Ejemplo de las amenazas de muerte vertidas contra el politólogo argentino Agustín Laje a principios de 2018.
Ejemplo de las amenazas de muerte vertidas contra el politólogo argentino Agustín Laje a principios de 2018.

Nahir Galarza, de 19 años, asesinó a tiros según todos los indicios a su novio Fernando Gabriel Pastorizzo, de 20 años en la madrugada del pasado viernes 29 de diciembre. El hecho sucedió en la localidad de Gualeguaychú en la provincia argentina de Entrerríos.

Podría haber sido un suceso luctuoso más, pero no fue así, en la medida en que los amigos y conocidos del finado le dieron la vuelta al lema “ni una menos” -nacido por cierto en el país albiceleste- para denunciar la mal llamada (según la RAE) violencia de género.

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El pasado 1 de enero, en una concentración en repulsa por el asesinato del joven a manos de su novia, las calles se llenaron de personas con carteles con el lema “Ni uno menos”, que rompe el esquema básico de la idea de que la violencia del varón hacia la mujer es más grave que la violencia de la mujer hacia el hombre.

Manifestación en Gualeguaychú (Argentina) en repulsa por el asesinato de un joven a manos de su novia con el lema "ni uno menos".
Manifestación en Gualeguaychú (Argentina) en repulsa por el asesinato de un joven a manos de su novia con el lema “ni uno menos”.

Así lo entendió Agustín Laje, el politólogo y presidente de la Fundación Libre y autor de ‘Los mitos setentistas‘ y coautor junto a Nicolás Márquez de ‘Cuando el relato es una FARSA‘ y ‘El libro negro de la nueva izquierda‘.

Así, Laje comenzó a tuitear para poner de manifiesto que este caso ponía patas arriba la ideología de género, muy especialmente en su doctrina sobre la violencia que se produce entre hombres y mujeres y la diferencia de trato social, policial y judicial que se da según quién sea el agresor y quién la víctima.

En un artículo publicado en Infobae, el propio Laje explica que, además de demostrarse con este caso que la violencia no es  siempre en un sentido y fruto del “patriarcado”, es necesario recordar que “a Fernando lo mató su novia que, según comentan los amigos de aquél, mientras duró la relación también lo golpeaba con frecuencia”.

No parece ser el único caso en Argentina: la Fundación Libre que preside contabilizó 58 casos de hombres asesinados por mujeres en el país a lo largo de 2017.

Pese a ello, explica, la salida es “bastante obvia: alegar que la victimaria era, a su vez, víctima de violencia de género”, que es lo que de hecho hizo el padre de la chica en cuanto se le presentó la ocasión mediática.

En sus redes sociales, Laje también denunció que la presunta asesina, en vez de ser detenida y encarcelada fuera llevada en primera instancia a una revisión psiquiátrica: “El feminismo no es igualdad; es privilegio”, señalaba el pasado día 1 de enero.

La amenazas a Laje de las últimas horas suben de tono: “Hablan de organizarse, de contratar un sicario bien para averiguar dónde vivo, bien para reventarme el auto”

Por emitir mensajes como este, se convirtió en tendencia nacional dentro de Twitter durante dos días seguidos, en los que arreciaron, no ya las criticas, sino las amenazas de muerte.

No es que sea la primera vez que recibe este tipo de mensajes. Según relata a Actuall el propio Laje, a lo largo de los últimos años ha recibido una media de cinco mensajes intimidatorios a la semana, que en ocasiones se disparan, como hace un par de meses cuando fueron 68 mensajes de este cariz por la publicación de un vídeo en su canal de Youtube.

Sin embargo, las recibidas esta semana a raíz del asesinato de Fernando Pastorizzo, han subido el nivel de agresividad: “Estas ya tienen otro tono. Hablan de organizarse, de contatar un sicario bien para averiguar dónde vivo, bien para reventarme el auto”, explica a Actuall.

En el ramillete de amenazas hay de todo: desde deseos de que hubiera sido abotado hasta ensoñaciones con decapitarle. La mayoría de las personas que amenazaron a Laje intentaron borrar el rastro de sus delitos borrando los tuiteos.

Sin embargo, no son pocas las imágenes que el propio Laje ha conseguido capturar para dejar constancia de los hechos:

“Linda noche para prenderle fuego a la casa de Agustín Laje”; “Esta navidad quiero que se mueran los machitos como Laje”; “Todavía no puedo entender cómo nunca se nos ocurrió contratar a un sicario“; “Te voy a cagar a tiros”; “Creo que mataría sin culpa a Agustín Laje”; “Me gustaría ser yo quien te pegue el tiro, pero bueno, no se puede todo en la vida”; “No puedo esperar el día en que a alguien se le escape un balazo en dirección hacia vos”; “Como regalo de Reyes pido que le corten la cabeza“.

En el verano de 2016, una entrevista realizada por Actuall a Laje con motivo de la publicación de ‘El libro negro de la nueva izquierda’ también fue objeto de reacciones virulentas por parte del feminismo radical.

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Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".