Algunos están deseando cargarse ya al Rey. Al rey anterior, al actual. Para ponerle la corona republicana a, por ejemplo… ¡Baltasar Garzón! ¿Por qué no?

Cualquier chiquilicuatre puede ser presidente de una república. Lo vimos en la de 1873 y en la de 1931.

Algunas personas creen que La Sexta da información.

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Willy Toledo haría un presidente republicano estupendo con esa barba y esa demagogia que chorrea de su boquita. Unas cuantas semanas saliendo por la tele y convirtiéndose en el leit motiv de La Sexta y conseguiría que el número necesario de irresponsables le votaran encantados.

O la propia Carmen Calvo, ¿por qué no una presidenta republicana?

Sinvergüenzas republicanos sin vergüenza

Los partidarios de liquidar al Rey son bien curiosos. En España estos especímenes se dedican a:

  • Mantener bien protegido a Jordi Pujol y a su descendiente directo, el primate Puigdemont.
  • Aplauden los acuerdos de Pedro Sánchez con los etarras de Bildu.
  • Están hasta las trancas de robar en regiones como Andalucía, Cataluña o Vascongadas.
  • Le hacen la ola a tipos y tipas que proponen asaltar o incendiar iglesias.
  • Amparan y homenajean a los asesinos del nacionalismo vasco que mataron a sus propios compañeros de partido.
  • Conforman el Gobierno más despilfarrador de nuestra historia, con más ministros, secretarios de Estado, chiringuitos y chiringuitas de toda la Unión Europea.

En cuanto se juntan, todos ellos olvidan lo que se traen entre manos (sucias) y empiezan a aullar “república, república”, “Borbón al paredón”.

Lo que la impostura esconde

Dicen que se trata de acabar con la corrupción. Y dos huevos duros, que diría Groucho Marx.

Detrás de la berrea republicana no hay otra cosa que la subversión del orden constitucional, el asalto al Estado, la batalla para acabar con la democracia.

Sí, con la democracia. 

Las maniobras contra el llamado Rey emérito no son más que una parte del postulado derribo de nuestro vigente Estado de Derecho para alcanzar una España totalitaria y hecha trozos, es decir, desaparecida. (Ramón Rodríguez Arribas: En defensa del Rey)

Y como dice Miquel Giménez, mal arreglo tiene un país que permite el acceso a la plaza pública de semejante ganado:

España tiene mal arreglo. Nadie se opone a que un inhabilitado siga en su cargo [Torra], se da bola a golpistas permitiéndoles circular por la calle en detrimento de otros presos que, al menos, han manifestado su deseo de reinserción. 

Todo se admite, todo se tolera, todo es admisible, salvo una cosa: defender a Don Juan Carlos de Borbón basándote en la presunción de inocencia y en su ejemplarísima hoja de servicios como monarca. (Miquel Giménez: En defensa de Don Juan Carlos de Borbón)

Ignacio Varela los llama “la asociación destituyente de populistas y nacionalistas”:

Felipe VI es víctima de una tenaza fatídica.

Por una parte, está la presión de una trama extorsionadora en la que los personajes más visibles son una timadora profesional que embaucó y estafó a su padre y un policía corrupto dispuesto a chantajear al lucero del alba para eludir la acción de la Justicia. (Ignacio Varela: Si el Rey no es responsable, ¿quién responde por el Rey?

Tal es el frente del que parten los proyectiles: una señora algo más que casquivana, a la que algunos califican de pelandrusca venida a más, y el mafioso número 1 de ese submundo turbio en el que resulta difícil distinguir entre el policía bueno y el delincuente malo.

Lo que esconde tanto postureo republicanoide es a un par de chantajistas de reconocida trayectoria.

D. Juan Carlos no lo pone fácil

Señala Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el expresidente socialista de Extremadura, que “damos toda la credibilidad a quienes están por demostrar que la tienen”.

Hay todavía españoles enfadados con D. Juan Carlos por su actuación durante la transición. Y en el caso de que se demuestre que son ciertos, los habrá en el futuro más que enfadados con sus trapicheos económicos.

Pero el rey emérito es inocente mientras no se demuestre lo contrario, por más que aireen fango la asociación destituyente de populistas y nacionalistas, algunos digitales cada día más sensacionalistas y algunos periódicos nacionales muy entusiasmados con la posibilidad de nombrar presidente de la república a algún amiguete de Pedro Sánchez

Aunque D. Juan Carlos no ayuda demasiado a mantener su presunción de inocencia:

Juan Carlos de Borbón fue seducido por Corinna Larsen y eso le llevó a deslizarse hacia el lado indebido. Perdió la cabeza por ella, porque es humano.

