lince ibérico. Estuvo afiliado a Ciudadanos hasta que Albert Rivera “se plegó a las feministas cuando criticaba la asimetría penal en cuestión de sexo”. Decidió disputar el liderazgo de la formación naranja en las primarias de enero de 2017 a Rivera. Ahora no está afiliado a ningún partido porque dice que es la única forma de poder decir todo lo que piensa.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

Suscríbete a Actuall y así no caerás nunca en la tentación.

Suscríbete ahora

Concede una entrevista para Actuall en la ciudad donde se ha criado, Sevilla, una calurosa noche de verano -durante el día el sopor y abatimiento que producen los vapores del calor nos impide encontrarnos- del año en que ha visto la luz su primer libro: ‘Género Singular. Manual para gente sin género’ (Samarcanda). 

Hablamos con él sobre política y ciencia social en torno a su interesante tesis sobre el feminismo radical y el papel del hombre en la España ideologizada del siglo XXI. Para el escritor, “género” es el nuevo paradigma ideológico del siglo XXI, sustituto de la “lucha de clases”, y herramienta del poder político para controlar a la sociedad civil; una estrategia de “totalitarismo democrático” que no ha hecho sino comenzar.

“La izquierda “posmoderna” abandonó hace tiempo la causa de la clase obrera y ahora aplaude y jalea a los cachorros de las ideologías identitarias (feministas radicales, grupos LGTBI, trans… + separatistas, islamistas…)”

De los ideales del Partido Andalucista, a la izquierda ‘moderna’; de la guerra de clases, a la guerra de sexos… ¿En qué punto estamos?

La igualdad, sea la territorial como defendía el andalucismo, o entre personas, ha sido aplastada por los privilegios grupales. Tras la caída del muro de Berlín, la izquierda se quedó sin la lucha de clases, y atizó la guerra de sexos hasta el infinito, igual que hace ahora también con los nacionalismos. Todo ideal humanista ha sido abandonado, y sustituido por las pulsiones de los nuevos grupos de identidad. Esta izquierda “posmoderna” abandonó hace tiempo la causa de la clase obrera y ahora aplaude y jalea a los cachorros de las ideologías identitarias (feministas radicales, grupos LGTBI, trans… + separatistas, islamistas…). Y en esas estamos actualmente. El drama es la sustitución de lo humano por las identidades grupales, es decir, la renuncia al núcleo de la civilización occidental, que un día fue modelo a seguir para el resto del mundo. Pero nos hemos destruido desde dentro.

¿Sería una cuestión de ver quién llora más para mamar de las arcas de mamá -¡que ya estamos empoderadas!- estado?

Lo explica muy bien el académico italiano Daniele Giglioni en su libro ‘Crítica de la víctima’, cuando dice que la víctima es el héroe de nuestro tiempo. Con sólo autoproclamarse “víctima” se le presume total veracidad, y ya no tiene que rendir cuentas por sus actos; “es el sueño de todo poder”, como dice Giglioni. El victimismo es un rasgo esencial de estas nuevas identidades colectivas que persiguen un trato privilegiado. En España a una mujer que denuncia se la denomina ya, judicialmente, “la víctima”; con lo cual, su palabra es la verdad absoluta.

Por cierto, ¿llora usted? (“Los chicos no lloran tienen que pelear; es mi vida ah!”…)

¡Por supuesto que lloro! El llanto y la risa son rasgos definitorios de lo humano. Me rebelo contra este sexismo que quiere negarnos el derecho a llorar, y así deshumanizarnos. No nos dejan llorar porque quieren el monopolio del victimismo.

Primero afiliado a UPyD, luego de Ciudadanos… ¿Qué fue lo que le impulsó a disputar el liderazgo del ‘espacio naranja’ a Albert Rivera en las Primarias de 2017? 

Rosa Díez promovió la regeneración de la democracia y de las bases de nuestro estado de derecho, como la igualdad o la separación de poderes, pisoteados por la demagogia del bipartidismo y de los nacionalismos durante 40 años. Ciudadanos recogió el testigo, y muchos apostamos por ese discurso ilustrado, que luego degeneró en un mero oportunismo político.
Yo fui a primarias contra Ribera de la mano de un sector crítico que no tenía ni voz ni voto, porque la democracia interna era mentira. Fue un altavoz para mostrar nuestro profundo desacuerdo con la deriva del partido, pensando que aún había solución. Pero no la había.

