¿Cómo se sabe que un partido ha entrado en fase de declive? ¿Cómo conocer que empieza a hacer las maletas, que ya ha sido derrotado e inicia la caída que nadie podrá detener?

Un fino analista de izquierdas diagnostica… y apunta al PSOE:

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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“Se nota que un partido en el poder entra en fase declinante cuando presenta estos cuatro síntomas: 

a) un ataque de ceguera persistente que le impide ver lo que sucede delante de sus narices y todo el mundo ve; 

b) comportamientos erráticos, con vaivenes incomprensibles y reacciones espasmódicas, acompañadas frecuentemente de alucinaciones paranoides; 

c) reiteradas conductas autolesivas

d) y rencor social invertido, que se produce cuando el político se revuelve contra la sociedad y la culpa de sus desgracias.

Ese conjunto de síntomas fue claramente perceptible en la fase terminal del Gobierno de Adolfo Suárez; en la última legislatura de Felipe González; en el último año del Gobierno de Aznar; en el naufragio catastrófico del Gobierno de Zapatero, y en los últimos días de Rajoy.

El Gobierno que preside Pedro Sánchez comienza también a mostrar esos signos. La diferencia es que, en todos los casos anteriores, la decrepitud se produjo en el tramo final de largos periodos de Gobierno, y en este se manifiesta cuando apenas ha transcurrido un año y medio de la legislatura.” (Ignacio Varela: ¿Por qué el Gobierno se autolesiona?)

Sánchez en modo declinante. En realidad muchos (menos él y su corte) perciben que huele ya a entierro. Él, su corte y sus digamos “ideas”:

“La guerra cultural, que, por fin, ha dejado de ser algo abstracto para aterrizar en lo tangible y sensible para el ciudadano.

Una guerra cultural que quizás ha orillado los argumentos más ‘de fondo’, pero que sí ha desmantelado, de arriba abajo, dos cuestiones tan relevantes como la superioridad moral de la izquierda y su carácter de opción aseada, optimista y presentable.” (Vidal Arranz: Teoría y límites de la tabernidad)

Perdida su supuesta superioridad moral y su carácter aseado, y también perdido su contacto con la tierra: Sánchez y su corte se siguen enredando en asuntos que solo interesan a Lastra, Iceta, Irene Montero, su churri y Errejón. 

Pero que no mejoran un ápice la vida de los españoles.

Por cierto, bonita incoherencia, una más, del PSOE, que hace muy poco, con Sánchez de abanderado, se presentaba como el campeón de los trans…

… Y ahora dice exactamente lo contrario:

Vayamos ahora al mega hiper macro super intelectual de la izquierda supuestamente ascendente (¿apostamos algo gordo a que en cinco años nadie recordará qué era Más País?). Pasen y lean a Íñigo Errejón:

“Se confirma una deriva social y cultural en Madrid: ya no es un ‘laboratorio neoliberal’, sino que el campo de batalla está marcado por el resultado exitoso de 26 años de gobierno del PP que a través de la fiscalidad, que se aprovecha de la extracción de rentas del resto de España, el urbanismo desintegrado de los lazos comunitarios abiertos y el ataque a los servicios públicos para retirar de ellos a las clases medias y trabajadoras con altos ingresos, ha ido generando un ‘habitus’ neoliberal.” (Íñigo Errejón: El momento verde)

A ver, reflexionemos profundamente, ¿tú en qué “habitus” estás?

A jorobar al Rey

En eso sí que no fallan, en tratar de humillar a Felipe VI. Llevan tiempo intentándolo y ahora han dado con el procedimiento perfecto:

“Sánchez no ha querido recurrir a la capacidad mediadora de Felipe VI pese a las relaciones personales entre alauíes y Borbones, pero sí está dispuesto a convertir la firma del Rey en la medida de gracia que libera de la cárcel a los artífices de la sedición.

No cabe expresión más humillante de la formalidad con que se degrada al monarca y con que se desautoriza el discurso del 3 de octubre.

