Isabel la Católica, Adolf hitler y Radovan Karadzic.
Isabel la Católica, Adolf hitler y Radovan Karadzic.

Isabel la Católica (1451- 1504) debería figurar en la galería de los grandes genocidas, como el sultán turco Abdul Hamid II (que ordenó el exterminio de armenios en 1915); Hitler, por el holocausto judío y el serbobosnio Radovan Karadzic, por el exterminio de musulmanes en las guerras de Yugoslavia, en los años 90 del siglo pasado.

Debería… si nos atenemos a un telediario de TVE, la televisión pública que pagamos todos los españoles. Porque en ese espacio se dice que la reina católica fue responsable de “limpieza étnica”.

Se trataba de una pequeña pieza, emitida el pasado fin de semana, sobre el libro «Isabel la Católica La primera gran reina de Europa» (Debate) escrito por el corresponsal de The Guardian, Giles Tremlett.

La periodista llega a decir en un momento determinado que la esposa de Fernando de Aragón hizo “limpieza étnica a favor del cristianismo”.

Aunque en el libro de Tremlett no faltan apreciaciones erróneas, en líneas generales, aborda con rigor la figura de la reina, desmontando algunos de los tópicos de la leyenda negra.

No se puede decir, por tanto, que el trabajo del periodista británico incurra en “hispanofobia”. La que sí lo hace es TVE al tergiversar los hechos y atribuir a Isabel la limpieza étnica.

Vayamos a los hechos.

El aspecto más polémico del reinado de Isabel fue la expulsión de los judíos, en 1492, pero habría que puntualizar varias cosas para situar la medida en su contexto.

  1. Técnicamente no fue una expulsión sino la prohibición de la práctica del judaísmo, que no es exactamente lo mismo. El hebreo que se convertía no se debía marchar, y de hecho muchos se quedaron, incluso en la Corte de los Reyes Católicos, ocupando cargos importantes.
  2. Se le ha acusado a Isabel de racista, pero ahí está la elevada nómina de personas de linaje hebreo que colaboraron con ella: Pablo de Santa María, Alonso de Cartagena, el inquisidor Torquemada, fray Hernando de Talavera, Hernando del Pulgar, Francisco Alvarez de Toledo o el padre Mariana entre otros.
  3. Isabel se preocupó personalmente de que no se cometieran abusos en las personas y haciendas de los judíos expulsados como se puso de manifiesto en la Real de provisión de 18 de julio de 1492 que velaba por evitar y castigar los maltratos a judios.

Antes que Isabel, los soberanos de Inglaterra y Francia habían hecho lo propio y a nadie se le ocurre decir que hicieron limpieza étnica

España fue el último reino de Europa en prohibir el judaísmo. Antes que Isabel, los soberanos de Inglaterra y Francia habían hecho lo propio y a nadie se le ocurre decir que hicieron limpieza étnica. La medida fue general prácticamente en toda la cristiandad occidental, pero la reina Isabel lleva colgado el sambenito en exclusiva.

En el resto de su trayectoria como reina tampoco encajan ni la limpieza étnica, ni el racismo, sino todo lo contrario.

Así, Isabel no consideró los territorios del Nuevo Mundo, descubiertos por Colón,  como colonias. Sus habitantes eran ciudadanos y, según el decreto de 1500, ningún indio podía ser hecho esclavo. Determinó que los indios seguirían siendo los propietarios de las tierras que les pertenecían con anterioridad a la llegada de los españoles.

Ilustración de un grupo de indígenas tainos originarios de la actual Venezuela.
Ilustración de un grupo de indígenas tainos originarios de la actual Venezuela.

“Y no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien”, señaló la Reina en su testamento.

Esta concepción tan avanzada para su época nacía de la profunda fe religiosa de Isabel. Consideraba que los indios americanos habían sido  redimidos por Cristo y por lo tanto tenían derecho a ser evangelizados y poseían una dignidad inviolable como personas.

Sin ese planteamiento no se habría llegado a la Constitución de EEUU:  Dios nos ha hecho a todos libres, iguales y en búsqueda de la felicidad, y ése es su testamento

Lo cual sienta un decisivo precedente para los derechos humanos. Sin ese planteamiento de Isabel la Católica no se habría llegado a la Constitución de los Estados Unidos, que repite prácticamente lo que ella dijo, que Dios nos ha hecho a todos libres, iguales y en búsqueda de la felicidad, y ése es su testamento.

El historiador Luis Suárez, autor de la biografía, Isabel I, Reina subraya el papel crucial de la reina en la gesta colombina y de las consecuencias que tuvo para la extensión de los derechos humanos con estas palabras:

(Con Isabel) “España llevó a América dos cosas, el caballo y el Padrenuestro”. Y explica “el caballo es el sentimiento de la caballería, es el respeto a la palabra dada, es el cumplir con la realidad”. Y  “el Padrenuestro es amar al prójimo como a uno mismo, ni más ni menos”.

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