Abel Azcona ha afirmado esta mañana en su cuenta de Twitter que ha vendido su polémica obra Amén por 285.000 euros y ha anunciado que donará ese dinero a dos ONG de protección de la infancia, una de ellas para víctimas de abusos ‘en la cuna de la iglesia’.

La obra está compuesta por dos fotografías que muestran la palabra «pederastia» formada por hostias consagradas y un cuenco con varias de las 242 formas consagradas que el artista dice haber recogido en diferentes misas de iglesias de Pamplona y Madrid, según informa Efe.

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Según Azcona, Amén se ha vendido «gracias al gran trabajo de los performers indirectos», la donación es una promesa que hizo y además, añade, «es lo justo» porque éste «es un proyecto denuncia. No lucrativo».

Amén forma parte de la exposición Desenterrados que se exhibe en la capital navarra desde el pasado mes de noviembre.

El rechazo a la obra del pamplonés Abel Azconoa llevó también al Arzobispado a celebrar en la Catedral una misa ‘de desagravio’ en la que el arzobispo condenó de forma «enérgica» la «profanación» de la Eucaristía y el «sacrilegio gravísimo».

El Defensor del Pueblo de Navarra pide respeto a las creencias

La plataforma Respeto por Navarra presentó a principios de diciembre una queja ante el defensor del pueblo de Navarra contra la exposición de Azcona que ha sido acogida por Javier Enériz.

Enériz, en un escrito remitido al alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, no aborda la queja concreta por encontrarse el caso pendiente de resolución, según ha podido saber NavarraConfidencial.com. Lo que si que ha pedido el Defensor del Pueblo a Asiron es que «se garantice que los contenidos de las exposiciones artísticas que se autoricen en los locales y salas de titularidad municipal, sin perjuicio de la libertad de creación y expresión artística de los autores que expongan, tengan en cuenta las creencias religiosas, las distintas sensibilidades y el pluralismo de la sociedad pamplonesa y, en su caso, respeten los derechos de terceras personas, adoptando, cuando proceda, las medidas oportunas en pro de una mejor convivencia».

El Ayuntamiento de Pamplona tiene dos meses para decidir si acepta esta sugerencia o si interpone las alegaciones u observaciones que considere oportunas.

En todo caso, mientras la exposición siga abierta, seguirán los vecinos de Pamplona acudiendo cada martes a las 18 horas a rezar a la puerta de la exposición, según ha podido corroborar esta mañana Actuall.

El Ayuntamiento tiene previsto mantener la exposición hasta el 17 de enero.

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