La cruz y la bandera arcoiris
La cruz y la bandera arco iris

La imposición de la ideología de género está llegando a muchos colegios en España, sean públicos, concertados o privados.

Un caso flagrante es el de Cádiz, en el que se acaba de impartir un taller educativo LGTB en el colegio religioso Hermanas Carmelitas Vedruna.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Así, este jueves los padres de los alumnos conocían gracias a sus hijos de tercero de Secundaria (13-14 años) cómo esa misma mañana habían entrado activistas LGTB en su clase, con conocimiento de la tutora que se ausentó, para impartir un taller como “expertas en educación sexual”.

Esta iniciativa se aprobó en el ayuntamiento gaditano para que “expertos” explicasen a los niños en qué consiste la homosexualidad y la transexualidad, entre otras cosas.

Una de ellas, la que más ha molestado a los padres -aparte de no haber sido informados de esta actividad por el centro escolar- es que las activistas llamasen a la Iglesia católica “homófoba”, y que apelasen por “su desaparición”, según el testimonio de los propios alumnos.

Mejías: “Es responsabilidad de los colegios vigilar los contenidos que se vierten sobre las mentes de los niños”

A este respecto, Pedro Mejías, delegado de HazteOir Cádiz, ha declarado que “la osadía de la alcaldesa socialista de San Fernando, Patricia Cavada, con la imposición a los padres de estos talleres ha traspasado todos los límites”.

“Es intolerable que se adoctrine así a nuestros hijos”, afirma Mejías. “Sabemos que los tutores desconocen el contenido concreto de los mismos, que abren las puertas de los colegios, y son engañados como incautos por los monitores-activistas de género”.

“Es responsabilidad de los colegios, directivos y profesores, en este caso las Carmelitas, vigilar los contenidos que se vierten sobre las mentes de los niños”, insistió el portavoz.

El episodio supone en primer lugar un ataque a los cristianos y un atropello contra la libertad religiosa; además, supone adoctrinamiento sexual de los menores; y finalmente la vulneración del derecho de los padres a la educación de los hijos, dado que ni siquiera se les informó de que se iban a impartir esos talleres en el centro escolar. 

Comentarios

Comentarios