Imagen referencial /Pixabay
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La Unión Ciclista Internacional ha aprobado una nuevas reglas para que hombres que dicen ser mujeres (conocidos en el lenguaje de la ideología de género como ‘mujeres trans’) sean admitidos a competiciones previstas para las mujeres.

Estas nuevas regulaciones entrarán en vigor el próximo 1 de marzo y, según explica la propia UCI en un comunicado, «están diseñadas para alentar a los atletas transgénero a competir en la categoría correspondiente a su nuevo género, al tiempo que garantizan un campo de juego nivelado para todos los atletas en las competiciones en cuestión».

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Dicho de otra forma, la organización internacional que rige los estándares de las competiciones ciclistas admite la presencia de hombres en competiciones de mujeres, aún reconociendo que, de manera natural, existen diferencias físicas que no aconsejan, por justicia, que compitan hombre y mujeres en la misma categoría.

Según se detalla, «si una Federación decide usar testosterona como indicador, el atleta transgénero solo será elegible para competir en la categoría Mujeres si su nivel de testosterona sérica es inferior a 5 nanomoles por litro».

Los niveles normales para un varón son de 10,41 a 34,70 nanomoles por litro, mientras que en las mujeres se estiman como normales niveles entre 0,52 a 2,43 nanomoles por litro, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Para poder inscribirse en una competición femenina, los hombres que se perciben como mujeres deben presentar su solicitud al menos seis semanas antes de la primera prueba ciclista en cuestión. «El atleta debe demostrar que su nivel de testosterona en suero ha estado por debajo de 5 nanomoles por litro durante al menos 12 meses antes de la fecha de elegibilidad», especifica la UCI.

Una vez certificado, debe comprometerse a mantener estos niveles durante todo el tiempo que permanezca en la competición. «En caso de incumplimiento de la normativa, se aplicará un sistema de penalización. Las sanciones van desde una simple reprimenda y advertencia hasta la descalificación y una multa», se advierte.

La Federación Española de Ciclismo también tiene un protocolo desde 2019 que admite este tipo de componendas para la inscripcción de personas en las competiciones destinadas al sexo contrario al de su nacimiento, a pesar de que reconoce en su página web que «anatómica y fisiológicamente no somos iguales, ambos sexos tenemos diferencias radicales en nuestra morfología y capacidades físicas, y esto en nuestro deporte se ve exponencialmente aumentado».

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