Hoy he recogido a mi hija de tres años del colegio, como todos los días, y en el rato que teníamos antes de recoger a su hermana pequeña de la guardería me ha explicado lo que habían aprendido hoy en el colegio. Me he contenido de ir a buscar a la docente a clase. Dentro hilo.

La criatura, que va a P4 y va a cumplir los cuatro este mes, cada vez habla más y más fluido. Mi mujer siempre dice que habla con palabras muy complicadas para un párvulo y lo achaca a los cuentos que le leo antes de dormir. El caso es que siempre me explica todo con claridad.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Así que imaginaros mi estupor cuando la criatura me dice:

– Papá, tenemos que adoptar un papá.

Yo no he entendido nada, así que le he pedido que se explicase.

– Sí, hay papas que están solos, no tienen familias, así que conocen que otros papas y se casan.

He alzado la ceja. Le he pedido que siguiese.

– Sí, lo traemos a casa y tú te casas con un papá que no tenga familia.

Ahí ya la he tenido que parar.

– ¿Cariño, te refieres a que me case con otro hombre?
– Sí, un papá con otro papá. ¡Es muy guay!
-¿Y mamá?
– Mamá se casa con otra mamá. Así tenemos dos papás y dos mamás, ¡es súper guay!

No soy ningún homófobo, no nos confundamos. Pero me ha escamado mucho que mi hija de tres años haya sacado ese tipo de conclusiones, así que le he hecho la pregunta temida.

– ¿Quién te ha explicado esto, cariño?

He intentado que no se notase el enfado en mi voz.

– Ha sido Menganita.

Menganita es su profesora de parvulario. Su profesora de parvulario le está diciendo que el matrimonio homosexual es «súper guay».

Y oye, no tengo nada en contra. Ni con que los homosexuales se casen ni con que adopten. Tampoco tengo nada a favor. Es un tema en que mi opinión es neutra: Defiendo su derecho como españoles a tener los mismos derechos que cualquier otro, independientemente de su sexualidad.

Pero, ¿de verdad es necesario metérselo con calzador en la cabeza a una niña de tres años? ¡TRES AÑOS! ¿No podríamos esperar a que cumpliese algunos más, por lo menos los necesarios para que sepa que es un matrimonio?

Porque el tema está e el agravio comparativo. Nadie le ha dicho que el matrimonio tradicional existe, ni si es «guay» o no es «guay». El matrimonio no existe. Sólo existen los papas y las mamas. Y en ese espectro, los papas que van con papas son «súper guays».

Las mamás que van con mamás son «súper guays». Y yo, que soy un papá que va con una mamá, tengo que adoptar a un papá que no tenga familia y casarme con él. Y su mamá, hacer lo propio con una mamá huérfana también. Porque nosotros NO somos «súper guays». Ni siquiera somos.

Qué queréis que os diga. Preferiría que me dejasen explicarle a mi esas cosas. O que lo hicieron con objetividad. O QUE NO ADOCTRINASEN CON MOVIDAS PROGRES A MI HIJA DE TRES PUTOS AÑOS.

PD: Ahora mi hija me pide casarse con su hermana. Porque la quiere mucho. Y porque entonces serían dos chicas casándose. Y eso es «súper guay». Palabras textuales de mi hija que va a cumplir cuatro años. Me cago en mi puta vida. Y aún no han empezado con la independencia.

Comentarios

Comentarios