Chocolate servido a bordo de la compañia Swiss Air Lines.
Chocolate servido a bordo de la compañia Swiss Air Lines.

Después de una década de relación comercial satisfactoria, el fabricante de chocolate Läderach dejará de suministrar sus productos a la aerolínea Swiss Airlines a partir del mes de abril de 2020.

La razón, que Jürg Läderach, propietario de la fábrica de chocolate es a su vez el presidente de una organización no gubernamental de raíz cristiana evangélica llamada «Cristianos de hoy» en la que también participa y su hijo, director ejecutivo de la compañía.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Esta ong aboga por la defensa de la vida humana desde la concepción a la muerte natural y es una de las patrocinadoras de la Marcha por la Vida que se celebra cada año en Suiza. Además, defiende que el matrimonio es entre hombre y mujer y no puede ser equiparado a otro tipo de uniones y que son los padres los principales educadores de sus hijos.

La asociación fue fundada en Sudáfrica en los años 90 para «defender los valores cristianos en la política y en la sociedad» bajo el nombre Cristianos por la Verdad. Tras su expansión por Europa (Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos y Suiza), fue rebautizada como «Cristianos de hoy».

Según detalla LifeSiteNews el pasado mes de octubre grupos de radicales de izquierda atacaron hasta siete tiendas de Läderach utilizando ácido butírico que tiene un olor desagradable, penetrante y rancio que arruina el atractivo de los productos de chocolate.

Desde hace meses, grupos de presión LGTBI han convocado igualmente actos de boicot, al que Swiss Airlines ha respondido conceleridad.

Johannes Läderach , el director ejecutivo, ha asegurado que la empresa tiene «tolerancia cero para la discriminación», pero que eso no obsta para que tenga una idea sobre el matrimonio diferente de la que trata de imponer el lobby LGTBI.

«No quiero dejar de luchar por mis valores cristianos solo porque estamos teniendo éxito como compañía», dijo. «En última instancia, lo que cuenta no es cuánto beneficio hacemos sino si mantenemos nuestras convicciones».

Comentarios

Comentarios