… Oportunismo o deriva oportunista de Albert Rivera. ¿Se aproxima ahora a Vox? ¿Votan los hombres a Vox por cuestión de ‘género’? 

Al final los únicos que se escapan de esa demagogia llamada corrección política son la gente de Vox. La llegada de Vox fue para muchos un bálsamo, porque rompió la unanimidad monolítica de esa corrección política tan asfixiante por primera vez en la democracia española. Para mí son los progresistas del panorama actual, en el sentido de antisistemas contra un sistema corrupto y ya ya fracasado. Cuanto más los desprecia el viejo establishment político, más crecen; es magnífico que aún haya capacidad de respuesta democrática. Creo que si Vox fuera capaz de liberarse de la rigidez ciertas creencias podría gobernar en España. Es el último bastión de defensa frente al regreso de un bipartidismo muy poco democrático, que se oculta tras el palabro “consenso”, por eso su responsabilidad es enorme.

¿Qué significa “género”? ¿Y el título de su libro?

Significa prohibir un debate, el de la igualdad real. El neo término “género” ha tenido dos significados simultáneos y contrapuestos para el feminismo del siglo XXI, a saber: la negación del sexo natural, por una parte; y la exacerbación del sexo, de las diferencias sexuales y de la guerra de sexos, por la otra. La primera la usan para deconstruir todo vestigio de masculinidad; la segunda, para destruir una a una a personas del sexo masculino. Véase la perversión ideológica de usar una palabra a discreción. Mi título “Género singular” hace referencia a que sólo hay un género: el género humano; y también a que el género” conduce a la soledad, que ahora llaman “single” para que parezca algo divertido.

¿Por qué cree que el feminismo ha acabado con la igualdad en nombre de la igualdad?

Porque al llamar “igualdad” a la guerra de sexos ha borrado su significado auténtico, lo cual es gravísimo porque desaparece uno de los pilares del estado de derecho. Y esto enfrenta a la gente entre sí. Si provocar cualquier división entre personas resulta perverso, hacerlo en el seno de la intimidad y de la familia es ya la máxima perversión. El feminismo político nos dirige hacia la absoluta soledad.

Ese feminismo político que legaliza la venganza y que ha derivado en feminismo radical y victimista empezó con ZP con su ley de violencia de género en 2004; y de aquellas aguas viene esta Irene Montero con su ley de “libertades sexuales”

Dice que las pancartas del 8M y su lema ‘El miedo ha cambiado de bando’ sólo pueden conducirnos a la indigencia emocional. ¿A qué se refiere?

La indigencia emocional, o sentimental, surge del enfrentamiento entre personas promovido desde instancias políticas, como estrategia electoralista. Ya lo dijo Alfonso Guerra: la política es el arte de dividir al electorado y quedarse con la parte más grande. Como el voto femenino es mayoritario, todos quieren captarlo, a base de prebendas que les salen muy baratas, porque son sobre todo emocionales, y de la peor calaña, como la legalización del despecho o de la venganza. Las emociones positivas brillan por su ausencia.
Este feminismo político revanchista empezó con ZP y María Teresa Fernández de la Vega con su ley de violencia de género en 2004, apoyado cobardemente por todo el arco parlamentario de entonces; y de aquellas aguas viene ahora Irene Montero con su delirante ley de “libertades sexuales”. Este es el consenso “progre”, que esconde un puro electoralismo barato y tóxico.

La realidad constatable es que, en España, hoy, un varón heterosexual es legalmente un ciudadano de segunda por su sexo: sin presunción de inocencia, ni igualdad ante la ley asimetría penal, está al pairo de la arbitrariedad

¿Se siente discriminado como varón blanco hetero? 

El feminismo es muy machista porque segrega por sexo a la gente, incluso en las leyes, como hizo el racismo del apartheid. Esto, de toda Europa, sólo ocurre en España, y no es que yo lo sienta, esa segregación es un hecho jurídico irrefutable. Por mucho que diga el feminismo que vivimos en una sociedad patriarcal, vivimos bajo un Estado feminista, con justicia feminista y leyes feministas que nos cosifican a todos. 

La realidad constatable es que, en España, hoy, un varón heterosexual es legalmente un ciudadano de segunda por su sexo: sin presunción de inocencia, ni igualdad ante la ley y con asimetría penal, está al pairo de la arbitrariedad.

