Dos activistas de Femen se encadenaron en la catedral de La Almudena en Madrid en el año 2014. /Femen
Dos activistas de Femen se encadenaron en la catedral de La Almudena en Madrid en el año 2014. /Femen

El 13 de junio de 2014, dos miembros del grupo ultrafeminista Femen entraron en la catedral de Nuestra Señora la Real de la Almudena en Madrid y se encadenaron al crucifijo situado en el altar mayor del templo.

Semidesnudas y con el lema “libertad para abortar” pintado en sus torsos, gritaron lemas como el aborto es sagrado” y “aborto ilegal, tomemos el altar” motivo por el que fueron detenidas por la Policía Nacional y conducidas a las dependencias de la Brigada Provincial de Información situada en el madrileño barrio de Moratalaz.

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A resultas de esta acción, se alteró gravemente el normal funcionamiento de la catedral, que fue cerrada al público, incluido su perímetro exterior, impidiendo a los madrileños acudir como hacen con regularidad a realizar sus prácticas de piedad.

Este viernes 16 de noviembre se enfrentarán en el juzgado de lo Penal número 23 de Madrid a una pena que podría elevarse hasta los dos años de prisión acusadas de haber cometido delitos de promoción del odio hacia una determinada ideología o religión, contra el sentimiento y la libertad religiosa y de perturbación y profanación de lugar de culto religioso, entre otros.

Al menos una de las encausadas formó parte del grupo de miembros de Femen que también irrumpieron en una manifestación de la pataforma Derecho a Vivir en el año 2013

La acusación particular es ejercida por la Asociación de Abogados Cristianos.

Al menos una de las encausadas formó parte del grupo de miembros de Femen que también irrumpieron en una manifestación de la pataforma Derecho a Vivir en el año 2013, acción por la uqe finalmente fueron absueltas, pese al recurso de la Fiscalía y la acusación particular, entonces iniciada por la Asociación Enraizados que participaba en la marcha, tras un primer archivo por parte del juzgado de lo Penal número 19 de Madrid.

La Audiencia Provincial de Madrid consideró entonces que “las acusadas sólo pretendían dar publicidad a sus ideas mediante una actuación inapropiada”. El auto explica que buscaban “una repercusión mediática” pero que “no impidieron el legítimo derecho de manifestación de las personas que participaban en la marcha, que pudieron acudir a ella y continuarla con normalidad tras ser retiradas las acusadas”.

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Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".