Actualler:

A estas alturas, relacionar feminismo con derechos civiles resulta forzar en exceso el lenguaje… y la inteligencia. Porque si hubo un tiempo en que el feminismo realmente defendía los derechos de las mujeres, ese momento brilla hoy por su ausencia. 

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Sucede con el feminismo lo mismo que con cualquier otra reivindicación positiva: en cuanto se mezcla con la izquierda, la reivindicación desaparece como tal y pasamos a otra cosa. 

Unas veces aparece la venganza, otras veces la reivindicación se altera para convertirla en arma arrojadiza de la pelea partidista, otras se manipula a la opinión pública, a los ciudadanos.

Y siempre se produce división y enfrentamiento, cuando no violencia en sus muchas formas.

Dice un presuntuoso en las páginas de un periódico barcelonés que en el caso de Plácido Domingo hemos pasado del machismo al patrioterismo porque la mayoría de testimonios españoles sobre sus supuestos abusos ponen en duda las acusaciones contra el tenor. ¡Acertado análisis si lo que pretendes es seguir viviendo del sistema!

https://www.abc.es/cultura/musica/abci-elogios-borrados-placido-domingo-soprano-acusa-acoso-sexual-201908160122_noticia.html

Dejemos a un lado la larga lista de mujeres que han salido en apoyo de Plácido en España y en otros países, intérpretes femeninas de ópera y personas de otros campos que han trabajado con nuestro tenor. 

Prescindamos de personas del ámbito de la izquierda que le han apoyado, como el ministro de Cultura del Gobierno Sánchez. Y vayamos lo que algunos están buscando con esta historia. 

Porque no se trata de que el tenor sea inocente por ser Plácido Domingo. La Justicia determinará, si tiene algo que determinar. 

De lo que trata esta historia es del feminismo como una de las formas que adquiere el totalitarismo en la democracia del siglo XXI. Se trata de ideología de género. Se trata de que hombres y mujeres deberían ser iguales en derechos y obligaciones… y eso empieza a no suceder.

“De eso va «lo de Plácido». No de creer –pura subjetividad– a él o a sus acusadoras. Porque eso, simplemente, no lo sabemos. Va, como tantos otros casos de denuncias de acoso, o de maltrato, o de corrupción, del derecho elemental de todo ser humano, a ser declarado no culpable –por la justicia, faltaría más, pero también por la opinión pública– hasta que se demuestre lo contrario. Que muchas veces se ha demostrado cuando el sujeto ya ha sufrido el destierro moral, el repudio colectivo, el estigma de los apestados. 

Va de una sociedad acostumbrada a erigir tribunales populares multitudinarios que emiten su fallo en función de prejuicios políticos o ideológicos, incluso de caprichosos estados colectivos de ánimo. Va de la indefensión de cualquier ciudadano ante un procedimiento sumarísimo tan frívolo como arbitrario.

No es de Plácido, sino de la libertad, de lo que estáis hablando.” (Ignacio Camacho: «Lo de Plácido»)

El “caso” Plácido Domingo va de libertad… que algunos venden por dinero:

“No conozco a ningún demandado por acoso sexual que sea pobre o un don nadie. No conozco ninguna demanda que no haya sido retirada cuando se alcanza una cifra agradable. Tampoco he visto que ni una sola de estas quejas se haya pronunciado mientras duró el provecho de lo que se obtuvo a cambio.

He conocido a mujeres maravillosas a lo largo de mi vida. Mujeres valientes, fuertes, responsables, que en su relación con los demás sabían marcar los límites y controlaban ellas lo que ocurría y nunca se quejaron de las consecuencias de lo que aceptaron. Mujeres que fueron siempre dueñas de su destino y que si alguien las agredía o las pisoteaba lo denunciaban al instante. No había ninguna cifra para callarlas. Ni la pedían ni la aceptaban. Cuando reclamaban su dignidad era lo único que reclamaban.

He visto también que sexo y poder han tenido siempre relaciones fronterizas y vendimiadas. He visto que Arcadi Espada ha escrito que los hombres utilizan su poder y las mujeres su sexo, y he visto que era cierto. He visto las alcantarillas desbordadas de repugnantes ratas corriendo a morder a Plácido, como siempre que el submundo tiene la ocasión de intentar destruir cualquier indicio de belleza porque le mata el resentimiento de vivir sin ella.

He visto el perfil en Twitter de la mujer que nos acusa –porque yo soy Plácido y lo somos todos los hombres blancos y libres, aunque algunos sean demasiado estúpidos para entenderlo– presumiendo con gran orgullo de haber trabajado con él, justo hasta que además de verle como un maestro empezó a verle como un cajero automático.” (Salvador Sostres: Plácido)

Dinero, aparecer en los medios, engancharse al carro del poder, basura televisiva… linchamiento. No pensar. Solo prejuzgar.

“Hay linchadores que actúan por subirse a esa ola, la feminista, que se ha convertido en un espacio moral controlado por la izquierda, perfecto para sentirse en la parte correcta de la historia.” (Candela Sande: ¿A qué esperan para prohibir ligar?)