¿Hay misóginos en el siglo XXI? Porque maltratadores, haberlos, haylos… quizás no tantos como nos cuentan…

El número de “maltratadores” depende de cómo definas “maltratador” y, según el actual baremo feminista, creo que todos los varones lo seríamos. No creo que hoy haya tantos misóginos como misándricas, lo que hay es un enorme hartazgo hacia un feminismo que no deja en paz ni al lenguaje, porque sabe que es una fuente de poder. Por eso nunca oirá la palabra “maltratadora”, o “misándrica”, porque lo que no se nombra sencillamente no existe. El resultado es que nos alejamos cada vez más de una genuina igualdad. La idea de la igualdad está hoy atrapada entre un sexismo progre dominante y una anacrónica idea de la caballerosidad. Carece de un espacio propio para respirar y desarrollarse en libertad. 

¿Por qué la acusación de no ser hombre es la base de la manipulación? 

“Tienes que ser un hombre” es la mayor manipulación hacia el varón: asociar su  sexualidad y su masculinidad a una serie de conductas estereotipadas para así robarle su libertad. ¡Y somos tan idiotas que seguimos cayendo en la trampa! Urge una liberación masculina de los clichés machista-feministas, que ahora son peores que nunca porque además de no poder llorar nos dicen que somos unos agresores. Es como decirnos: “Tienes que ser un hombre para soportar ser lo que nosotros decretamos que es un hombre”. ¡Pues mire usted, no acepto ninguna de sus dos imposiciones!

Dice que al hombre le han colgado el sambenito de depredador sexual. ¿Por qué cree que se siguen esgrimiendo razones biológicas y culturales para justificar comportamientos violentos hacia la mujer? 

Se niega la responsabilidad individual, que es la única que existe, y se sustituye por la responsabilidad colectiva, como si se pretendiera que pagaran justos por pecadores, es exactamente así. Pero como dice la pensadora Helen Purkase, “si culpamos a los hombres de la violencia sexual, en lugar de a los agresores, el problema se hace irresoluble”. Porque la premisa es falsa, además de profundamente injusta, inmoral, e inútil. Esto del “género” no va de prevenir el delito, va de otra cosa mucho más siniestra. Es, sencillamente, una forma de dominación.

Si yo dijera que me siento mujer, debería estar libre de discriminaciones. Por eso la izquierda ya está renegando de su palabro “género” (…). De ahí viene el actual conflicto del feminismo con los transexuales

Si el varón está destinado a no pintar nada en este mundo, según las feministas radicales, ¿por qué no se pasa al otro lado? ¡Total, sólo tiene que sentirlo y no necesita cambiar absolutamente nada… ! 

Claro, si yo dijera que me siento mujer, debería estar libre de discriminaciones legales. Por eso la izquierda ya está renegando de su palabro “género”, que tienen amortizado. Les ha servido para burlar en fraude de ley la prohibición expresa de la Constitución de discriminar por cuestión de sexo. Una vez burlada, quieren recuperar el término real, el sexo, despreciando el eufemismo “género” creado por ellos mismos, porque podría usarse para darle la vuelta a su burla legal. De ahí viene el actual conflicto del feminismo con los transexuales.

Por cierto, ¿considera que todas las mujeres van/vamos de víctimas? 

Yo no generalizo, como hace el feminismo, y menos por cuestión de sexo. Pero es obvio que desde el poder político se incita a la mujer a convertirse en “víctima”, a adoptar ese rol, sobre todo por los privilegios que conlleva. Ser una víctima es ya un rasgo identitario de la mujer para este neo feminismo del siglo XXI, han avanzado cero en este aspecto.

¿Vería en la mujer un adversario a batir?

Yo hablo de una superioridad moral, impuesta jurídica y mediáticamente y apoyada por el sistema jurídico. Pero el enemigo a batir no es el otro sexo, sino una ideología falaz que nos divide de forma drástica para controlarnos mejor. El enemigo a batir es el político demagogo y populista, que falta sistemáticamente a la verdad. Y ese “consenso” bipartidista que prohibe los debates más importantes que la sociedad española aún tiene pendientes.

“En el naufragio que se avecina en el siglo XXI los más débiles somos los varones. Y no creo que nadie venga a salvarnos. Por eso he tenido que escribir este libro”

¿A quién salvaría primero en una catástrofe como la del Titanic en el siglo XXI?

