Patric Mitchell, el niño transgénero.
Patric Mitchell, el niño transgénero.

Patrick Mitchell, un joven australiano, ha declarado en una entrevista televisada que el hecho de que le llamaran chica fue lo que le hizo darse cuenta de cuánto se apreciaba cuando físicamente era un hombre.

“Al principio me sentía bien con el cambio […] pero ahora me siento cada día mejor con la idea de ser hombre”, se sinceró.

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Tan es así que Mitchell ha decidido pasar por el quirófano para eliminar el tejido mamario obtenido al ingerir las pastillas hormonales de estrógenos.

Según recoge el portal LifeSiteNews, Walt Heyer, fundador de SexChangeRegret.com y ‘trans’ en su juventud, cree que “esta historia demuestra que los médicos a favor del cambio de sexo no saben mejor que los propios niños qué son o qué no”.

Casos como este demuestran que todavía queda mucho por investigar en este campo

“Lo que es evidente es que a través de la persuasión, de insistir continuamente por parte de padres, médicos y profesores, es más fácil hacer creer a los niños que son transgénero”, continúa, “cuando hay una atmósfera que promueve el cambio de género aumenta la probabilidad de que éstos sufran disforia de género“, sentencia.

En Reino Unido, el paciente más joven en someterse a este tipo de operaciones tenía 15 años. Un niño que quiso ser mujer, con 18 años volvió a ser hombre y, cinco años más tarde volvió a ser mujer.

Lo cierto es que el 95% de los niños con disforia de género terminan aceptando su género biológico, con el que nacieron, una vez pasada la adolescencia. De ahí lo irreponsable y lo peligroso que resultan las terapias y cirugías sobre esos menores, tal como advertían los psiquiatras norteamericanos, McHugh y Mayer.

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De Ciencias pero amante -y fiel- de las Letras. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual, ambas por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Forjado en redacciones de papel, ha evolucionado al mundo digital pasando por TV. Devorador de libros, animal político y analista, cuando le dejan.