Un fiel en la Plaza de San Pedro sujeta un pequeño Niño Jesús en 2016. Foto: ACI Prensa

Cada tercer Domingo de Adviento, llamado “domingo de la alegría” se congregan en la Plaza de San Pedro miles de niños de los oratorios romanos para la bendición de los “Bambinelli”, las estatuillas del Niño Jesús que luego los pequeños llevarán a sus hogares para esperar el Nacimiento de nuestro Salvador. Este año no podía faltar esta tradición.

El Papa Francisco saludó a todos los niños de los oratorios y los invitó a descubrir el verdadero sentido de la Navidad.

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“Cuando recen en casa, ante el pesebre con sus familiares, déjense atraer por la ternura del Niño Jesús, nacido pobre y frágil en medio de nosotros, para darnos su amor. Ésta es la verdadera Navidad. Si quitamos a Jesús, ¿qué queda de la Navidad? Una fiesta vacía. No quitar a Jesús de la Navidad: Jesús es el centro de la Navidad, ¡Jesús es la verdadera Navidad! ¿Entendido?”.

La bendición de los “Bambinelli” es una tradición que comenzó en los años 90, y que este año lleva por lema “Hay un lugar para ti”.

*Este artículo ha sido publicado originalmente en ACI Prensa.

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