'Mercedes' , la escultura hiperrealista que denuncia la la soledad. /Fundación BBK
'Mercedes' , la escultura hiperrealista que denuncia la la soledad. /Fundación BBK

Las ‘empoderadoras’ y los globalistas nos están dejando un mundo precioso. Y aclaro que lo escribo en tono irónico. Desde hace décadas prometen la libertad absoluta: libertad de amar, de viajar, de emparejarse, de identidad, de género, de residencia… Este discurso considera las tradiciones, los compromisos, los deberes y las responsabilidades como ataduras de las cuales los seres humanos tienen que desprenderse para alcanzar su mayor grado de soberanía individual y de felicidad. “Sé lo que quieras” es el primer mandamiento de esta sociedad.

Y las consecuencias ya están llegando. Ocupados en construir su ‘yo’, gastar sus 900 euros mensuales en vuelos de Ryanair, pedir la comida al Glovo y pasear el perro, millones de personas viven y mueren solas.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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En Japón, donde la destrucción de la sociedad y la familia tradicionales están más avanzadas, fallecen en soledad unas 30.000 personas cada año. En España, las personas que viven solas ya se acercan a los cinco millones, más del 10% de la población.

En el país más envejecido del mundo, que es Japón, mueren abandonadas en sus casas unas 30.000 personas cada año

Entre los planes del Gobierno de coalición socialista-comunista-abertzale-catalatanista-galleguista-turolense está la elaboración de una estrategia nacional contra la soledad no deseada. Aparte de cursis, son poco originales.

A principios de 2019, el Gobierno ‘conservador’ de la patética Theresa May (otra mujer que ha renunciado a los hijos por su carrera) anunció la creación de un departamento para enfrentar la soledad. La innovación del Gobierno español es que esa acción contra la soledad se acompaña de un programa de acreditación de residencias de ancianos y, por supuesto, de la introducción de la eutanasia.

Pero como en el asunto de la despoblación y la caída de la natalidad, la principal responsabilidad corresponde a los individuos. Para llamar la atención sobre la soledad, en Bilbao se colocó un maniquí que representaba a una anciana en un banco de un parque. Luego, el periódico El Correo Español entrevistó a la modelo, una anciana de 88 años llamada Mercedes, para que contase su situación.

Una anciana vizcaína se lamenta de que hay días en que no habla con nadie, a la vez que se alegra de no haber tenido hijos.

“Hay días que no intercambio una sola palabra con nadie, de la mañana a la noche. Es lo más terrible que te puedes imaginar”, dijo. Terrible, sí, y más en su barrio, las Siete Calles, donde en algunos balcones y ventanas hay pancartas que dan la bienvenida en euskera a los ‘refugiados’. Estos vecinos que tanto se preocupan por los lejanos, ¿no pueden en cambio dedicar diez minutos al día de conversación a una paisana que vive junto a ellos?

Pero la culpa de la soledad de estos ancianos, ¿es del Whatsapp, del capitalismo, del egoísmo de los jóvenes, o…? Mercedes dio la respuesta en la misma entrevista: “nunca me casé y los hijos, visto lo visto, a veces pienso que es hasta mejor no haber tenido”. Pues le toca apechugar con sus decisiones.

La escritora Candace Bushnell, autora de ‘Sexo en Nueva York’, reveló que lamenta su soledad a los 60 años, ya que se divorció de su marido en 2012. Desde entonces, vive sola con sus millones y su fama. A diferencia de la vizcaína, Bushnell lamenta no haber tenido los hijos que rechazó porque daba más importancia a su carrera profesional.

Al diputado de Teruel Existe le preocupa la supresión de personal en las estaciones de Renfe, pero no que por cada nacimiento mueran dos paisanos

Desde luego, es mejor una soltería mediocre (consúltese la primera versión del diccionario) antes que un matrimonio mal avenido, pero quien opta por no arriesgarse a formar una familia, luego que no se queje de vivir solo y menos aún que pida que el Estado le busque un niñero. Los actos, como el voto, tienen consecuencias en la vida cotidiana. ¡Cuánto les cuesta a los españoles aceptar este axioma!

El famoso diputado de Teruel Existe se preocupa mucho por las taquillas de Renfe, pero no por las dos defunciones por cada nacimiento que se registran en la provincia, y es ahí donde se halla la raíz de la despoblación, no en el tren.

Mucha gente quiere vivir sola, a su aire, porque no desea ligaduras ni vínculos, porque no se siente preparada para tener hijos. Y al final muere como ha vivido. Muere… o la matan, porque cuesta demasiado a la Seguridad Social.

¿Y cuándo van a redactar los políticos una estrategia nacional contra el suicidio? En España mueren unas 3.700 personas cada año por esta causa. Como ya escribí, por cada asesinato de la llamada ‘violencia de género’, se suicidan 17 mujeres. Siquiera por este feminismo impostado, debería tratarse de poner remedio a esta sangría.

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Cuando me digo por las mañanas que el periodismo es lo más importante, me entra la risa. Trato de tomarme la vida con buen humor y con ironía, porque tengo motivos para estar muy agradecido. Por eso he escrito un par de libros con mucha guasa: Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos, que provocó una interpelación en el Congreso por parte del PNV, y Diccionario para entender a Rodríguez el Progre. Mi último libro es 'Eternamente Franco' (Homo Legens).