La diseñadora web Lorie Smith tuvo una idea: ampliar su cartera de plantillas para páginas web adentrándose en el mundo de las bodas. Y lo hizo según su conciencia y valores, diseñando modelos en los que se refleja la realidad del matrimonio, esto es, formado entre un hombre y una mujer.

La Comisión de Derechos Civiles de Colorado (Estados Unidos), considera que Smith vulnera la Ley Antidicriminación del estado, que prohíbe a los profesionales creativos que expresen sus convicciones sobre el matrimonio si estas de alguna forma indican que la equiparación de esta institución humana y jurídica a la unión entre personas del mismo sexo es «inoportuna, objetable, inaceptable o indeseable».

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La llamada Comisión de Derechos Civiles protagonizó un caso similar de persecución ideológica contra el dueño de la Masterpiece Cakeshop, Jack Phillips, un pastelero que se negó a realizar un pastel con motivos LGTBI para una pareja de hombres que iban a formalizar su unión civil.

Phillips sufrió un calvario que le llevó a casi perder su trabajo y a tener que llegar al Tribual Supremo de los Estados Unidos para defender su libertad de pensamiento, de creencia y de empresa conforme a sus convicciones. Finalmente, Phillips ganó a los censores LGTBI en los tribunales. Éstos, trataron de encausarle de nuevo, pero la demanda fue rechazada.

Según detalla CBN News, la Comisión de Derechos Civiles ha amenazado a Lorie Smith con sancionarla si no incluye diseños acordes a la ideología de género, pero los abogados de la Alliance Defending Freedom (ADF), que representan a la diseñadora web y que ya patrocinaron con éxito ante los tribunales a Phillips, han presentado un recurso alegando que el fallo que amenaza a Smith respaldando la Ley Antidiscriminación difiere del emitido por otros tribunales sobre leyes estatales similares.

«El gobierno [de Colorado] no debería obligar a los estadounidenses a crear y publicar sitios web que promuevan mensajes o causas con las que no están de acuerdo. Esa es la libertad por excelencia que protege la Primera Enmienda», defiende Jonathan Scruggs, de ADF.

Desde ADF también se aboga porque el estado de Colorado permita «que personas como Lorie tengan la libertad de tomar sus propias decisiones sobre qué mensajes promoverán» al tiempo que alega que su cliente «simplemente se opone a verse obligada a poner su corazón, imaginación y talento en la creación y publicación de sitios web que transmiten mensajes contrarios a sus convicciones».

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