Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares.
Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares.

La instrucción de celebrar la misa «sin las puertas abiertas abiertas de par en par» y sin dejar «las luces que dan a la calle encendidas» de la que ha tenido noticia Actuall no se ha dado en China, Pakistán, Corea del Norte, Nigeria o Irak.

La ha dado un obispo español, Juan Antonio Reig Pla, tal y como testimonia uno de sus sacerdotes, Miguel Ángel Nieto, en un mensaje que ha enviado a los feligreses después de que el pasado Lunes de Pascua, dos agentes de la Policía Nacional obligaran a desalojar la parroquia dedicada a los Santo Juan y Pablo en San Fernando de Henares.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

Suscríbete a Actuall y así no caerás nunca en la tentación.

Suscríbete ahora

«Acaban de hacerme lo mismo que la obispo de Granada», comienza el mensaje, en referencia a la irrupción similar sufrida el Viernes Santo en la catedral cuando se celebraban los oficios religiosos propios del día.

En San Fernando de Henares eran las 19:45 horas, «estaba terminando la liturgia de la Palabra», explica el padre Nieto, cuando los policías «han entrado en el templo y nos han invitado a desalojarlo o nos sancionaban».

«Éramos solo 5 feligreses y el cura por lo que se cumplían las distancias de seguridad sobradamente», alega el párroco, en alusión al artículo 11 del real decreto que establece el estado de alarma y que indica que «La asistencia a los lugares de culto y a las ceremonias civiles y religiosas, incluidas las fúnebres, se condicionan a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro«.

Sin embargo, aunque tanto el sacerdote como los feligreses mostraron la literalidad del real decreto y «el papel del Obispado que nos invitaron a repartir como salvoconducto», los agentes amenazaron con sancionar a los presentes si no se desalojaba. Según el testimonio del presbítero, los policías «han acudido por un requerimiento. Vamos, que un vecino ha denunciado».

Para evita la multa, el párroco optó por repartir la comunión a los presentes y concluir: «Les he dado la comunión y a casa».

Tras comentar lo sucedido con el Obispado de Alcalá de Henares, el padre Nieto comparte las instrucciones recibidas, a saber: «Que celebre con normalidad, pero que no deje las puertas abiertas de par en par ni las luces que dan a la cale encendidas. También quitar las campanas que anuncian la misa«. Al tiempo, se le insta a «explicar a los feligreses que la puerta estará siempre ‘cerrada’, aunque sin la llave para que puedan pasar y la vuelvan a dejar cerrada».

Para futuras ocasiones, el Obispado de Alcalá de Henares lo tiene claro: «La Policía no puede entrar en un templo ni paralizar una misa sin un requerimiento judicial firmado. Hoy han cometido un allanamiento de morada».

En el caso de que agentes insistan en denunciar la celebración de una misa que cumpla con los requerimientos del real decreto del estado de alarma, «que denuncien. Se recurre y ellos serán denunciados con prevaricación, por saltarse la ley».

Fuentes del Obispado han asegurado por otra parte a Actuall que «el comisario de la zona se ha disculpado» por la actitud de los agentes que se habrían «extralimitado» tras la denuncia de un vecino.

Las mismas fuentes reiteran que «la Policía no puede acceder a una iglesia sin una orden judicial porque no estamos en estado de sitio o de excepción» y que «en la diócesis de Alcalá de Henares se van a seguir celebrando misas como hasta ahora, con las exigencias que marca el decreto».

También te puede interesar:

Comentarios

Comentarios