Te presento a la diputada de Vox, Carla Toscano: 

Toscano ha definido bien ese turbio horizonte en el que esta batalla se está librando. Un horizonte llamado desigualdad:

“Todo esto ha creado un clima irrespirable de paranoia, psicosis y miedo digno de la obra más terrorífica de Stephen King, que transmite la idea de que cuando la mujer sale a la calle, cuando está a solas con un hombre o cualquier situación en donde esté presente un ser del sexo masculino, ésta puede ser agredida. Mientras, el hombre observa estupefacto como su imagen está cada vez más deteriorada por el mero hecho de ser hombre, y como sus derechos más fundamentales son pisoteados en aras de la ‘seguridad’ y ‘supervivencia’ de las mujeres.” (Leyes viogén o el fin de la presunción de inocencia)

La diputada de Vox ilustra en su artículola desigualdad, objetivo último que persiguen todas las leyes llamadas “de género”: Bildu propone quitar la custodia de los hijos a los hombres que hayan sido denunciados por “violencia de género”aunque no haya una sentencia que les condene. 

La ministra Calvo, que como todo su Gobierno y la mayoría de su partido está siempre de acuerdo con las propuestas de Bildu, lo expresó con cínica claridad:

Hay historias que huelen mal, muy mal. Historias con los mismos patrones, se trate de feminismo, de inmigrantes, de aborto y violaciones, de enfermedades degenerativas, de impedimentos físicos a la maternidad o de derechos de los padres sobre sus hijos.

Se trata de manipular los sentimientos de la gente para volver del revés el modelo de sociedad, inventando derechos que no son tales.

Porque no existe el “derecho” a elegir ser hombre o mujer, o a tener un hijo cuando no puedes tenerlo, o a matar a tu abuelo porque consideras que sufre demasiado, o a condenar a un hombre por no ser mujer.

Proponiendo lo que no tiene cabida ni en la razón, ni en la ciencia, ni en la declaración universal de derechos humanos, ni en una democracia liberal, la izquierda deviene el coche escoba que mendiga los votos de los antisistema y los totalitarios y manipula y utiliza a los ignorantes y los desesperados, a los caprichosos y los necesitados de tratamiento psiquiátrico, a los inmaduros y los consentidos. 

Y a todo ello lo llama “progresismo”.

Pero en realidad es una forma populista de moralidad pública que corrompe el ADN de las sociedades libres. 

Bueno, Andrea, lo reconozco, hoy te enviamos un brief muy oscuro. Pero no estamos diciendo que todo esté perdido, ni mucho menos. Escucha, por favor:

“Pero algo cambió con Plácido. Algunas óperas, como la de Salzburgo, se negaron esta vez a cancelar. Y fluyeron, más que nunca, artículos y opiniones cuestionando la infalibilidad del #MeToo, un «basta ya» que habría sido impensable hace pocos años. Lo que ha ocurrido es impresionante: de pronto, hubo quien se atrevió a dudar de que la mujer siempre tiene razón cuando acusa a su bestia, el hombre. Creencia ésta que el Gobierno de Carmen Calvo asumió como verdad revelada y política de Estado; y el órgano global, como línea editorial de las salmodias emitidas por megafonía 24 horas al día.” (David Gistau: Esta semana toca arrojar al pilón a Plácido Domingo)

No todo está perdido. Libramos una batalla aún por dilucidar. Y la ganaremos con la condición de que tú y yo sigamos en la trinchera. No importa tu ideología, ni la mía. Importa la razón, la ciencia, la democracia. 

Importa la verdad.

La cita

Luciano Pavarotti sobre Plácido Domingo (citado por Luis María Anson): 

«Si me invita usted a cenar y, para complacerme, pone una grabación mía, le dejaré plantado de inmediato. Si quiere que me quede, hágame oír la voz de Plácido».

Y la imagen

TU DÍA ACTUALL

No es un Domingo cualquiera: la sed feminista por los trofeos de caza, por Alfonso Basallo. El caso de Plácido Domingo no es sino una manifestación más de la ley del péndulo. Si la revolución sexual de los 60 convertía a la mujer en presa de caza en manos del varón, la revancha feminista del siglo XXI convierte al hombre en trofeo cinegético de las nuevas amazonas. El artículo de Basallo en el siguiente enlace

Entra en vigor un recorte de 60 millones a Planned Parenthood de fondos públicos para el aborto. Un tribunal federal ha determinado que se puede aplicar la nueva política de reparto de fondos del Título X que veta la financiación de abortos. La aplicación queda pendiente de la resolución de los recursos del Gobierno Trump a determinados vetos estatales a la medida. La noticia, aquí

El creador de la cápsula de la muerte para suicidios impulsa un servicio de transmisión en directo. Philip Nitschke, fundador de la organización pro eutanasia Exit International promueve una suerte de «teleasistencia» para el suicidio. El creador de la cápsula de la muerte para el suicidio promociona una sustancia letal alternativa al Nembutal que es accesible y legal en Australia. Más información, aquí

Profanan varias imágenes en la catedral de San Ignacio de Velasco en Bolivia. El atacante dañó una imagen del cuerpo de Jesús que es sacado cada año en procesión por Semana Santa y derribó la imagen de la Virgen Dolorosa. Según los vestigios que han quedado del ataque, el individuo subió al altar mayor y destrozó la imagen de Cristo crucificado. Lee más en el siguiente enlace.

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