La diplomacia americana se ha convertido en un arma de colonización ideológica
La diplomacia americana se ha convertido en un arma de colonización ideológica

Durante la presidencia de Obama EEUU contó con embajador espacial LGTB que abiertamente trataba de imponer la agenda LGTB en terceros países. Incluso embajadores americanos participaron en las llamadas marchas del orgullo gay en varios países de Hispanoamérica.

Ahora, con la presidencia de Joe Biden, regresa la diplomacia LGTB. Eso sí, con perfil más discreto. Pero probablemente más incisivo. Lo hemos visto en las últimas actuaciones de la misión americana en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. 

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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En el repaso de cumplimiento de Derechos Humanos de varios países, EEUU ha insistido en la agenda LGTB. Unos supuestos derechos que -sabe- no son reconocidos como derecho internacional y que por lo tanto suponen el paradigma de la injerencia ideológica, expresamente prohibida en la Carta de Naciones Unidas.

En Bahamas por ejemplo, la diplomacia estadounidense reclama una legislación antidiscriminación “para proteger los derechos humanos de las personas LGTBQI+”.

A Emiratos Árabes Unidos le pide que extienda la protección de no discriminación a la comunidad LGTBQI+. Y al gobierno rumano le pide que trabaje por proteger a los miembros de las comunidades marginadas de la violencia, incluída la comunidad LGTBI+. La misma recomendación realizada al gobierno de Montenegro. Y en el caso de Serbia piden investigar los crimenes basados en el sexo incluídos los cometidos contra la comunidad LGTBQI+. Y además, reclaman directamente el ‘gaymonio’ como derecho:

“Legalicen las uniones homosexuales como parte del esfuerzo por garantizar la misma protección legal para las parejas del mismo sexo”

Son sólo ejemplos de las últimas actuaciones de Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, pero forman parte de una injerencia ideológica norteamericana en los organismos internacionales absolutamente inaceptable.

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