Del Titanic yo salvaría a los más débiles, porque eso es un rasgo de civilización. Pero ojo, porque en el naufragio que se avecina en el siglo XXI los más débiles somos los varones. Y no creo que nadie venga a salvarnos. Por eso he tenido que escribir este libro.

¿Le gustaría que España tuviera una presidente de Gobierno? Creamos un partido feminista no radical y ponemos al frente…

Me da igual el sexo del presidente, de verdad, yo quiero una persona comprometida con los valores del mundo occidental que tanta sangre y esfuerzo costó edificar. Pero si me aprieta, creo que Macarena Olona es de uno los poquísimos políticos que hoy se atreve a defender sin ambages esos valores esenciales, aplastados por el monolito de lo políticamente correcto y por ese miedo secular de los españoles a “señalarse”. 

¿Por qué España es “punta de lanza de la radicalización feminista en Europa”?

En España pasamos de la represión franquista a la represión progre sin solución de continuidad porque ésta última se impuso como un revanchismo legitimado, ese “ahora nos toca a nosotros” de los socialistas de los años 80. Primero fue una represión moral, pero ya es coactiva. Y ahí estamos. Nos falta una etapa ilustrada y racionalista, para abordar las cosas de una forma menos emocional. 

Denuncia que la ideología feminista sustituye al conocimiento…

Es un secreto a voces que el feminismo oficial del siglo XXI en España es inoperante y contraproducente en la prevención de la violencia. La etiqueta de “machista” para cualquier crimen “de género” dificulta enormemente su prevención, porque se ignoran ideológicamente las causas reales. Y no lo digo yo, lo dice el informe preliminar de un estudio del Ministerio del interior, del que desde que llegó Sanchez al poder no ha vuelto a saberse nada.

“Me parece aberrante votar a cualquier partido que colabore con esta ideología necrófaga de la devastación, sentimental, personal, y finalmente social”.

¿Qué podemos hacer para zafarnos de la “verdadera pandemia ideológica”?

Bueno yo creo que la gente es muy consciente de las mentiras ideológicas, lo que pasa es que se callan por miedo, o por conveniencia, o por una combinación de ambas cosas. Así pues, dejémonos de miedos, y de miserias morales, que nos están robando lo mejor que teníamos. Me parece aberrante votar a cualquier partido que colabore con esta ideología necrófaga de la devastación, sentimental, personal, y finalmente social. Es un camino que conduce directamente hacia ninguna parte.

Por cierto, ¿tenemos venda de Covid19 y no vemos lo que está haciendo el Gobierno en materia de legislación sobre ideología de género este año siguiendo la senda ZP? En junio el Congreso aprobó la ley integral de la infancia y la adolescencia, bautizada por Pablo Iglesias como “Ley Rhodes” por ese pianista británico que se presenta como víctima de abusos en los medios de comunicación. Una ley que persigue alejar a los hijos de sus padres por denuncias de abusos sexuales, llamadas “bala de plata” en la jerga jurídica, por la frecuencia con que se instrumentalizan esas denuncias de forma espúrea en las separaciones y divorcios. Acusaciones que ahora ya no se podrán contrastar en una vista oral, una única declaración del menor ante el psicólogo será ahora la prueba definitiva. El propio ministro de Justicia de Sánchez (Juan Carlos Sánchez) se ha comprometido a obligar a los jueces a cortar la relación entre el padre y sus hijos en caso de una condena por maltrato, lo cual es muy fácil de obtener para una mujer pues basta su palabra. Además, esta ley crea comisariados políticos para vigilar en las escuelas y centros de deporte, porque también persigue el adoctrinamiento de los menores.
¿Y qué decir de la aprobación en el Congreso de la persecución del “negacionismo de la violencia de género”, votado a favor por todos los partidos excepto Vox?
Pero la estrella será la ley Montero de “libertades sexuales”, el paroxismo del puritanismo feminista y de la injusticia procesal: el consentimiento expreso, es decir, la necesidad de un contrato sexual explícito. En relación a esto, el psiquiatra norteamericano Jordan B. Peterson dice que parece que estamos gobernados “por gente con graves trastornos de la personalidad”, y añade: “Lo digo seriamente, clínicos”. 