Correspondió entonces a Felipe VI el trance de proteger la Constitución frente a quienes la violentaron. Y ahora le corresponde abdicar de su propio discurso y prestarse a las obligaciones que conlleva el indulto gubernamental.” (Rubén Amón: Así humilla Pedro Sánchez a Felipe VI)

No hay plan para España en la izquierda, salvo su liquidación. Y eso pasa en primer lugar por la liquidación del rey.

Pero humillar y borrar al rey, como está pretendiendo el Gobierno de Sánchez, es acabar con la democracia: 

“La Historia de España revela que el camino republicano ha conducido siempre a la disgregación y al enfrentamiento civil

Por el contrario, la libertad, la unidad y la concordia se han verificado en el Estado Constitucional conformado en «Monarquía parlamentaria».” (Daniel Berzosa: Monarquía es Democracia)

¿La monarquía supone para nosotros un problema político?

Un 0,3 por ciento de los españoles dice que sí, que es un problema para nuestra democracia. El 99,97 por ciento pensamos que no

¿Supone el rey un lastre para nuestra economía?

Lo que nos cuesta la monarquía a cada español es 16 céntimos al año. 

Una república, la italiana, por ejemplo, cuesta cada año 224.000.000 millones de euros. La francesa, 300.000.000 millones.

La monarquía española nos cuesta al año 7.887.150 millones de euros.

“Año tras año, según ‘The Economist’, ‘Freedom House’ y el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, este modelo político de organización de la comunidad civil, basado en el respeto de los derechos humanos, la libertad y la igualdad, integrador de la pluralidad (individual y colectiva, ideológica, religiosa, cultural, etc.) y fomentador del desarrollo sociales, donde se encuentra mejor adquirido y asentado es en los Estados (todos europeos), cuya democracia tiene la ‘forma política’ de Monarquía parlamentaria. 

Se trata de Gran Bretaña, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y, claro es, España. 

Y año tras año, las encuestas acreditan tozuda y felizmente que la monarquía solo es un problema para el 0,30,6 por ciento de los españoles.” (Daniel Berzosa: Monarquía es Democracia)

¿Y cuánto nos cuesta una presidencia del Gobierno cuando la ocupa Pedro Sánchez?

47.443.960 millones de euros al año. Frente a los siete millones y pico de la Casa Real.

Pero se les acaba, aunque aparenten lo contrario, ha empezado la cuenta atrás, recuerda los cuatro síntomas del principio de este correo. 

Se les acaba incluso entre los suyos. En Antena 3 apareció uno de ellos, Felipe González. Ese viejo al que desprecia toda la cúpula del PSOE actual. 

Su aparición se alzó con la audiencia máxima del día. El Hormiguero de Felipe VI fue el programa más visto de la jornada, más del 20 por ciento de cuota de pantalla y tres millones y medio de espectadores. 

¿Por qué? Acaso porque ese viejo del PSOE puso a caldo a los jovencitos del PSOE.

Se les acaba y no tienen escapatoria: si Sánchez cede a los nacionalistas con sus indultos y su rendición incondicional, perderá las elecciones. Y si no cede, perderá la legislatura.

Y por esa vía perderá las posteriores elecciones. 

El rey se ha convertido en héroe para muchos españoles porque encarna exactamente lo contrario que Pedro Sánchez. Pero hay más héroes hoy en España. 

Te presento a uno de ellos:

Perdido su contacto con la tierra, el boss del PSOE y su corte se siguen enredando en asuntos que solo interesan a Iceta, Irene Montero y su churri. Hemos entramos en la fase Pedro Sánchez declinante. Cambio de tercio. Que pare la música. Se acerca la hora de la verdad.

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Jamás pensé que uno pudiera ganarse la vida hablando de la vida de los otros, así que sigo creyendo que no soy un periodista. Dicen que éste, el segundo oficio más viejo del mundo (el que estás pensando es el tercero), se ha profesionalizado. Yo me dedico a intentar disimularlo. Este es mi blog http://mvidalsantos.tumblr.com/