Hubo un tiempo en que, en España, los tribunales no estaban formados por jueces sino por dirigentes y militantes de partidos políticos y por sindicalistas

Como aquellos inapropiados jueces carecían de conocimientos jurídicos, los juicios solían durar unos minutos y no había abogados, ni pruebas. 

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Pasados los minutos de rigor, los acusados, que siempre resultaban culpables, eran entregados a otros sindicalistas y cargos y militantes de los partidos políticos del Frente Popular, que los subían a un vehículo, los trasladaban a algún parque o a las afueras de la ciudad, y los asesinaban.

A aquellos tribunales los llamaban en los años 30 “tribunales populares”.

El Frente Popular de la moción de censura

Hoy no los llamamos así, pero algo de aquello está imitando el Gobierno: como en el 36, y con el fin de restringir la libertad de los ciudadanos, está sustituyendo a los jueces por cargos y militantes de partidos políticos del Frente Popular, que ahora recibe la denominación de “mayoría de la moción de censura”, o incluso por miembros del Gobierno. 

Como en toda sociedad abierta, las redes sociales propagan numerosas trolas, muchas de ellas con intencionalidad sesgada y consecuencias perniciosas. 

Pero la mayor fábrica de embustes del momento funciona en el palacio de La Moncloa, donde Sánchez ha instalado una poderosa maquinaria de intoxicación cuya capacidad de difusión y de maniobra es bastante superior a la de cualquier iniciativa anónima.

En ese contexto, el control del flujo libre de los mensajes adquiere plena lógica para proteger el monopolio de la mentira al servicio de Su Persona. (Ignacio Camacho: La fábrica de embustes)

Hoy, en España, empieza a suceder también como en los regímenes comunistas más conspicuos.

El procedimiento que sigue Sánchez es tan totalitario como sencillo:

  1. El Gobierno acaba con la libertad de expresión y de opinión asumiendo el control de los contenidos de las redes sociales (donde los ciudadanos disponíamos de una relativa libertad) y de los medios de comunicación. Lo llaman “procedimiento de actuación contra la desinformación”.
  2. Acaba asimismo con la presunción de inocencia y con el derecho a la privacidad utilizando como tapadera leyes como la de violencia de género o la que permitirá a Hacienda entrar a registrar tu domicilio sin consentimiento judicial y sin previo aviso. Esta última norma se va a tramitar a instancias de la Agencia Tributaria.

Como puedes comprobar, la checa progre no para de crecer…

El comisario Redondo

El jefe de esta checa “aggiornada” recién salida del horno de Moncloa es el individuo de la siguiente imagen:

Si visitaste alguna vez la sede de HazteOir.org en Madrid (antes de los tiempos del teletrabajo), habrás reconocido que la fotografía está tomada en nuestras instalaciones.

Por aquel entonces Iván Redondo había asesorado al pepero Monago, expresidente de Extremadura. Antes lo había hecho con García Albiol. Y enseguida se alquilaría a Sánchez.

Es lo que tiene Redondo, vale igual para un roto que para un descosido, que es la manera educada de decir que tiene tantas chaquetas como clientes. Y se las cambia en cuanto se acerca el día de cobrar.

Él no lo considera cambio de chaqueta, ni prostitución, sino ”profesionalidad”. 

“Yo soy un profesional, un técnico”. Mismo argumento que los administradores de los campos de concentración. No miro qué supone el trabajo que me piden, me dejo contratar y basta. 

La Historia está llena de personajes así. 

En un nuevo y decisivo paso hacia la dictadura constitucional, los troleros oficiales dispondrán de exclusividad. Y nos dirán la verdad solo cuando les convenga.

Iván Redondo, Maquiavelo de todo a cien, Rasputín de feria, será el juez. (Juan Carlos Girauta: Fue hermoso mientras duró)

En las entrevistas, Redondo alardea de inspirarse en El lado oeste de la Casa Blanca. Cree que así le caerá mejor a la gente.

No es verdad. Su modelo no es el gran Leo McGarry sino el siniestro Frank Underwood de House of Cards, esa serie que explica cómo si eres el corrupto más criminal te podrás convertir en triunfador y en presidente.

Redondo es, además de inmoral, muy torpe. Desconoce que en España sigue habiendo una Constitución e incluso un Tribunal Constitucional que vela por ella (o así). Y si no lo desconoce, mucho peor, porque entonces significa que es un golpista potencial.

