Peter Tatchell
Peter Tatchell, durante una protesta en Londres contra la persecución de homosexuales en los países de la Commonwealth, el pasado 25 de noviembre de 2015. (Fotografía: Alisdare Hickson, bajo licencia Creative Commons)

Daniel y Amy McArthur son un matrimonio de Belfast que regenta Ashers Bakery, una pastelería que ha adquirido notoriedad, a su pesar, en el debate sobre los límites de las leyes proteccionistas de la causa gay.

Daniel y Amy fueron condenados en noviembre pasado por la Corte Superior de Belfast, en un caso de discriminación homofóbica iniciado por un cliente que denunció a los propietarios de Ashers por haberse negado a grabar un eslogan gay en una tarta. El matrimonio fue condenado a indemnizar al cliente con 500 libras, por daños.

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Este miércoles se verá el recurso del matrimonio McArthur contra el fallo judicial.

Daniel y Amy McArthur
Daniel y Amy McArthur, propietarios de la pastelería Asher en Belfast. (Fotografía: Catholic Herald)

En este contexto, Peter Tatchell, uno de los líderes más activos e influyentes del movimiento LGTB en el Reino Unido, ha publicado este martes una tribuna de opinión en The Guardian, expresando un inesperado apoyo a Daniel y Amy, quienes no esconden que objetaron a la pretensión de su cliente basándose en sus convicciones morales cristianas.

Tatchell escribe en The Guardian que el proceso contra el matrimonio de reposteros “ha ido demasiado lejos”:

“Me apena decirlo, como un veterano activista en la causa de la igualdad del colectivo LGTB en Irlanda del Norte, donde el matrimonio de personas del mismo sexo y las donaciones de sangre de homosexuales siguen prohibidos. Las leyes de igualdad han intentado proteger a la gente contra la discriminación. Un negocio que presta un servicio público tiene el deber legal de hacerlo sin discriminación por motivos de raza, género, fe o sexualidad”.

“Sin embargo” –continúa diciendo Peter Tatchell en su artículo– “la Corte se equivocó fallando que el cliente fue discriminado a causa de su orientación sexual y de sus opiniones políticas. Su encargo para la tarta fue rechazado, no porque él fuera gay, sino por el mensaje que él pretendía obligar a otros a grabar. No hay ninguna evidencia de que su sexualidad fuera la razón por la que Ashers declinó su encargo.”

Tatchell cuestiona las implicaciones de la sentencia para la libertad de conciencia: “Este fallo judicial sienta un preocupante precedente. Las leyes contra la discriminación basada en la opinión política se enmarcaron, en Irlanda del Norte, en el contexto de décadas de conflicto. Fueron diseñadas para acabar con la división sectaria, previniendo las denegaciones de trabajo, vivienda y servicios a personas a causa de sus ideas políticas. Nunca hubo intención, por parte del legislador, de que esta ley debía obligar a la gente a promover ideas políticas con las que no están de acuerdo.”

Peter Tatchell: “La sentencia puede dejar a cualquier negocio con las manos atadas para rechazar decorar pasteles o imprimir posters con mensajes fanáticos”

Peter Tatchell, nacido en Australia pero afincado en el Reino Unido, ha destacado por su liderazgo en los movimientos por los derechos de los homosexuales, y en las campañas contra la pena de muerte, la guerra de Irak o la persecución penal del dictador de Zimbaue, Robert Mugabe, por crímenes contra la humanidad.

En su artículo en The Guardian, Tatchell expone:

“El juez concluyó que los propietarios de la pastelería están obligados a grabar cualquier mensaje legal para que el que sean requeridos sus servicios, incluso si ellos tienen alguna objeción consciente a su contenido. Esto suscita la siguiente cuestión: ¿deben los impresores musulmanes ser obligados a publicar caricaturas de Mahoma? ¿O los judíos a publicar las palabras de un negacionista del holocausto? ¿O unos pasteleros gays aceptar órdenes para grabar una tarta con eslóganes homofóbicos? Si nos basamos en el veredicto de este caso, por ejemplo, unos militantes de extrema derecha podrían demandar que las pastelerías y otros proveedores de servicios facilitaran la promoción de opiniones contra los inmigrantes y los musulmantes. Esto dejaría a cualquier negocio con las manos atadas para rechazar decorar pasteles o imprimir posters con mensajes fanáticos”.

Tatchell concluye: “Desde mi punto de vista, va contra la libertad obligar a los negocios a ayudar a la promoción de ideas a las que sus propietarios objetan conscientemente. La discriminación contra las personas debería ser ilegal, pero no contra las ideas.”

daniel McArthur: Se puede ser cristiano y no sentirse amenazado por tener determinadas convicciones morales basada en la fe

Daniel McArthur, copropietario de Asher Bakery junto a su esposa Amy, dijo en esta entrevista con Belfast Telegraph que ellos han recurrido la sentencia para proteger los derechos de los cristianos en el lugar de trabajo.

“La principal motivación para nosotros al apelar es que no lo hacemos solo por nosotros, sino también por otros cristianos que trabajan o que, como en nuestro caso, tienen un pequeño negocio. Si conseguimos ganar esta apelación, el resultado reforzará también los derechos de otros y dejará sentado, de una vez, que puedes ser cristiano, y tener convicciones morales basadas en tu fe, también fuera de tu casa o de la iglesia, sin sentirte amenazado por ello”, dijo Daniel McArthur.

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