Y posteriormente, el exjefe del Estado ha sido chantajeado por una mujer despechada, fría y amante del dinero que, además, ha amenazado con poner en riesgo la Corona de España. (Fernando Garea: El machismo de la teoría de ‘Corinna la mala’)

Corinna #MeToo

¿Describe bien la situación Fernando Garea en esta cita? A mi modo de ver, estupendamente. Pero sucede que este buen periodista patina como en pista de hielo al negar verosimilitud a su propia descripción. Y lo hace porque cree que esta versión es… ¡machista

De todas las versiones que se intentan construir para atenuar la responsabilidad del Rey emérito, esta [seducido por Corinna Larsen] es una de las más extravagantes, además de ser una de las más profundamente machistas. (Fernando Garea: El machismo de la teoría de ‘Corinna la mala’)

¡Vaya! Resulta que la mesalina de turno queda excluida de cualquier análisis por el hecho de que es mujer. Difícil interpretar la realidad si hemos de abrir un paréntesis cada vez que entra en escena una señora.

Corinna Larsen se ajusta canónicamente al papel de izas que comentaba el columnista Espada hace años al describir a las protagonistas de la telebasura. Las que cobran dos veces, tituló.

Una por hacerlo y otra por contarlo. A este género pertenece ella. (Santiago González: Van a por el Rey)

La mesalina de esta historia es lo que es y su digamos “currículo” lo atestigua:

Corinna Larsen es el desmentido, en carne mortal, del determinismo del #MeToo.

No solo no nació víctima, sino que se ha empoderado a base de exprimir las debilidades de los seres con pilila. Y lo ha hecho con una destreza y una perfidia que habrían desconcertado a Madame de Pompadour.

De ahí que su afán por presentarse como una mujer indefensa resulte tan artificial como sus pómulos

Sobre todo si nos atenemos a la definición que de ella ha hecho su primer marido, un empresario británico, en Vanity Fair: 

«Corinna es una sociópata narcisista. No hay cirujano plástico ni banquero que pueda cambiar eso. Corinna siempre ha estado muerta por dentro». 

Y eso que con este se llevaba bien. A su segundo marido, el aristócrata Zu Sayn-Wittgenstein, le birló un título principesco que ha usado indebidamente. (Maite Rico: Corinna)

La banda

Corinna, Villarejo, Dolores Delgado, Garzón… Sigue, sigue, verás.

Les pese a los republicanos lo que les pese, esta es la historia de un chantaje con fines políticos para acabar con el sistema constitucional por la puerta de atrás.

Un chantaje al rey emérito y al Rey actual.

Ella llega al extremo de intentar chantajear a Felipe VI, a quien escribe para chivarse de las cuentas opacas y ofrecer un arreglo.

Este diario [El Mundo] ha publicado ese documento y la impecable respuesta de Zarzuela, que manda a Corinna a por hielo y le anuncia «el traslado» de su carta a «las autoridades competentes». (Maite Rico: Corinna)

Y por si faltan evidencias acerca de esta turbia operación, la cronología de los hechos pone en evidencia a los autores del chantaje y sus intenciones: cuando D. Felipe informa al Gobierno de Sánchez, y repudia a su padre, y le deja sin asignación, y renuncia a su herencia, justo en ese momento, empiezan a llover las filtraciones más fantasiosas y sensacionalistas):

Y entonces, ¡sorpresa!, se intensifican las filtraciones a la prensa y la operación de acoso y derribo no ya solo contra Juan Carlos, sino contra la Monarquía. 

El eje son las conversaciones grabadas entre Corinna y Villarejo, que apadrinó Juan Villalonga, ex presidente de Telefónica y socio del comisario de la cloaca

Por cierto: cercano a Villarejo es también el ex juez Baltasar Garzón, amigo a su vez de Bernard Bertossa, padre del fiscal suizo que investiga a los presuntos testaferros del Emérito, e íntimo de la fiscal general Dolores Delgado. El mundo es un pañuelo. Bastante sucio.” (Maite Rico: Corinna)

En esta fase estamos, en el ataque directo al Rey Felipe.

Parejas entrañables

Puestos a buscar parejas, el más osado ha sido Miquel Giménez, que relaciona a la mesalina tragacomisiones con el paleto del etnicismo catalanista, Joaquín Torra: 

Ambos entretienen sus ocios en los últimos tiempos escribiendo misivas a Su Majestad Don Felipe VI.

Tálamos aparte, los dos deslizan su estilográfica con ganas de sarao. Y el redactado no deja lugar a dudas, porque la hábil barragana y el inhabilitado president tienen un rasgo en común: preguntan a la Corona qué hay de lo suyo.

La señora, es un eufemismo, pide más dinerito porque la vida está carísima y, si no se lo dan, amenaza con seguir arrastrando a Don Juan Carlos y a Don Felipe por el barro y, ya de paso, al sistema constitucional.

Torra se limita a decirle a Don Felipe que casi mejor que no venga a Cataluña, que aquí hay mucho contagio.

¿Y si Torra y Corinna fuesen la misma persona? ¿No hablan un español deplorable? ¿No afirman haber sido espiados por el CNI? (Miquel Giménez: Torra y Corinna)

Santiago Apóstol, patrón de España, de los chantajistas líbranos lo antes posible. Y de republicanos de esta ralea también.

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Jamás pensé que uno pudiera ganarse la vida hablando de la vida de los otros, así que sigo creyendo que no soy un periodista. Dicen que éste, el segundo oficio más viejo del mundo (el que estás pensando es el tercero), se ha profesionalizado. Yo me dedico a intentar disimularlo. Este es mi blog http://mvidalsantos.tumblr.com/