¿Teme que se acabe consagrando la discriminación por sexo en la Constitución?

Como pasó en la República de Weimar, no hace falta derogar la Constitución; les basta con saltársela a la torera. Por eso sería crucial un poder judicial independiente, no un fabricante de coartadas jurídicas para las ocurrencias ideológicas de los políticos.

“Es curioso que gente así pretenda sexualizar a los menores en la escuela mientras criminaliza el sexo por otro lado, hasta el punto de llegar a decir que todo acto sexual es una violación”.

Ocurrencias ideológicas como el adoctrinamiento a niños que colisiona con el artículo 27 de nuestra Carta Magna. ¿Necesitan los niños desde su más tierna infancia aprender en el colegio juegos eróticos?

Quieren convertir la excepción en la regla, y el respeto al que es diferente convertirlo en una falta de respeto hacia uno mismo. Pero lo que subyace a toda esta locura aparente es pura ingeniería social. Subyace la deconstrucción de un conjunto de valores -muchos de ellos emanados de lo masculino como concepto cultural- simplemente para hacerlos desaparecer. Es una especie de resentimiento cultural; parecen traumas no resueltos que se proyectan en una forma de hacer política incapaz de construir nada, de generar nada, de crear nada: sólo se centra en la destrucción. Es curioso que gente así pretenda sexualizar a los menores en la escuela mientras criminaliza el sexo por otro lado, hasta el punto de llegar a decir que todo acto sexual es una violación. Quien no quiera ver esta bipolaridad es que está ciego. 

Hablemos de ‘venganza de género’… ¿Cree que si quiero fastidiarle la vida ahora y le denuncio a usted por acoso me salgo con la mía?

Todo varón es un “presunto”, basta que lo señalen con un dedo; y todo acto masculino que la ofenda es denunciable, los hechos han sido sustituidos por la subjetividad femenina. Y para colmo las pruebas sustituidas por su palabra, tal es el poder otorgado. Los hombres somos ahora como los “enemigos objetivos” de los totalitarismos del siglo XX. Según la pensadora judía Hanna Arendt, los “enemigos objetivos” no eran sospechosos de alguna acción hostil sino declarados ideológicamente a priori por el régimen. Según Arendt, “la tarea de la policía totalitaria no consiste en descubrir delitos, sino en hallarse disponible cuando el gobierno decide detener a cierto sector de la población”. ¿Le suena esto? En el caso del feminismo, el gobierno cede este poder ideológico -y arbitrario- a sus votantes femeninas contra sus parejas, con lo que la perversión descrita para el siglo XX se supera con creces en el XXI, al menos conceptualmente hablando.

¿Qué proyectos ha echado a andar?

He iniciado un ensayo sobre el mal, un concepto desaparecido que creo necesario recuperar si no queremos sucumbir a su poder. Estoy publicando por capítulos mi novela “Criatura Secreta” en digital, y también espero publicar en breve la novela juvenil post apocalíptica ‘El Hogar de los Dean’, con ilustraciones de una dibujante china muy interesante. 

¿Me abre la puerta al acabar esta entrevista y me deja salir antes?

Claro. lo hago siempre, y con todo el mundo. Somos animales civilizados. ¿Y usted? ¿Me dejaría pasar primero? Aunque creo que la puerta es lo bastante espaciosa para que podamos salir juntos.

Nota final de quien hace esta entrevista: Por supuesto que no le dejaría pasar primero excepto que fuera usted muchísimo más mayor que yo, que no es el caso, o tuviera que ayudarle por un impedimento. Juntos, quizás, pero las puertas son cada vez más estrechas…

Comentarios

Comentarios

Cuenta con más de 20 años de experiencia profesional en redacción de noticias, gestión de contenidos informativos, gestión de medios de comunicación, relación con periodistas y comunicación corporativa. La mayor parte de su carrera profesional la ha desarrollado en Europa Press, donde concluyó su etapa profesional como subdirectora de Sociedad. Ha sido profesora colaboradora de la Universidad San Pablo CEU y de la Villanueva. Ha sido directora adjunta de este diario. En la actualidad, colabora con la agencia EFE y las revistas Mundo Cristiano Farmanatur y Mi Herbolario. Es licenciada en Periodismo y doctora en Ciencias de la Información por la Universidad San Pablo CEU y colabora en varias empresas y asociaciones en Comunicación Corporativa.