José María Marco prefiere pensar solo lo primero, en que es torpe:

Pedro Sánchez y su equipo monclovita, en particular Iván Redondo, tienen un gran prestigio como estrategas. No se lo merecen. Toda la gestión de la crisis de la Covid-19 demuestra una ausencia completa de visión estratégica. (José María Marco: Estrategas a la violeta, La Razón, 18.10.20)

Juan Soto Ivars insinúa más bien lo segundo:

Poner a Iván Redondo a los mandos de una máquina contra la desinformación es como confiarle a Raskólnikov las llaves del piso de tu abuela. Un tipo que se ha hecho famoso por montar campañas electorales y adulterar hasta el CIS estará al mando de un organismo contra la desinformación.

Este mecanismo de control gubernamental de la verdad viene tras el rosario de declaraciones vagas y amenazantes sobre los bulos que, durante la pandemia, les han servido a los partidos en el poder como estrategia de propaganda y ataque a la oposición. Además, han denunciado muchos bulos (a veces eran críticas) sin dejar de alimentar los que les convenían. (Juan Soto Ivars: Este artículo está siendo vigilado por Iván Redondo)

De la checa de Redondo a la patada en la puerta

De esta nueva checa de la desinformación formarán parte, entre otros, la Secretaría de Estado de Comunicación (Miguel Ángel Oliver y el servicio de prensa de Moncloa) y el CNI, en el que ahora tiene plaza Pablo Iglesias.

Como recordarás, aprovechando la primera fase del terror (lo que Illa/Simón y otros llaman “la primera ola”), Sánchez nos coló a Iglesias en la dirección del Centro Nacional de Inteligencia.  

Pues aprovechando ahora la segunda fase del terror en la que nos encontramos, Sánchez nos cuela las restricciones a la libertad de expresión y opinión con este engendro de la oficina de desinformación teledirigida desde Moncloa. ¡Hasta la UE empieza a poner el grito en el cielo!

En cuanto a la patada en la puerta que se concede a María Jesús Montero, la portavoz del Gobierno que no sabe hablar, los especialistas ya la califican de “terror fiscal”: 

El Gobierno da un paso más en su ya evidente estrategia de terror fiscal. Hacienda da una vuelta de tuerca adicional y a la inseguridad jurídica que mantiene en el cobro de impuestos a ciudadanos y empresas, ahora suma la persecución a los contribuyentes en sus propios domicilios. (Hacienda prepara una ley para poder entrar en los domicilios particulares sin avisar)

Creíamos tener un Gobierno pero no es más que un aprendiz de tribunal popular del 36

De aquellos que “juzgaban” sin ser jueces, sino miembros de los partidos del Gobierno. 

Presunción de culpabilidad

Con la izquierda en el poder, todos somos culpables… menos ellos.

Todos somos corruptos menos ellos.

Eres culpable si piensas que quien plagió su tesis doctoral no es la persona más adecuada para decidir qué es mentira y qué, desinformación. 

Eres culpable si crees que el español es la lengua propia de España.

Y es un ingenuo, o un ignorante, o cómplice de los intentos caudillistas de la izquierda quien piense todavía que vivimos en una nación democrática.

Nuestros parlamentarios son, cada vez más, dóciles correas de trasmisión de las directrices de sus respectivos líderes; pero nunca hasta ahora se había visualizado de forma tan clara que lo único que importa es lo que decidan –en los pasillos– sus jefes de fila. 

Por lo que se ve, ellos no tienen nada que decir; incluso algún tímido intento de disentir «a posteriori» (después de haber respetado la disciplina de voto) en redes sociales fue rápidamente silenciado. 

Por si alguien tenía alguna duda, hemos comprobado en vivo y en directo cómo el caudillismo de nuestros partidos políticos, nuevos y viejos, ha debilitado el parlamentarismo

Quizás entonces nuestros representantes no deberían sorprenderse tanto de que haya gente que empiece a considerarles a ellos y a la democracia parlamentaria algo superfluo. (Elisa de la Nuez: Desmontando el Estado de derecho)

La izquierda es retroceso, es supresión de derechos y libertades. Su carácter reaccionario queda cada vez más patente. 

Y también su profunda estupidez:

Izquierda medieval, que pretende curar enfermedades enjaulando a la población.

Izquierda primitiva, cuaternaria, sin ideas, solo represión.

Comentarios

Comentarios

Jamás pensé que uno pudiera ganarse la vida hablando de la vida de los otros, así que sigo creyendo que no soy un periodista. Dicen que éste, el segundo oficio más viejo del mundo (el que estás pensando es el tercero), se ha profesionalizado. Yo me dedico a intentar disimularlo. Este es mi blog http://mvidalsantos.tumblr.com/