Momento del cortejo fúnebre en el entierro de Sofía Tato en Arroyo de la Luz, Cáceres.
Momento del cortejo fúnebre en el entierro de Sofía Tato en Arroyo de la Luz, Cáceres.

El pasado 24 de agosto los servicios informativos de la inmensa myoría de los medios de comunicación dieron la noticia del supuesto asesinato de Sofía Tato, una mujer vasca residente en la localidad cacereña de Arroyo de la Luz.

Su marido, Santiago Cámara, permaneció siete días en la UCI del hospital de San Pedro de Alcántara para posteriormente ser ingresado en prisión preventiva acusado de un delito de ‘violencia de género’. Durante 93 días, hasta que fue liberado el pasado 1 de enero.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

A los pocos días, se empezaron a conocer detalles que apuntaban a que la versión de legítima defensa ofrecida desde el primer momento por Cámara cada vez era más veraz.

Sofía Tato había vaciado una cuenta conjunta del matrimonio donde había más de 100.000 euros por lo que Santiago Cámara planificó dedicar el día de los hechos a consultar en el banco todos los pormenores de esta circunstacia.

La Guardia Civil certifica que las heridas que sufrió Santiago fueron previas y con el mismo cuchillo con el que tuvo que defenderse de la agresión de su mujer

En el momento del forcejeo que la llevó a la muerte, Sofía Tato llevaba un guante de latex en su mano derecha y la Guardia Civil ha certificado que las múltiples heridas que sufrió Cámara fueron inflingidas de forma previa y con el mismo cuchillo que finalmente le causó la muerte a Sofía.

Sofía y Santiago tenían dos hijas de 9 y 12 años y llevaban 14 casados en los que, a juzgar por sus parientes, nada hacía sospechar que hubiera una mala relación.

Sin embargo, el pasado mes de agosto, se sucedieron las manifestaciones ciudadanas y los actos de condena de la “violencia machista”, se aseguró que Sofía había sido “asesinada” y  se señaló a Santiago como criminal.

Tres meses después, y gracias a la investigación, el juez ha concedido la libertad condicional a este hombre debido a que las pruebas apuntan a que se defendió legítimamente de la agresión de su mujer.

Y sin embargo, apenas algunos medios de comunicación han dado la noticia y el silencio institucional es elocuente.

Santiago podría haber sido un caso más de asesinato de un varón a manos de su mujer, como los 13 casos sucedidos en 2016 o los 9 ocurridos en 2017. En 2015, al menos 29 varones fueron asesinados por mujeres.

Ahora trata de recuperar la normalidad de nuevo en su pueblo, aunque debe presentarse cada 15 días en el juzgado y está a la espera de que le dejen ver a sus hijas.

También te puede interesar:

Violencia feminista: Un juez quiere quitarle la casa a un hombre maltratado por su mujer

Comentarios

Comentarios